Expertos compartiendo
Perspectiva de desarrollo de la producción de hidrógeno verde en México

Entrevista al Dr. Guadalupe Ramos, presidente de la Sociedad Mexicana del Hidrógeno.
El Dr. Guadalupe Ramos es Ingeniero Químico por la Universidad Autónoma Metropolitana y Doctor en
Ciencias por el Centro de Investigación y Estudio Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.
Posteriormente, realizó una
estancia postdoctoral en la Universidad Texas A&M. En ese último centro de estudios, aplicó simulaciones
en un principio para el estudio de los procesos que ocurren en celdas de combustible y baterías
ion-litio, además de participar en
varias actividades académicas y de investigación, entre ellas, como participante en un proyecto de
colaboración con el Honda Research Institute y con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Actualmente, se desempeña como catedrático Conacyt adscrito a la Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa, donde desarrolla investigación relacionada con materiales y prototipos de
baterías ion-litio y celdas de combustible.
Ha publicado más de 50 artículos en revistas internacionales, 3 capítulos de un libro y un libro de
electrocatálisis. Actualmente, es el presidente de la Sociedad Mexicana del Hidrógeno, donde realiza una
labor de integración industrial/académica,
además de ser impulsor de tecnologías limpias en México.
Revista Transición Energética (RTE): ¿Qué oportunidades existen en México para desarrollar la
tecnología de
producción de hidrógeno verde para
generar electricidad?
Dr. Guadalupe Ramos (GR): La producción de hidrógeno verde está íntimamente ligada con la
capacidad de aprovechar energías renovables y, por lo tanto, también con la cantidad de energía
renovable disponible. En este sentido, México
es un país privilegiado, tiene una irradiancia solar promedio de 5.3 kWh, especialmente en el norte,
donde la irradiancia solar es aún mayor; además, tiene una extensión de litorales de más de 11,000 km
que indudablemente tiene un gran
potencial para las instalaciones eólicas. Existen también algunas regiones específicas en los estados de
Baja California Norte y Sur, Oaxaca, Sonora y Yucatán que cuentan con un potencial eólico mucho mayor.
Todas estas situaciones colocan
a México en condiciones específicas que podrían tener un impacto positivo en el precio del hidrógeno
producido por fuentes renovables.
No olvidemos que el precio del hidrógeno producido no solo depende del precio de la energía
renovable, sino también del costo de la tecnología. En este sentido, en México desde hace más de 20
años, varios grupos de investigación
dedicados al desarrollo de ciencia y tecnología se han unido para formar la Sociedad Mexicana del
Hidrógeno.
Durante estos 20 años, se han logrado avances importantes en tecnología, materiales y formación
de recursos humanos especializados. Todos estos avances representan una gran ventaja, ya que, con un
impulso en la transferencia de
tecnología, México se puede convertir en un país que, no solamente produce hidrógeno, sino que tiene la
capacidad de crear su propia tecnología para producirlo.
RTE: ¿Cuáles son las principales oportunidades de la
utilización del hidrógeno para la descarbonización de la economía en México? ¿Y qué tipo de
desarrollo económico generaría?
GR:
Una de las grandes ventajas del hidrógeno es que tiene un gran abanico de usos, no solamente para la
generación de energía. En este sentido, el uso del hidrógeno podría tener distintos fines con un gran
impacto ambiental;
sin embargo, es importante recalcar que la producción de hidrógeno verde en la actualidad aún no es
competitiva económicamente en comparación con otros métodos de producción. Por lo tanto, una de las
primeras etapas es la generación de
tecnología y la puesta en marcha de proyectos que permitan la integración de los componentes de la
cadena de valor, a fin de que, en el mediano plazo, los costos se vuelvan competitivos.
Entre las principales oportunidades están la formación de mezclas hidrógeno-metano para la
producción de elec tricidad, la introducción paulatina de hidrógeno en los sistemas de combustión, la
introducción de movilidad a base
de hidrógeno y la utilización de la producción/uso de hidrógeno como sistema de almacenamiento de
energía.
RTE: ¿El hidrógeno entra en la estrategia de descarbonización a largo plazo de las industrias y
plantas de generación?
GR: Cualquier esfuerzo por incluir el hidrógeno en los procesos industriales es
benéfico. En las industrias de cualquier nivel, el aprovechamiento de energía renovable para su
transformación en hidrógeno
es benéfico, esto implica evitar los gastos de almacenamiento de energía eléctrica y su transformación
para múltiples aplicaciones, lo mismo ocurre con la inyección de hidrógeno en las plantas de generación
eléctrica. La estrategia a largo
plazo debe incluir por supuesto el aprovechamiento de energía renovable, su transformación en energía
eléctrica cuando sea más conveniente y su transformación en hidrógeno cuando las circunstancias lo
requieran.
Una de estas circunstancias es la generación de electricidad en las grandes centrales de
producción eléctrica (hidroeléctricas, nucleares, eólicas, etc.), que no funcionan a su máxima
capacidad, en estas, la producción de hidrógeno
puede dar lugar a un uso efectivo de las instalaciones de producción.

RTE: ¿Se ha considerado la tecnología de hidrógeno verde
como parte de la estrategia de generación limpia de
México en el mediano y largo plazo?
Si, no. ¿Por qué?
GR:
Si, ha habido esfuerzos importantes. La Sociedad Mexicana del Hidrógeno, por medio de mesas de
trabajo y reuniones con las cámaras de diputados y senadores, ha logrado que el hidrógeno fuera
considerado como energía
limpia en el 2017 en el DOF. Posteriormente, su inclusión en el PRODESEN 2020 también indica la buena
voluntad de usar el hidrógeno como una alternativa. Sin embargo, el esfuerzo no es suficiente, se debe
crear una agenda para un análisis
exhaustivo sobre los beneficios del hidrógeno en cada uno de los sectores de producción en las
condiciones específicas de nuestro país, posteriormente, una evaluación sobre aquellos sectores en los
que los beneficios ambientales, económicos
y sociales pueden maximizarse, y finalmente se debe crear una agenda estricta para el cumplimiento de
ciertas metas de producción, uso y aplicación del hidrógeno. En todo esto, se requiere el apoyo de todos
los sectores, pero en especial,
el gubernamental para impulsar proyectos demostrativos y operativos, centros de investigación y
desarrollo, y el apoyo industrial para la producción no sólo de hidrógeno, sino también de la tecnología
capaz de producirlo y transformarlo.
RTE: El desarrollo del mercado de hidrógeno verde requerirá de grandes inversiones en
infraestructura tales como instalaciones de generación, logística, adaptaciones para su consumo y
herramientas de promoción. Para prepararse
para estas inversiones es muy importante tener estudios y una estrategia clara. ¿Qué tipo de apoyo
necesita México para desarrollar esta industria?
GR:
Los beneficios del uso de hidrógeno son innegables. Sin embargo, necesitamos acciones, una de las
primeras es la determinación de las ventajas operativas de producción de hidrógeno en México, desde los
costos de producción
de energía renovable, los costos asociados al transporte y el acondicionamiento del sitio de producción
a los sititos de despacho y las proyecciones específicas de crecimiento en la demanda. Es decir, esto no
solo implica que haya hidrógeno
producido a costo razonable, sino que se creen las condiciones para que el hidrógeno sea utilizado en
cada uno de los sectores de producción; una mayor demanda de hidrógeno puede representar el despunte de
la industria y, por lo tanto,
los costos de producción también pueden ser reducidos.
Aunado a esto, se debe crear una estrategia contundente para el alcance de los objetivos. Por
lo tanto, las asociaciones académicas y el gobierno deben trabajar de cerca con la sociedad civil para
que la estrategia incluya un
verdadero beneficio social. Estamos en la puerta de un cambio muy importante en la manera que se produce
y consume energía, podemos dejar pasar la oportunidad y que la transición se conduzca sin beneficios
reales a la población, o bien,
podemos hacer que el aprovechamiento de energías renovables conlleve a una reindustrialización de
México. Las instituciones de investigación en México han tenido grandes éxitos científicos y
tecnológicos, también se cuentan con recursos
humanos bien calificados, lo que ahora necesitamos es un acompañamiento gubernamental para establecer
una estrategia de desarrollo y la implementación de proyectos ambiciosos.
RTE: ¿Qué oportunidades en materia de electromovilidad
puede generar la producción de hidrógeno verde?
GR:
La electromovilidad es una gran oportunidad en lugares como Japón y California, donde los
automóviles a hidrógeno son una realidad. En países como el nuestro, el desarrollo de la
electromovilidad debe incluir una estrategia
no solo de desarrollar los automóviles a hidrógeno, sino también todo lo relacionado a la cadena de
valor del hidrógeno, transporte, almacenamiento y estaciones de entrega. Una de las mayores
oportunidades para el transporte es empezar
con regiones donde se requiera el consumo de una gran cantidad de hidrógeno, por ejemplo, en el
transporte público y de carga, con rutas bien definidas donde el despacho pueda ser asegurado. Este tipo
de proyectos no solo generará una
gran demanda de hidrógeno, sino que a la vez requerirá el desarrollo de la cadena de generación y
utilización, a la par que disminuirá los precios de producción con la inminente apertura a otros
sectores, una vez que todos los retos de
producción y despacho hayan sido resueltos.
En otros países, el éxito de la electromovilidad depende mucho de la integración del sector
gubernamental, industrial y académico/científico. Estamos a tiempo, aún se pueden lograr establecer las
estrategias que permitan alcanzar
las metas de desarrollo sostenible.
Entrevista realizada por:
Luis Arturo Domínguez Brito, ladbrito@ineel.mx