Expertos compartiendo
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La Transición Energética. Hitos y retos
La Transición Energética. Hitos y retos
Entrevista a Leonardo Beltrán Rodríguez. Subsecretario de Planeación y Transición Energética, SENER
Entrevista a Leonardo Beltrán Rodríguez. Subsecretario de Planeación y Transición Energética, SENER


En estos primeros 18 años del Siglo XXI, se han generado
cambios trascendentes en el campo de la energía en
México, más que los registrados en los últimos 60 años
del Siglo XX. Esta evolución es conocida en México y en el
mundo como Transición Energética; un proceso necesario
y obligado por múltiples razones, el deterioro climático de
nuestro planeta, quizá la razón más importante de todas.
En este primer número de nuestra revista Transición Energética (TE), el Maestro Leonardo Beltrán Rodríguez (LBR) nos comparte su visión sobre diversos temas que dan forma a la transición: describe el proceso, el papel de las energías renovables, sus tecnologías y el rol de las instituciones insertadas en la investigación, aborda temas como hidrocarburos, electricidad y la posición de México en el mundo de la energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Podría identificar tres hitos de las energías renovables en México?
LBR: 1er. hito. La Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía; la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento para la Transición Energética. Estos documentos se presentaron en el contexto de la primera reforma energética de este siglo, la del 2008.
El propósito era aprovechar las energías renovables, el hito fue tener un marco jurídico específico pero, además, un mecanismo de financiamiento que permitiera invertir en proyectos sobre cualquier tipo de tecnología limpia.
El otro tema relevante es que se crearon los Fideicomisos de Investigación y Desarrollo Tecnológico del sector.
2do hito. En 2010, la organización en Cancún de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU (COP) para el Cambio Climático.
Aquí es donde México toma el liderazgo en términos del reto contra el cambio climático: Qué hacer y cómo incidir en generar tanto un marco jurídico, y cómo alinear a los diferentes actores involucrados. De aquí surge la Ley General de Cambio Climático, que abarca a todos los sectores de la actividad económica con miras a reducir la huella ambiental.
3er hito. La Reforma Energética del 2013, lo que permite dar certeza a la iniciativa privada para invertir en un sector de largo plazo. La reforma está fundamentada en la Constitución. El modelo que se estaba buscando no era únicamente de dar certeza jurídica, sino un modelo que permitiera competencia y con ella atraer tecnología, inversión, y así aprovechar el recurso natural y el esquema que se decidió adoptar fue el modelo de mercado.
TE: ¿Qué hay del contenido nacional en las energías renovables?
LBR: Este es un tema de gran oportunidad para poder desarrollar la cadena de valor en México y quizás es cierto que, por ejemplo, los paneles normalmente vienen de fuera del país, pero ya empieza a haber unas experiencias y me parece que hay tres o cuatro empresas que producen paneles localmente.
¿Cómo lo estamos haciendo? Se creó un Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, el CeMIESol, en el cual invertimos alrededor de 500 millones de pesos para poder impulsar a la comunidad académica-científica a desarrollar productos que se elaboren en México.
El centro está trabajando en nuevos materiales, por ejemplo, las celdas convencionales son a partir de silicio. En el CeMIE-Sol se están trabajando otros materiales: cadmio, indio, galio, etc. Y el otro tema, sin duda importante, es la parte de capacitación, para que la industria no se vea limitada por la cuestión de calidad en el recurso humano.
TE: ¿Qué opinión le merece el tema de Redes Inteligentes?
LBR: El reto que tenemos es diseñar un esquema que permita actualizar el sistema de transmisión y distribución.
Hoy la industria tiene requerimientos de digitalización, porque la nueva tecnología es mucho más sofisticada y la red no ha podido modernizarse debido a que es un activo que difícilmente tiene manera de poder ser actualizada sino es con una gran inversión.
Las redes eléctricas que tenemos son de una edad ya muy madura y hoy lo que se requiere es actualizar esas redes. Tienen que ser inteligentes para que puedan incorporar nuevas tecnologías, pero que permitan también canalizar y reaccionar ante una eventual intermitencia: que no colapsen el sistema.
TE: ¿Existe ese rango de colapso?
LBR: Sin duda, el margen de reserva que tenemos es de un solo dígito, en verano, en época pico, estamos casi en la nada.
TE: ¿Estamos caminando en el alambre?
LBR: Si, casi, casi. Esto es una señal inmediata de que hay que robustecer el sistema de transmisión y distribución.
TE: ¿Cuál es la importancia del CeMIE de Microrredes?
LBR: Es estratégico en varios sentidos. Es imposible incorporar una mayor cantidad de energía si ya no tiene capacidad la red, entonces: "si o si" tenemos que expandir la red, y eso lo podemos hacer de manera convencional, o mejor, con una red inteligente, para ello se requiere un esquema que te permita probar cuáles son las diferentes tecnologías, ver de que manera puedes adaptar el recurso local para desarrollar un sistema que se ajuste a ese recurso y a esas necesidades. Evidentemente, "la última milla" te permite transitar hacia un modelo descentralizado que es mucho más eficiente que el modelo convencional. Lo explico de otra manera:
Un kilómetro adicional de la red convencional de transmisión cuesta alrededor de medio millón de dólares. En la medida que se pueda diseñar una microrred en una zona alejada, habilitas el crecimiento de esa comunidad, le permites tener flujo eléctrico sin necesidad de conectarse a la red convencional y se pueden aprovechar los recursos locales: viento, sol, agua, vapor, lo que tenga la región a su disposición. Esto ya no está supeditado a una gran inversión para poder generar crecimiento y desarrollo económico.
Luego entonces, lo que te permite tener un centro de innovación en microrredes eléctricas y redes inteligentes es precisamente que puedas diseñar esquemas con la participación del sector privado, del sector académico y del gobierno, para poder llevar y hacer que conviva el modelo descentralizado con el modelo convencional.
TE: ¿Cuál es su valoración sobre el evento realizado el pasado mes de septiembre, en Cuernavaca, sobre Prioridades Nacionales en Redes y Microrredes Eléctricas, convocado por el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y el CONACYT?
LBR: El propósito del taller es tener, al final, un reporte sobre las prioridades de México respecto de las redes inteligentes y las microrredes; es decir, tener una línea base para el conocimiento a partir de los investigadores mexicanos e internacionales, más el sector privado, pero además que permita tener una prospectiva hacia dónde va el desarrollo de estos temas.
Logrado esto, se diseña un mapa de ruta tecnológica y eso permite continuar, si así lo decide la siguiente administración federal, con el mapa de ruta para hacer sus inversiones.
TE: ¿Qué apoyos se les están otorgando a los jóvenes universitarios que tienen ganas y talento para incorporarse a estas actividades tecnológicas?
LBR: No solamente se ha invertido en fortalecer la capacidad en las instituciones tradicionales como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el INEEL, sino que además se ha diseñado un esfuerzo que ha permitido robustecer capacidades en prácticamente todos los estados de la República.
Hoy hemos invertido, por ejemplo, en proyectos para desarrollar en Oaxaca.
El caso de la Universidad de Sonora: ellos son parte del Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar y el desarrollo de su campo es a partir de una inversión de los fideicomisos sectoriales que tenemos con el CONACYT.
TE: Por último ¿Cómo vislumbra el futuro del INEEL?
LBR: El INEEL y el Instituto Mexicano del Petróleo son las dos instituciones más robustas que tiene nuestro sector y es ahí donde está el mayor nivel de especialización.
Para poder diseñar un esquema técnicamente robusto requieres de asesores como nuestros institutos, entonces, sin duda, la perspectiva de estos órganos especializados siempre es promisoria.
En este primer número de nuestra revista Transición Energética (TE), el Maestro Leonardo Beltrán Rodríguez (LBR) nos comparte su visión sobre diversos temas que dan forma a la transición: describe el proceso, el papel de las energías renovables, sus tecnologías y el rol de las instituciones insertadas en la investigación, aborda temas como hidrocarburos, electricidad y la posición de México en el mundo de la energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Podría identificar tres hitos de las energías renovables en México?
LBR: 1er. hito. La Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía; la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento para la Transición Energética. Estos documentos se presentaron en el contexto de la primera reforma energética de este siglo, la del 2008.
El propósito era aprovechar las energías renovables, el hito fue tener un marco jurídico específico pero, además, un mecanismo de financiamiento que permitiera invertir en proyectos sobre cualquier tipo de tecnología limpia.
El otro tema relevante es que se crearon los Fideicomisos de Investigación y Desarrollo Tecnológico del sector.
2do hito. En 2010, la organización en Cancún de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU (COP) para el Cambio Climático.
Aquí es donde México toma el liderazgo en términos del reto contra el cambio climático: Qué hacer y cómo incidir en generar tanto un marco jurídico, y cómo alinear a los diferentes actores involucrados. De aquí surge la Ley General de Cambio Climático, que abarca a todos los sectores de la actividad económica con miras a reducir la huella ambiental.
3er hito. La Reforma Energética del 2013, lo que permite dar certeza a la iniciativa privada para invertir en un sector de largo plazo. La reforma está fundamentada en la Constitución. El modelo que se estaba buscando no era únicamente de dar certeza jurídica, sino un modelo que permitiera competencia y con ella atraer tecnología, inversión, y así aprovechar el recurso natural y el esquema que se decidió adoptar fue el modelo de mercado.
TE: ¿Qué hay del contenido nacional en las energías renovables?
LBR: Este es un tema de gran oportunidad para poder desarrollar la cadena de valor en México y quizás es cierto que, por ejemplo, los paneles normalmente vienen de fuera del país, pero ya empieza a haber unas experiencias y me parece que hay tres o cuatro empresas que producen paneles localmente.
¿Cómo lo estamos haciendo? Se creó un Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, el CeMIESol, en el cual invertimos alrededor de 500 millones de pesos para poder impulsar a la comunidad académica-científica a desarrollar productos que se elaboren en México.
El centro está trabajando en nuevos materiales, por ejemplo, las celdas convencionales son a partir de silicio. En el CeMIE-Sol se están trabajando otros materiales: cadmio, indio, galio, etc. Y el otro tema, sin duda importante, es la parte de capacitación, para que la industria no se vea limitada por la cuestión de calidad en el recurso humano.
TE: ¿Qué opinión le merece el tema de Redes Inteligentes?
LBR: El reto que tenemos es diseñar un esquema que permita actualizar el sistema de transmisión y distribución.
Hoy la industria tiene requerimientos de digitalización, porque la nueva tecnología es mucho más sofisticada y la red no ha podido modernizarse debido a que es un activo que difícilmente tiene manera de poder ser actualizada sino es con una gran inversión.
Las redes eléctricas que tenemos son de una edad ya muy madura y hoy lo que se requiere es actualizar esas redes. Tienen que ser inteligentes para que puedan incorporar nuevas tecnologías, pero que permitan también canalizar y reaccionar ante una eventual intermitencia: que no colapsen el sistema.
TE: ¿Existe ese rango de colapso?
LBR: Sin duda, el margen de reserva que tenemos es de un solo dígito, en verano, en época pico, estamos casi en la nada.
TE: ¿Estamos caminando en el alambre?
LBR: Si, casi, casi. Esto es una señal inmediata de que hay que robustecer el sistema de transmisión y distribución.
TE: ¿Cuál es la importancia del CeMIE de Microrredes?
LBR: Es estratégico en varios sentidos. Es imposible incorporar una mayor cantidad de energía si ya no tiene capacidad la red, entonces: "si o si" tenemos que expandir la red, y eso lo podemos hacer de manera convencional, o mejor, con una red inteligente, para ello se requiere un esquema que te permita probar cuáles son las diferentes tecnologías, ver de que manera puedes adaptar el recurso local para desarrollar un sistema que se ajuste a ese recurso y a esas necesidades. Evidentemente, "la última milla" te permite transitar hacia un modelo descentralizado que es mucho más eficiente que el modelo convencional. Lo explico de otra manera:
Un kilómetro adicional de la red convencional de transmisión cuesta alrededor de medio millón de dólares. En la medida que se pueda diseñar una microrred en una zona alejada, habilitas el crecimiento de esa comunidad, le permites tener flujo eléctrico sin necesidad de conectarse a la red convencional y se pueden aprovechar los recursos locales: viento, sol, agua, vapor, lo que tenga la región a su disposición. Esto ya no está supeditado a una gran inversión para poder generar crecimiento y desarrollo económico.
Luego entonces, lo que te permite tener un centro de innovación en microrredes eléctricas y redes inteligentes es precisamente que puedas diseñar esquemas con la participación del sector privado, del sector académico y del gobierno, para poder llevar y hacer que conviva el modelo descentralizado con el modelo convencional.
TE: ¿Cuál es su valoración sobre el evento realizado el pasado mes de septiembre, en Cuernavaca, sobre Prioridades Nacionales en Redes y Microrredes Eléctricas, convocado por el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y el CONACYT?
LBR: El propósito del taller es tener, al final, un reporte sobre las prioridades de México respecto de las redes inteligentes y las microrredes; es decir, tener una línea base para el conocimiento a partir de los investigadores mexicanos e internacionales, más el sector privado, pero además que permita tener una prospectiva hacia dónde va el desarrollo de estos temas.
Logrado esto, se diseña un mapa de ruta tecnológica y eso permite continuar, si así lo decide la siguiente administración federal, con el mapa de ruta para hacer sus inversiones.
TE: ¿Qué apoyos se les están otorgando a los jóvenes universitarios que tienen ganas y talento para incorporarse a estas actividades tecnológicas?
LBR: No solamente se ha invertido en fortalecer la capacidad en las instituciones tradicionales como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el INEEL, sino que además se ha diseñado un esfuerzo que ha permitido robustecer capacidades en prácticamente todos los estados de la República.
Hoy hemos invertido, por ejemplo, en proyectos para desarrollar en Oaxaca.
El caso de la Universidad de Sonora: ellos son parte del Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar y el desarrollo de su campo es a partir de una inversión de los fideicomisos sectoriales que tenemos con el CONACYT.
TE: Por último ¿Cómo vislumbra el futuro del INEEL?
LBR: El INEEL y el Instituto Mexicano del Petróleo son las dos instituciones más robustas que tiene nuestro sector y es ahí donde está el mayor nivel de especialización.
Para poder diseñar un esquema técnicamente robusto requieres de asesores como nuestros institutos, entonces, sin duda, la perspectiva de estos órganos especializados siempre es promisoria.
Expertos compartiendo
Expertos compartiendo
La Transición Energética. Hitos y retos
La Transición Energética. Hitos y retos
Entrevista a Leonardo Beltrán Rodríguez. Subsecretario de Planeación y Transición Energética, SENER
Entrevista a Leonardo Beltrán Rodríguez. Subsecretario de Planeación y Transición Energética, SENER


En estos primeros 18 años del Siglo XXI, se han generado
cambios trascendentes en el campo de la energía en
México, más que los registrados en los últimos 60 años
del Siglo XX. Esta evolución es conocida en México y en el
mundo como Transición Energética; un proceso necesario
y obligado por múltiples razones, el deterioro climático de
nuestro planeta, quizá la razón más importante de todas.
En este primer número de nuestra revista Transición Energética (TE), el Maestro Leonardo Beltrán Rodríguez (LBR) nos comparte su visión sobre diversos temas que dan forma a la transición: describe el proceso, el papel de las energías renovables, sus tecnologías y el rol de las instituciones insertadas en la investigación, aborda temas como hidrocarburos, electricidad y la posición de México en el mundo de la energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Podría identificar tres hitos de las energías renovables en México?
LBR: 1er. hito. La Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía; la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento para la Transición Energética. Estos documentos se presentaron en el contexto de la primera reforma energética de este siglo, la del 2008.
El propósito era aprovechar las energías renovables, el hito fue tener un marco jurídico específico pero, además, un mecanismo de financiamiento que permitiera invertir en proyectos sobre cualquier tipo de tecnología limpia.
El otro tema relevante es que se crearon los Fideicomisos de Investigación y Desarrollo Tecnológico del sector.
2do hito. En 2010, la organización en Cancún de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU (COP) para el Cambio Climático.
Aquí es donde México toma el liderazgo en términos del reto contra el cambio climático: Qué hacer y cómo incidir en generar tanto un marco jurídico, y cómo alinear a los diferentes actores involucrados. De aquí surge la Ley General de Cambio Climático, que abarca a todos los sectores de la actividad económica con miras a reducir la huella ambiental.
3er hito. La Reforma Energética del 2013, lo que permite dar certeza a la iniciativa privada para invertir en un sector de largo plazo. La reforma está fundamentada en la Constitución. El modelo que se estaba buscando no era únicamente de dar certeza jurídica, sino un modelo que permitiera competencia y con ella atraer tecnología, inversión, y así aprovechar el recurso natural y el esquema que se decidió adoptar fue el modelo de mercado.
TE: ¿Qué hay del contenido nacional en las energías renovables?
LBR: Este es un tema de gran oportunidad para poder desarrollar la cadena de valor en México y quizás es cierto que, por ejemplo, los paneles normalmente vienen de fuera del país, pero ya empieza a haber unas experiencias y me parece que hay tres o cuatro empresas que producen paneles localmente.
¿Cómo lo estamos haciendo? Se creó un Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, el CeMIESol, en el cual invertimos alrededor de 500 millones de pesos para poder impulsar a la comunidad académica-científica a desarrollar productos que se elaboren en México.
El centro está trabajando en nuevos materiales, por ejemplo, las celdas convencionales son a partir de silicio. En el CeMIE-Sol se están trabajando otros materiales: cadmio, indio, galio, etc. Y el otro tema, sin duda importante, es la parte de capacitación, para que la industria no se vea limitada por la cuestión de calidad en el recurso humano.
TE: ¿Qué opinión le merece el tema de Redes Inteligentes?
LBR: El reto que tenemos es diseñar un esquema que permita actualizar el sistema de transmisión y distribución.
Hoy la industria tiene requerimientos de digitalización, porque la nueva tecnología es mucho más sofisticada y la red no ha podido modernizarse debido a que es un activo que difícilmente tiene manera de poder ser actualizada sino es con una gran inversión.
Las redes eléctricas que tenemos son de una edad ya muy madura y hoy lo que se requiere es actualizar esas redes. Tienen que ser inteligentes para que puedan incorporar nuevas tecnologías, pero que permitan también canalizar y reaccionar ante una eventual intermitencia: que no colapsen el sistema.
TE: ¿Existe ese rango de colapso?
LBR: Sin duda, el margen de reserva que tenemos es de un solo dígito, en verano, en época pico, estamos casi en la nada.
TE: ¿Estamos caminando en el alambre?
LBR: Si, casi, casi. Esto es una señal inmediata de que hay que robustecer el sistema de transmisión y distribución.
TE: ¿Cuál es la importancia del CeMIE de Microrredes?
LBR: Es estratégico en varios sentidos. Es imposible incorporar una mayor cantidad de energía si ya no tiene capacidad la red, entonces: "si o si" tenemos que expandir la red, y eso lo podemos hacer de manera convencional, o mejor, con una red inteligente, para ello se requiere un esquema que te permita probar cuáles son las diferentes tecnologías, ver de que manera puedes adaptar el recurso local para desarrollar un sistema que se ajuste a ese recurso y a esas necesidades. Evidentemente, "la última milla" te permite transitar hacia un modelo descentralizado que es mucho más eficiente que el modelo convencional. Lo explico de otra manera:
Un kilómetro adicional de la red convencional de transmisión cuesta alrededor de medio millón de dólares. En la medida que se pueda diseñar una microrred en una zona alejada, habilitas el crecimiento de esa comunidad, le permites tener flujo eléctrico sin necesidad de conectarse a la red convencional y se pueden aprovechar los recursos locales: viento, sol, agua, vapor, lo que tenga la región a su disposición. Esto ya no está supeditado a una gran inversión para poder generar crecimiento y desarrollo económico.
Luego entonces, lo que te permite tener un centro de innovación en microrredes eléctricas y redes inteligentes es precisamente que puedas diseñar esquemas con la participación del sector privado, del sector académico y del gobierno, para poder llevar y hacer que conviva el modelo descentralizado con el modelo convencional.
TE: ¿Cuál es su valoración sobre el evento realizado el pasado mes de septiembre, en Cuernavaca, sobre Prioridades Nacionales en Redes y Microrredes Eléctricas, convocado por el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y el CONACYT?
LBR: El propósito del taller es tener, al final, un reporte sobre las prioridades de México respecto de las redes inteligentes y las microrredes; es decir, tener una línea base para el conocimiento a partir de los investigadores mexicanos e internacionales, más el sector privado, pero además que permita tener una prospectiva hacia dónde va el desarrollo de estos temas.
Logrado esto, se diseña un mapa de ruta tecnológica y eso permite continuar, si así lo decide la siguiente administración federal, con el mapa de ruta para hacer sus inversiones.
TE: ¿Qué apoyos se les están otorgando a los jóvenes universitarios que tienen ganas y talento para incorporarse a estas actividades tecnológicas?
LBR: No solamente se ha invertido en fortalecer la capacidad en las instituciones tradicionales como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el INEEL, sino que además se ha diseñado un esfuerzo que ha permitido robustecer capacidades en prácticamente todos los estados de la República.
Hoy hemos invertido, por ejemplo, en proyectos para desarrollar en Oaxaca.
El caso de la Universidad de Sonora: ellos son parte del Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar y el desarrollo de su campo es a partir de una inversión de los fideicomisos sectoriales que tenemos con el CONACYT.
TE: Por último ¿Cómo vislumbra el futuro del INEEL?
LBR: El INEEL y el Instituto Mexicano del Petróleo son las dos instituciones más robustas que tiene nuestro sector y es ahí donde está el mayor nivel de especialización.
Para poder diseñar un esquema técnicamente robusto requieres de asesores como nuestros institutos, entonces, sin duda, la perspectiva de estos órganos especializados siempre es promisoria.
En este primer número de nuestra revista Transición Energética (TE), el Maestro Leonardo Beltrán Rodríguez (LBR) nos comparte su visión sobre diversos temas que dan forma a la transición: describe el proceso, el papel de las energías renovables, sus tecnologías y el rol de las instituciones insertadas en la investigación, aborda temas como hidrocarburos, electricidad y la posición de México en el mundo de la energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Podría identificar tres hitos de las energías renovables en México?
LBR: 1er. hito. La Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía; la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento para la Transición Energética. Estos documentos se presentaron en el contexto de la primera reforma energética de este siglo, la del 2008.
El propósito era aprovechar las energías renovables, el hito fue tener un marco jurídico específico pero, además, un mecanismo de financiamiento que permitiera invertir en proyectos sobre cualquier tipo de tecnología limpia.
El otro tema relevante es que se crearon los Fideicomisos de Investigación y Desarrollo Tecnológico del sector.
2do hito. En 2010, la organización en Cancún de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU (COP) para el Cambio Climático.
Aquí es donde México toma el liderazgo en términos del reto contra el cambio climático: Qué hacer y cómo incidir en generar tanto un marco jurídico, y cómo alinear a los diferentes actores involucrados. De aquí surge la Ley General de Cambio Climático, que abarca a todos los sectores de la actividad económica con miras a reducir la huella ambiental.
3er hito. La Reforma Energética del 2013, lo que permite dar certeza a la iniciativa privada para invertir en un sector de largo plazo. La reforma está fundamentada en la Constitución. El modelo que se estaba buscando no era únicamente de dar certeza jurídica, sino un modelo que permitiera competencia y con ella atraer tecnología, inversión, y así aprovechar el recurso natural y el esquema que se decidió adoptar fue el modelo de mercado.
TE: ¿Qué hay del contenido nacional en las energías renovables?
LBR: Este es un tema de gran oportunidad para poder desarrollar la cadena de valor en México y quizás es cierto que, por ejemplo, los paneles normalmente vienen de fuera del país, pero ya empieza a haber unas experiencias y me parece que hay tres o cuatro empresas que producen paneles localmente.
¿Cómo lo estamos haciendo? Se creó un Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar, el CeMIESol, en el cual invertimos alrededor de 500 millones de pesos para poder impulsar a la comunidad académica-científica a desarrollar productos que se elaboren en México.
El centro está trabajando en nuevos materiales, por ejemplo, las celdas convencionales son a partir de silicio. En el CeMIE-Sol se están trabajando otros materiales: cadmio, indio, galio, etc. Y el otro tema, sin duda importante, es la parte de capacitación, para que la industria no se vea limitada por la cuestión de calidad en el recurso humano.
TE: ¿Qué opinión le merece el tema de Redes Inteligentes?
LBR: El reto que tenemos es diseñar un esquema que permita actualizar el sistema de transmisión y distribución.
Hoy la industria tiene requerimientos de digitalización, porque la nueva tecnología es mucho más sofisticada y la red no ha podido modernizarse debido a que es un activo que difícilmente tiene manera de poder ser actualizada sino es con una gran inversión.
Las redes eléctricas que tenemos son de una edad ya muy madura y hoy lo que se requiere es actualizar esas redes. Tienen que ser inteligentes para que puedan incorporar nuevas tecnologías, pero que permitan también canalizar y reaccionar ante una eventual intermitencia: que no colapsen el sistema.
TE: ¿Existe ese rango de colapso?
LBR: Sin duda, el margen de reserva que tenemos es de un solo dígito, en verano, en época pico, estamos casi en la nada.
TE: ¿Estamos caminando en el alambre?
LBR: Si, casi, casi. Esto es una señal inmediata de que hay que robustecer el sistema de transmisión y distribución.
TE: ¿Cuál es la importancia del CeMIE de Microrredes?
LBR: Es estratégico en varios sentidos. Es imposible incorporar una mayor cantidad de energía si ya no tiene capacidad la red, entonces: "si o si" tenemos que expandir la red, y eso lo podemos hacer de manera convencional, o mejor, con una red inteligente, para ello se requiere un esquema que te permita probar cuáles son las diferentes tecnologías, ver de que manera puedes adaptar el recurso local para desarrollar un sistema que se ajuste a ese recurso y a esas necesidades. Evidentemente, "la última milla" te permite transitar hacia un modelo descentralizado que es mucho más eficiente que el modelo convencional. Lo explico de otra manera:
Un kilómetro adicional de la red convencional de transmisión cuesta alrededor de medio millón de dólares. En la medida que se pueda diseñar una microrred en una zona alejada, habilitas el crecimiento de esa comunidad, le permites tener flujo eléctrico sin necesidad de conectarse a la red convencional y se pueden aprovechar los recursos locales: viento, sol, agua, vapor, lo que tenga la región a su disposición. Esto ya no está supeditado a una gran inversión para poder generar crecimiento y desarrollo económico.
Luego entonces, lo que te permite tener un centro de innovación en microrredes eléctricas y redes inteligentes es precisamente que puedas diseñar esquemas con la participación del sector privado, del sector académico y del gobierno, para poder llevar y hacer que conviva el modelo descentralizado con el modelo convencional.
TE: ¿Cuál es su valoración sobre el evento realizado el pasado mes de septiembre, en Cuernavaca, sobre Prioridades Nacionales en Redes y Microrredes Eléctricas, convocado por el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y el CONACYT?
LBR: El propósito del taller es tener, al final, un reporte sobre las prioridades de México respecto de las redes inteligentes y las microrredes; es decir, tener una línea base para el conocimiento a partir de los investigadores mexicanos e internacionales, más el sector privado, pero además que permita tener una prospectiva hacia dónde va el desarrollo de estos temas.
Logrado esto, se diseña un mapa de ruta tecnológica y eso permite continuar, si así lo decide la siguiente administración federal, con el mapa de ruta para hacer sus inversiones.
TE: ¿Qué apoyos se les están otorgando a los jóvenes universitarios que tienen ganas y talento para incorporarse a estas actividades tecnológicas?
LBR: No solamente se ha invertido en fortalecer la capacidad en las instituciones tradicionales como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el INEEL, sino que además se ha diseñado un esfuerzo que ha permitido robustecer capacidades en prácticamente todos los estados de la República.
Hoy hemos invertido, por ejemplo, en proyectos para desarrollar en Oaxaca.
El caso de la Universidad de Sonora: ellos son parte del Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar y el desarrollo de su campo es a partir de una inversión de los fideicomisos sectoriales que tenemos con el CONACYT.
TE: Por último ¿Cómo vislumbra el futuro del INEEL?
LBR: El INEEL y el Instituto Mexicano del Petróleo son las dos instituciones más robustas que tiene nuestro sector y es ahí donde está el mayor nivel de especialización.
Para poder diseñar un esquema técnicamente robusto requieres de asesores como nuestros institutos, entonces, sin duda, la perspectiva de estos órganos especializados siempre es promisoria.