Logo 1 Logo 2

Personajes

Personajes



Nikola Tesla
Nikola Tesla

1856-1943
Ingeniero y físico de origen serbocroata; figura influyente en la historia de la ciencia y la tecnología. Reivindicado hace algunos años como uno de los más grandes ingenieros eléctricos de los Estados Unidos de América, inventor en el campo del electromagnetismo.
1856-1943
Ingeniero y físico de origen serbocroata; figura influyente en la historia de la ciencia y la tecnología. Reivindicado hace algunos años como uno de los más grandes ingenieros eléctricos de los Estados Unidos de América, inventor en el campo del electromagnetismo.

*Versión pdf

*Versión pdf

Sus padres
Sus padres

Su madre Duka Mandic: ama de casa de ascendencia serbia, dedicaba parte de su tiempo como científica autodidacta en el desarrollo de pequeños aparatos caseros, era competente fabricándolos; además, aprendió de memoria numerosos poemas épicos serbios, pero nunca aprendió a leer.

Su padre Milutin Tesla: un sacerdote de la iglesia ortodoxa.

El niño que despertó al genio
El niño que despertó al genio

Nikola se crió en un hogar donde la familia vivía de la labor religiosa del progenitor y de la cría de animales.

Como todos los sacerdotes de la época, su padre contaba con un nivel cultural más elevado que el resto de los vecinos y una biblioteca extensa donde Nikola pasaba las noches leyendo hasta que su padre lo dejaba sin velas, según contó, "para que no se me estropearan los ojos".

En ese ambiente familiar y rural, Tesla, el cuarto de cinco hermanos, tuvo su primer contacto con la electricidad cuando solo tenía 3 años, lo hizo gracias a su gato Mácak. Cuenta que, en un día seco, con el pelo de su mascota cargado de electricidad estática, vio como unas chispas aparecían cuando acariciaba su lomo. Aquello lo marcaría para siempre.

Más tarde se mudaron a la ciudad de Gospic, cuando él acababa de ingresar en la escuela primaria. Ya en la ciudad, Tesla recuerda que comenzó a experimentar destellos que se cruzaban cuando cerraba sus ojos, a la par de una imaginación que lo llevó a crear experiencias irreales, lo que fue diagnosticado por especialistas como un posible síntoma de sinestesia.

Pero la vida del pequeño no estuvo falta de calamidades. Cuando él tenía 5 años, su hermano mayor Dane, el primogénito y según su testimonio "una mente avanzada", murió en un accidente de caballo.

La muerte del mayor volvió a la familia taciturna. Los Tesla querían que Nikola se dedicara al clero, como su padre. A sus 14 años, lo enviaron a Karlovac, junto a su tía y su marido. Allí asistió al Real Gymnasium Superior, el equivalente a educación secundaria, y se topa con los primeros profesores que le abrirían los ojos en materias como matemáticas y física.

Sin embargo, dos años después, su padre le hace volver a Gospic, donde Nikola contrae el cólera. La enfermedad lo puso al borde de la muerte a sus 16 años, obligándolo a pasar 9 meses en cama. Es allí donde, según él mismo cuenta, convenció a su padre para que lo dejara estudiar ingeniería. "Quizá me ponga bien si me dejas estudiar ingeniería", le dijo Nikola a su padre, quien aceptó al ver a su hijo enfermo.

Dos años más tarde, Tesla comenzaría sus estudios en la Escuela Politécnica de Graz, Austria. Allí comenzó a germinar la idea que marcaría su vida: idear una forma para que la energía gratuita llegue a todo el mundo.

Más adelante dio el salto hasta Viena, para trabajar en la Compañía Nacional Telefónica; poco después se trasladó a Francia, ya que en París encontró un nuevo trabajo en la Compañía Edison. Más tarde, desde la capital francesa emprendió su viaje hasta Nueva York. Allí, acudió directamente a las oficinas de alguien que marcaría el resto de su vida: Thomas Alva Edison. Para él iba dirigida una carta de recomendación de Charles Batchelor, su último jefe en Europa: "Conozco a dos grandes hombres, y usted es uno de ellos. El otro es el joven portador de esta carta".

Y Edison lo contrató ese mismo día. Pero entre ambos existían diferencias que fueron acrecentándose con el paso del tiempo. Diferencias que comenzaron en la forma de ver el resultado y la orientación de su trabajo.


La guerra de las corrientes:
continua vs alterna
La guerra de las corrientes:
continua vs alterna

Edison era defensor y primer introductor de la corriente continua (flujo de electrones en un solo sentido), y con ella logró su primera cartera de clientes en Nueva York, con pequeñas centrales eléctricas.

El sistema de Tesla era mejor, pero Edison solo pensaba en su negocio. No obstante, Tesla estaba convencido de que una mejor solución era la corriente alterna (el flujo de electrones cambia de sentido 120 veces por segundo para una frecuencia de 60 hercios); la alterna no tardó en imponerse frente a la continua, la cual seguimos usando en nuestros hogares al día de hoy, más de ciento cincuenta años después.

Así que, en efecto, la idea de Tesla era mejor, pero necesitaba a Edison para implementarla. Ahí se desató el conflicto en el que Edison defendió su fortuna a toda costa. De ninguna forma iba a permitir que un extranjero que acababa de llegar a la ciudad le arrebatara la fama e hiciera peligrar esa suerte de imperio eléctrico que consiguió levantar.

Más tarde, Tesla conoció al empresario George Westinghouse, que había desplegado una red eléctrica de corriente alterna en Massachusetts; todavía faltaba una pieza clave para el "rompecabezas" en el que la corriente alterna lograra imponerse de forma contundente. Esa pieza era el motor de inducción (el que utiliza corriente alterna para producir torsión), que el propio Tesla ya había inventado.

Mientras tanto, y a lo largo de finales del siglo XIX y principios del XX, Edison, preso de la envidia, no dejó de humillar y ridiculizar a Tesla. Lo hacía trabajar dieciocho horas diarias de lunes a domingo arreglando problemas técnicos, algunas veces hasta montando "espectáculos" para desacreditar la corriente alterna. Por ejemplo, aplicando descargas eléctricas a animales o anunciando su uso en la silla eléctrica.

Pero el punto de inflexión tuvo lugar cuando Tesla le propuso a Edison una fórmula para mejorar su generador. Ante esta propuesta, Edison le prometió una gran cantidad de dólares si lo conseguía. Tesla trabajó duro a lo largo de meses y, finalmente, como no podía ser de otra manera, lo consiguió. Edison no sólo no le pagó lo prometido, sino que además se burló de él: "Cuando seas un americano cabal, lograrás comprender una buena broma yanqui".

Tras lo ocurrido, Tesla se despidió de Edison, a quien le había aguantado todo y por quien trabajó con una gran admiración durante años...

No te pierdas el desenlace de esta historia en el siguiente número.


Por:
Verónica García Rodríguez, vgarcia@ineel.mx