Impacto social
El impacto de las Tecnologías Disruptivas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El término "innovación disruptiva":
su origen, significado y ejemplos
Víctima de leucemia y a la edad de 67 años, el 23 de enero de
2020 falleció en Boston, Massachusetts, Clayton Christensen,
quien fuera el creador del término "innovación disruptiva"
y su teoría asociada. Dicho término apareció por primera
vez en un artículo que escribió Christensen en la revista
Harvard Business Review en 1995, aunque el concepto y la
teoría respectiva aparecieron en 1997 con la publicación de
su libro "El dilema del innovador: cuando las nuevas tecnologías
hacen caer a una empresa". Para Christensen, una
tecnología o innovación disruptiva es aquella que termina
por acabar con algún mercado establecido siguiendo unos
patrones; dicha innovación al principio se centra en un
mercado nicho y parece menos atractiva que la tecnología
dominante a la que amenaza, que suele ignorar esta innovación
hasta que le resta una buena porción de su cuota
de mercado.
El fundador de Netflix, Reed Hastings, usó las enseñanzas
del libro de Christensen con su equipo, mientras que Steve
Jobs se dijo muy influido por él; por su parte, Jeff Bezos,
el fundador de Amazon, insta siempre a sus ejecutivos a
leer otra obra de Christensen: "La solución del innovador".
El fundador de Intel, Andy Grove, dijo en 1997 que "El
dilema" era el libro más importante que había leído en 10
años.
Una de las claves del éxito de las empresas es su capacidad
de generar nuevas ideas para mantener sus productos y
servicios siempre en la vanguardia de su sector. Esta
capacidad de generar ideas se conoce como innovación.
Existe la innovación incremental, la cual radica en crear
valor sobre un producto existente, incorporándole nuevas
mejoras porque el mercado así lo demanda. En cambio, la
innovación disruptiva consiste en la introducción de un
nuevo producto o servicio no conocido con anterioridad,
por lo que requiere de una alta inversión y más tiempo en investigación y desarrollo, ya que parte de un
concepto
nuevo. Así pues, la tecnología disruptiva es una innovación
que deja totalmente obsoletas las tecnologías que se
estaban usando hasta ese momento.
La introducción de una tecnología disruptiva tiene como
consecuencia la transformación del mercado donde venía
operando. Surge un mercado nuevo que hace obsoleto al
que existía hasta entonces. A lo largo de la historia de la
humanidad siempre ha habido grandes cambios de este
tipo, uno de ellos fueron los vehículos a motor fabricados
en serie. Esto produjo que cambiase el sector del transporte,
que pasó de los caballos a los vehículos a motor.
Otro ejemplo son las computadoras personales, las cuales
dejaron obsoletas, para empezar, a las máquinas de
escribir. Actualmente continúan surgiendo y aplicándose
numerosas tecnologías disruptivas en todos los sectores
industriales, sin excepción, nada más por nombrar una de
ellas: la robótica.
Las características de la innovación disruptiva son:
- Simplicidad
- Conveniencia
- Accesibilidad
- Asequibilidad
El impacto que tiene la implantación de las tecnologías
disruptivas en una empresa es muy importante por varias
razones:
Menor costo de los procesos. Se produce un abaratamiento
en los servicios, tanto de las empresas como de
los usuarios. Skype ha abaratado las comunicaciones
al sustituir a las llamadas telefónicas.
2. Mejora en la realización de las tareas. La mecanografía
que antes se realizaba con una máquina de escribir
ahora se realiza de manera sencilla y sin errores con
una computadora personal.
3. Mejor servicio y ofertas a los clientes. Se puede llegar
a mercados que hasta la fecha eran inalcanzables realizando
el servicio en mejores condiciones para los clientes. El teléfono celular llega a áreas que no cubre
el teléfono fijo.
Entre las innovaciones disruptivas modernas en proceso
tenemos las siguientes:
- Vehículos autónomos. Además de ser coches no contaminantes serán conducidos de manera autónoma, lo que permitirá que el interior del vehículo esté acondicionado como lugar de trabajo, para tener una oficina mientras se produce el traslado.
- Vehículos eléctricos recargables mientras avanzan. Las baterías de los vehículos eléctricos, con su limitada duración, largos tiempos de recarga y altos costos, son el desafío más grande de la industria automotriz. Pero si los coches pudieran cargarse por la autopista sobre la que circulan sin detenerse, esos problemas estarían superados. Los científicos ya avanzan en la posibilidad de transmitir electricidad sin cables a objetos en movimiento.
- Ciudades inteligentes. Las ciudades son grandes centros de consumo de recursos, siendo responsables en la actualidad del 75% del gasto de energía mundial y generando el 80% de los gases de efecto invernadero (GEI). Un futuro así no es sostenible para el planeta y de esta necesidad imperiosa de cambio nace el concepto de "ciudad inteligente", donde se aplican las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) para proporcionar servicios a sus ciudadanos, y se utilizan de forma más inteligente y eficiente sus recursos para disminuir el consumo energético y reducir las emisiones de GEI a la atmósfera, proporcionando, en definitiva, una mejor calidad de vida a las personas que trabajan y viven en ella.

Impacto de las tecnologías disruptivas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El 25 de septiembre de 2015, todos los Estados Miembros de
las Naciones Unidas aprobaron 17 Objetivos como parte de
la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, estableciendo un plan para alcanzar esos Objetivos en 15
años. Tales
Objetivos se denominan Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) y constituyen un llamado universal a la acción para
poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar la vida
y las perspectivas de las personas en todo el mundo. Puede
afirmarse que los ODS
son el programa más ambicioso en
la historia de la humanidad
.
Aunque actualmente se observan avances para alcanzar
los 17 ODS, en general, las medidas encaminadas a lograrlo
en 2030 todavía no avanzan a la velocidad ni en la escala
necesarias, por lo que se requiere que todos los sectores
de la sociedad se movilicen y actúen en esa dirección
durante los diez años que quedan para alcanzarlos. Las
políticas tradicionales y las respuestas del mercado no
permiten una actuación suficientemente rápida, tal como
ya se manifiesta en el clima: han pasado cinco años desde
el Acuerdo de París y el mundo continúa encaminándose
a un peligroso calentamiento global de 3°C a finales del
presente siglo.

Llegar a la economía de "emisiones netas cero", a la que
se han adherido los gobiernos de todo el mundo, requerirá
una transformación radical de todos los sectores de
la economía. La industria pesada, las redes eléctricas, el
transporte, la alimentación y la agricultura, los edificios y
las ciudades, así como la producción y el consumo deberán
sufrir una rápida descarbonización. Para lograr los ODS, se
necesita un cambio transformador y una innovación disruptiva
en todos los sectores de nuestra economía, algo
que los seres humanos saben hacer bien, como se muestra
enseguida.
Actualmente estamos en medio de la Cuarta Revolución
Industrial, una era global caracterizada por rápidos avances
en nuevas tecnologías y conectividad global. Los sensores
están en todas partes, recolectando más datos que nunca,
con dispositivos conectados que simplifican nuestras vidas.
Los vehículos autónomos, la entrega con drones y, pronto,
el transporte con drones, están listos para transformar la
movilidad global. Incluso, las cirugías guiadas por la realidad
inmersiva (combinación de realidad virtual y realidad
aumentada) y la impresión 3D de partes del cuerpo están
aquí o en camino. Se han logrado grandes avances en los
sistemas de inteligencia artificial (IA) para diagnósticos
más tempranos y de mayor rendimiento para la detección de enfermedades, desde cáncer hasta lesiones
cerebrales o
enfermedades cardíacas, y los dispositivos portátiles habilitados
para IA ya pueden detectar personas con signos
tempranos de enfermedades como la diabetes.
La IA, los sensores, la robótica y la biología sintética en particular
están mostrando buenos resultados para mejorar
la productividad y la resiliencia de los cultivos y optimizar
la distribución de alimentos. Por ejemplo, la compañía
NRgene está utilizando el aprendizaje automático
y la secuenciación genética para identificar y secuenciar
perfiles genéticos óptimos en función del rendimiento de
los cultivos, mientras que la empresa Phytec optimiza la
producción de cultivos con su «Internet de las Cosas para
las Plantas», que envía información y alertas a los teléfonos
inteligentes de los agricultores.
Existen alrededor de 800 millones de personas en el
mundo sin acceso a electricidad confiable y asequible. Los
rápidos avances en IA, cadena de bloques (blockchain),
materiales avanzados para paneles solares y tecnología de
baterías de iones de litio, significan que las micro redes
de energía renovable ahora tienen el potencial de ser la
solución más barata para conectar a 290 millones de personas
a la electricidad. En términos más generales, las tecnologías
de IA, blockchain y el Internet de las Cosas (IoT,
por sus siglas en inglés) tienen el potencial de permitir
una proporción mucho mayor de energías renovables en
redes eléctricas centralizadas, así como de optimizar los
sistemas de energía descentralizados en todo el mundo.
La IA y el IoT combinadas pueden ofrecer una supervisión
inteligente y una gestión activa de un sistema eléctrico,
por ejemplo, optimizando el uso de la electricidad al
automatizar la respuesta de los precios a las señales del
mercado; o coordinar las operaciones de un grupo de redes
de electricidad descentralizadas para mejorar la eficiencia
operativa y reducir el desperdicio. Estas soluciones mejorarán
la eficiencia, traerán opciones de energía más limpia
a los mercados globales y reducirán los costos.

Las tecnologías disruptivas no son una solución milagrosa,
pero tienen el increíble potencial de transformar sectores
rápida y globalmente, lo que permite aumentar la productividad
de los sistemas mientras se reducen las emisiones
y los desechos; monitorear y administrar la superficie y
los recursos de la Tierra a una velocidad y escala que no
podría imaginarse antes; recopilar y aprovechar grandes
cantidades de datos; así como lograr avances importantes
en áreas como la salud, agricultura, energía, educación y
movilidad, todo lo cual contribuye a alcanzar los ODS.
Pero también existe gran inquietud sobre los riesgos de la
privacidad, el crimen y la seguridad, el creciente poder de
mercado de los gigantes tecnológicos, los riesgos para la
democracia y los derechos humanos por el mal uso de esas
tecnologías, así como el impacto potencial de la automatización
en el empleo y la desigualdad. Por lo tanto, es necesario
que los gobiernos y las empresas trabajen juntos para
asegurarse de que la tecnología se gestione adecuadamente
y esté alineada con las necesidades de la sociedad.
La digitalización, como ejemplo de una tecnología disruptiva,
puede desempeñar un papel clave para alcanzar los
ODS, ya que la Transformación Digital es la palanca que
mueve la economía y la sociedad del siglo XXI. La digitalización
es el proceso mediante el cual la tecnología digital se
implanta en la economía en su conjunto, afectando a la producción,
al consumo y a la propia organización, estructura
y gestión de las empresas. A su vez, la tecnología digital es
la que nos permitió dejar atrás las tecnologías mecánicas
y análogas, para pasar al mundo expresado en números
0 y 1 (cero y uno); las tecnologías digitales permiten acelerar
procesos y cálculos, así como generar nuevas formas y
métodos para manipular la información.
Para construir un mundo con menor pobreza, menos injusto
y más amigable con la naturaleza, enseguida se muestra
cómo la digitalización puede ayudar concretamente a
alcanzar los 17 ODS.
1. Erradicación de la pobreza. Gracias a los servicios financieros
digitales (FinTech), muchas personas están participando
por primera vez en la economía digital, lo que es un
paso fundamental para ayudar a que las personas salgan
de la pobreza.
2. Lucha contra el hambre. La digitalización ayuda a que
los agricultores mejoren el rendimiento de sus cultivos y su
productividad a través de un mejor acceso a la información
del mercado, a previsiones meteorológicas, a programas de
capacitación, etcétera.
3. Buena salud. Los pacientes pueden contactar con mayor
facilidad sus servicios de atención médica; los trabajadores
de la salud pueden realizar diagnósticos remotos o apoyarse
con otros especialistas, además de prepararse para
atender brotes de enfermedades.
4. Educación de calidad. Los dispositivos móviles permiten
que los estudiantes accedan a los recursos de aprendizaje
en cualquier lugar y momento, rompiendo barreras económicas,
de desigualdad de género y diferencias entre zonas
rurales y urbanas.
5. Igualdad de género. Las TIC ofrecen grandes oportunidades
para la igualdad de género al permitir que todos
accedan a los mismos recursos y oportunidades en línea;
también son fuente de oportunidades laborales y empresariales
para las mujeres, lo que impulsa su empoderamiento
económico.
6. Agua potable y saneamiento. La tecnología digital apoya
una gestión inteligente del agua pues facilita la medición y
el control del suministro, lo que permite ofrecer un servicio
equitativo y sostenible del abastecimiento de agua y del
saneamiento.
7. Energías renovables. Las soluciones implementadas
mediante las TIC ?redes inteligentes, edificios inteligentes,
logística inteligente y procesos industriales- contribuyen a
que, paulatinamente, el mundo sea más sostenible.
8. Empleo digno y crecimiento económico. La digitalización
está transformando la manera de hacer negocios y creando
nuevas oportunidades de trabajo, por lo que se deben
desarrollar las capacidades digitales en las estrategias de
empleo juvenil y de emprendimiento en todos los países.
9. Innovación e infraestructuras. El acceso universal y asequible
a internet será la columna vertebral de la economía
del siglo XXI. Con acceso inmediato a una computación
potente y avances en técnicas de IA, las computadoras
ahora pueden imitar cómo las personas aprenden, ven,
escuchan y comprenden, lo que hace que la era digital de
hoy sea también una era de descubrimiento e innovación
sin precedentes.
10. Disminución de la desigualdad. La digitalización permite
que los sectores más vulnerables de la sociedad
puedan acceder a la información y al conocimiento.
11. Ciudades y comunidades sostenibles. La Transformación
Digital es básica al desarrollar métodos innovadores para
gestionar las ciudades con más eficacia, a través de edificios
inteligentes, de una gestión inteligente del agua, del
consumo energético y de los residuos, así como sistemas
de transporte inteligente.
12. Consumo responsable. El cómputo en la nube, las redes
inteligentes, los medidores inteligentes y el consumo reducido de energía de las TIC contribuirán a
disminuir el consumo
en la sociedad.
13. Lucha contra el cambio climático. La información de
nuestro planeta recolectada por los satélites aporta información
climática y meteorológica para los sistemas de
prevención y alerta temprana, lo que permite mitigar los
efectos del cambio climático.
14. Flora y fauna acuática. Los satélites proporcionan información
puntual y precisa a nivel global, mientras que los
sensores locales ofrecen actualizaciones en tiempo real. El
Big Data permite analizar las tendencias en términos de
biodiversidad, contaminación, evolución de los ecosistemas,
actividades de mitigación.
15. Flora y fauna terrestres. Similar al ODS14; con la ayuda
de los satélites y el Big Data se mejora la conservación del
ecosistema terrestre.
16. Paz y justicia. Las TIC son esenciales para mantener
registros de datos abiertos de gobierno que apoyen a la
transparencia, a la gestión de las crisis, la ayuda humanitaria
y la consolidación de la paz; ante desastres naturales
o provocados por el hombre, las TIC permiten obtener y
transmitir información precisa y oportuna para dar una respuesta
adecuada.
17. Alianzas para el logro de los objetivos. Las TIC permiten
acelerar los tres pilares del desarrollo sostenible: el crecimiento
económico, la inclusión social y la sostenibilidad
ambiental.

Y, finalmente, en un mundo Post-COVID-19 (tentativamente, después del año 2021), las discusiones con inversionistas en tecnología y expertos del mercado indican la expectativa de que COVID-19 podría acelerar la adopción de tecnologías disruptivas, sugiriendo que a mediano plazo:
- Para seguir siendo competitivas, las empresas digitalizarán aún más sus operaciones para reducir costos y aliviar la pérdida de competitividad internacional, con un mayor uso de las TIC para permitir el trabajo remoto, la gestión de la cadena de suministro y una relación en línea con los clientes.
- Se espera que las personas que han utilizado los servicios en línea durante la pandemia aumenten su consumo relativo de bienes y servicios en línea posteriormente a la crisis, lo que contribuiría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ya que se prestan más servicios con menos movimiento de bienes y personas.
- Para aliviar los déficits públicos y expandir los programas sociales, los gobiernos invertirán en una digitalización más rápida (por ejemplo, identificación digital, pagos de impuestos y servicios gubernamentales, gestión de la fuerza laboral, etcétera).
Autor:
Armando Moreno Almaraz, amoreno@ineel.mx