Ciencia al descubierto
El inversor fotovoltaico mexicano:
la primera semilla

Introducción
Una vez analizada hasta ahora la relevancia del cómo
una industria nacional de inversores fotovoltaicos puede
impactar positivamente a la TE de México, en este artículo
se describe un caso más de éxito del Instituto Nacional de
Electricidad y Energías Limpias (INEEL), en su contribución a
su misión de impulsar el desarrollo sustentable en el país,
en materia de electricidad -y en este caso, en el campo de
las energías limpias-, mediante la innovación. Ello, como
parte de su vocación de servicio al país, evidenciando la
capacidad y creatividad de las ingenieras e ingenieros mexicanos
durante una trayectoria de más de cuatro décadas; en
la cual, ha aportado distintas soluciones contundentes en
su campo de acción desde su creación en 1975.
Se trata del desarrollo tecnológico de un inversor fotovoltaico
monofásico de 1 kilowatt de potencia nominal (ver
infografía del inversor mexicano) para su interconexión a
la red eléctrica del Sistema Eléctrico Nacional (SEN); resultado
de los esfuerzos que han permitido alcanzar su actual
versión pre-industrializable, en conjunto con la Iniciativa
Privada (IP); después de librar una serie de diversos retos,
tanto técnicos como no técnicos (incluida la reciente pandemia
por COVID-19).
Se presentan las principales ventajas técnicas que aporta el
inversor mexicano al mercado FV nacional y visto como una
oferta de valor nacional, su evidente aportación para dar
pie a la creación de una industria nacional de inversores
fotovoltaicos, que además de complementar los titánicos
esfuerzos de la industria FV en el país, pueda contribuir a
un mayor desarrollo económico nacional a mediano plazo.
A manera de preámbulo, se abordará el concepto de lo
que es un inversor FV y también se comparte la trayectoria
seguida hasta ahora, en el desarrollo de esta tecnología;
próxima a su transferencia tecnológica a una empresa
mexicana.
Principales retos identificados en la asimilación tecnológica en México
De 1995 a la fecha, el INEEL ha trabajado en el área de SFVI,
evaluando tanto el impacto de dicha tecnología, como
los aspectos relacionados a su asimilación; mayormente
en el sector residencial. En ello, se ha encontrado que,
al igual que en países líderes en la materia, el elemento
más susceptible a falla ha sido el inversor, de tal manera
que cuando lo hace, cesa completamente la generación de
energía eléctrica local y la vida útil de los módulos se consumirá
de alguna manera, pues ellos continúan expuestos
al sol. Esta situación se torna crítica cuando no se tiene
un soporte técnico relativamente inmediato; ya que todos
los inversores usados en México, hasta ahora, son equipos
importados. Este es un factor que puede impactar negativamente
en los costos globales de los proyectos y desalentar
el interés de los usuarios potenciales del país. Ya
que finalmente se traduce en tiempos más largos para la
amortización de la considerable inversión inicial.
Otro factor identificado, es que la mayoría de los inversores
instalados en México están configurados a un voltaje
de interconexión con la red eléctrica en el rango de 208 a
240 VCA (dado que su diseño original está enfocado a las
características del alimentador eléctrico del país de origen;
generalmente EUA o algún país europeo, o bien asiático con
enfoque normativo IEC), el cual no prolifera en el sector
residencial nacional, ni en el comercial (i.e. MiPYMEs). Es
decir, este tipo de inversores es instalado por aquellos
usuarios que tienen contratadas con la CFE un servicio trifásico
o por lo menos una ampliación a dos líneas (fases)
eléctricas. Ello representa una limitante para que puedan
ser instalados en toda la República Mexicana puesto que
el voltaje que domina en dichos sectores es el de 120 VCA.
Trayectoria a la fecha
Con base en lo expuesto en la sección anterior, la Gerencia de Energías Renovables (GER) del INEEL, desde el año 2003 -a tiempo parcial y con el valioso apoyo de becarios recién egresados de licenciatura-, realizó en su laboratorio FV la implementación exitosa de prototipos demostrativos para las pruebas del concepto del inversor (con un Nivel de Madurez Tecnológica de 3; TRL en inglés, de Technology Readiness Level ) y en el año 2007 concretó esfuerzos en el desarrollo de una solución de inversor string, alcanzando 500 W de potencia de salida, denominado Espiga I (TRL estimado de 5), orientado al mercado FV nacional y a las características de las Redes Generales de Distribución en México, por lo que ya cumplía con la normatividad de interconexión de la CFE. Tras una pausa en el camino, con el decisivo e importante apoyo de la GER, a mediados del 2017 se propuso al Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar (CEMIE-Sol), el proyecto anual "Plataforma tecnológica para desarrollar inversores fotovoltaicos inteligentes de baja potencia", el cual fue aceptado como el P64 y concluyó el 13 de enero de 2019. En este proyecto se participó en consorcio, el INEEL, el CENIDET y la IP y ya como proyecto formalizado dentro del INEEL, se alcanzaron resultados bastante satisfactorios, obteniendo un TRL de 6. A finales de enero de 2019, la empresa mexicana MAC Manufacturing S. de R.L. de C.V. -con 21 años de experiencia en la industria americana- se interesó en la Transferencia Tecnológica (TT) del prototipo para poder fabricar y comercializar un inversor fotovoltaico de 1 kW enfocado al SEN, por lo que a finales del mismo año firmó un Convenio Maestro de Colaboración con el INEEL, con el propósito de desarrollar su versión pre-industrializable.
Versión pre-industrializable
A finales del 2021, pese a la pandemia por COVID-19, el inversor fotovoltaico mexicano alcanzó su TRL actual de 7 (Ver Figura 1). Es decir, se trata de una versión pre-industrializable, la cual fue impulsada por la colaboración de la empresa mexicana, como aliado tecnológico estratégico del INEEL, en el proyecto correspondiente.

Figura 1. Vista interna del inversor INEEL-MAC.
a. Especificaciones técnicas
Las especificaciones técnicas del inversor mexicano, en
su versión funcional pre-industrializable, para su interconexión
a la red eléctrica del SEN, se indican en la Tabla 1.
b. Ventajas relevantes
Las ventajas relevantes del inversor fotovoltaico INEEL-MAC
desarrollado son las siguientes:
- Tecnología propia
- Voltaje de interconexión a 120 VCA; común en cualquier inmueble residencial o MiPyME.
- Dispositivo "IoT" mediante WIFI; monitoreable a través de internet para que el usuario final siga su generación eléctrica.
- Incorpora un Sistema de Adquisición de Datos con almacenamiento.
Entrada | Salida | ||
Potencia máxima | 1200 W | Potencia máxima | 1100 W |
Potencia nominal | 1000 W | Potencia nominal | 1000 W |
Voltaje Máximo | 150 VCD | Voltaje Máximo | 132 VCA@1fase |
Voltaje Máximo | 150 VCD | Voltaje Máximo | 132 VCA@1fase |
Voltaje de arranque | 100 VCD | Voltaje nominal | 120 VCA@1fase |
Voltaje mínimo | 90 VCD | Voltaje mínimo | 108 VCA@1fase |
Corriente nominal | 8.33 A | Corriente nominal | 7.88 A |
Corriente máxima | 9.5 A | Corriente máxima | 8.66 A |
Rango de frecuencia | 58.8 - 61.2Hz | ||
Distorsión armónica total | < 5% |
- Interfaz local con tecnología OLED y amigable con el usuario. Alta capacidad de procesamiento digital.
- Compatible con cualquier tecnología de módulo fotovoltaico (modernas y antiguas).
- Tecnología moderna de Carburo de Silicio (SiC) incluida.
- Aislamiento Galvánico incluido; garantiza la seguridad para el personal de la CFE y los usuarios.
- Alta Calidad de la Energía permanente; en ningún momento impacta negativamente al SEN.
- Mayor vida útil con capacitores cerámicos.
Este desarrollo tecnológico además de ser diseñado específicamente,
por un lado, para las condiciones climatológicas
del país y por el otro, para la normatividad de la CFE
(acorde a las condiciones eléctricas del SEN); sus principales
componentes magnéticos (en alta frecuencia) fueron
diseñados y construidos exitosamente en México y por
ingenieros mexicanos.
El voltaje de interconexión a 120 VCA es una de sus principales
ventajas, dado que este voltaje -como se comentó
anteriormente- está disponible, tanto en todos los hogares mexicanos, como en las MiPyMEs del país;
sectores inmediatos
meta en los programas de generación distribuida.
El inversor fotovoltaico es un dispositivo "IoT" -mediante
cualquier red WIFI-; monitoreable y controlable a través de
internet para que el usuario final siga su generación eléctrica
en tiempo real (i.e. desde su teléfono inteligente; ver la
Figura 2). Ello, gracias a sus sensores electrónicos y su optimizado
Sistema Embebido (SE) conformado por tres micocontroladores
modernos y dos DSPs (Digital Signal Processor,
procesador de señales digitales); uno de propósito general y
otro de aplicación específica (circuito integrado de medición
de energía eléctrica con alta precisión). Esta infraestructura
digital moderna le confiere al inversor una alta capacidad de
procesamiento digital equivalente a las soluciones comerciales
instaladas actualmente en el país.

Figura 2. Gráfico de la potencia de entrada vista desde un teléfono inteligente.
El SE incorpora un Sistema de Adquisición de Datos (SAD)
con almacenamiento interno, mediante una tarjeta SD card;
lo cual es muy útil, ya que, en caso de la pérdida temporal
de la señal de internet, los datos son respaldados para no
perderlos y ser retransmitidos a la "nube" al recuperarse
dicha señal. El SAD registra, de manera ininterrumpida:
temperaturas, códigos de falla y principalmente parámetros
eléctricos; tanto de los módulos FV a la entrada del
inversor, como la producida en CA a su salida.
Se cuenta con una interfaz local con tecnología OLED y amigable
con el usuario. Es decir, en gran medida el inversor FV
mexicano, está pensado para facilitar el trabajo en campo
de uno de los elementos más valiosos en la cadena de
valor de los SFVI: el instalador. Se contemplaron códigos
de falla explícitos e intuitivos que permitan una rápida
ubicación del problema y su consecuente solución. Dentro
del equipo de desarrollo participó personal certificado
con experiencia en la operación y evaluación en el primer
Estándar de Competencias en México; en cuyas actualizaciones
recientes el INEEL ha participado.
Dado que este inversor FV es del tipo string, puede ser alimentado
eléctricamente por una cadena de módulos FV
conectados en serie, sin ningún tipo de restricción respecto
a su tecnología FV (cristalina, película delgada, híbrida,
etc.), o algún requerimiento eléctrico, más que no exceder
su voltaje máximo. Es decir, el inversor tiene la capacidad
de funcionar apropiadamente sin importar la magnitud de
la corriente nominal que genere dicha cadena, por lo que
lo hace compatible con cualquier tecnología de módulo FV
(modernas y no tan recientes). Ello cobra importancia dado
que, en México, los pioneros de la tecnología FV -no muchas
décadas atrás- impulsaron el mercado FV con instalaciones
autónomas (dominando las aplicaciones rurales), al grado
que aún existen lotes de módulos FV que pueden aprovecharse
ahora en aplicaciones interconectadas.
La electrónica de potencia interna está constituida por la
tecnología moderna de Carburo de Silicio (SiC), lo cual contribuye
a fortalecer su confiabilidad y eficiencia.
Asimismo, el inversor está diseñado para cumplir con un
aspecto muy importante en términos de seguridad eléctrica,
tanto para los usuarios finales (normalmente personal no
técnico en los sectores meta), como para la CFE y su personal
técnico. Se trata de su aislamiento galvánico mediante
un transformador de alta frecuencia que desacopla el generador
FV de la red eléctrica, el cual garantiza que, ante una
falla crítica, la inyección de CD no generará consecuencias
mayores a la red o incluso al resto de sus clientes.
La corriente de salida que se entrega a la red eléctrica,
por parte del inversor mexicano, cumple con los estrictos
parámetros normativos de la CFE, ya que su diseño permite
mantener una alta calidad de la energía en cualquier nivel
de su rango de potencia nominal, por lo que en ningún
momento impacta negativamente al SEN. Esto es clave
porque algunos inversores "aprueban" las pruebas individuales
de banco (normalmente hechas sólo a potencia
nominal), pero el impacto negativo a la red puede darse
cuando varios de ellos estén operando simultáneamente y en niveles de potencia menores a su valor
nominal -por
las condiciones climatológicas-; situación que prevalece a
lo largo del año.
Dado el proceso de conversión de energía en la electrónica
de potencia de un inversor string, el usar capacitores
cerámicos, también incrementa considerablemente su confiabilidad;
por el hecho de no incluir un elemento como
el electrolito que se afecta en condiciones no favorables,
como en esta aplicación.
La versión inteligente
Una vez descritas las capacidades del actual inversor fotovoltaico
mexicano -sobre todo la de "IoT"-, es fácil observar
que, el inversor es la infraestructura estratégica para la
implementación exitosa de las Redes Eléctricas Inteligentes
(REI). De hecho, las versiones modernas de inversores son
las llamadas "inteligentes" o con funciones avanzadas,
o auxiliares; las cuales tendrán una interacción directa y
continua, en tiempo real, con los operarios de la compañía eléctrica para gobernar, en forma remota, su
generación
de potencia, tanto activa como reactiva, de manera que
den soporte a la red eléctrica. En México, instituciones de
investigación aplicada han trabajado exitosamente en el
tema desde inicios del presente siglo, mediante prototipos
demostrativos, con factibilidad económica, que evidencia
su altamente posible viabilidad industrial en el país.
En el 2019, en el proyecto CEMIE-Sol se alcanzó la primera
versión inteligente de este inversor mexicano y dado el
incursionamiento del INEEL en el tema de REIs en el CEMIERedes
Eléctricas Inteligentes, una vez alcanzada la versión
industrializable, migrar su diseño a una versión inteligente
-incluso con almacenamiento en baterías- es alcanzable,
tanto a un menor costo, como a un menor periodo de
desarrollo.

Conclusiones
Se ha descrito una solución innovadora del INEEL, alcanzada
en conjunto con la empresa mexicana MAC Manufacturing
S. de R.L. de C.V., la cual consiste en el desarrollo de un
inversor fotovoltaico nacional exprofeso para el Sistema
Eléctrico Nacional (SEN) con capacidad máxima de transferir
1 kW de potencia de cualquier arreglo FV, a la red eléctrica
de 120 VCA, disponible en cualquier hogar o MiPyME
mexicanos.
Las principales ventajas técnicas que aporta el inversor
mexicano al mercado FV nacional son suficientes para
competir en él y a su vez contribuir al desarrollo económico
del país con una iniciativa innovadora que abona
estratégicamente a las serias metas de TE del Gobierno de
México y sus compromisos climáticos a nivel internacional.
Sin embargo, una indiscutible catalizadora para alcanzarlo,
en mayor proporción, es la indispensable creación de una
industria nacional de inversores fotovoltaicos que no sólo
atenderá las necesidades tecnológicas de la generación
distribuida, sino también se anticipa a las del futuro -no
tan lejano- de las REI y que, para todo ello, esta iniciativa
-estamos seguros-, será la primer semilla.
Finalmente, pero no menos importante, otra valiosa aportación
que resulta del inversor FV mexicano es, evidenciar
-una vez más, como nuestra historia lo registra-, la
riqueza que México tiene en su capital humano, ya que una
vez que éste hace sinergia hacia una meta en común, su
valioso talento y esfuerzo puede suplir de forma contundente
y creativa cualquier necesidad, como este otro reto
tecnológico.
Autores:
Humberto Raúl Jiménez Grajales, hjimenez@ineel.mx
Joan Elias Giles V.
Pablo Pichardo
Rodrigo Velázquez
Omar Pedraza