Reportaje
Reportaje
Soy la eficiencia energética para Juan
Soy la eficiencia energética para Juan


Juan está preocupado por lo que se dice sobre el cambio
climático y sus consecuencias, las cuales ya padece o se
entera por las noticias. Por ejemplo, temperaturas más elevadas
en todo el mundo, lluvias más intensas, huracanes
cada vez más poderosos, así como temporadas de sequías
más severas, o los impresionantes incendios en Australia
y Brasil. Juan, por lo que se informa, se da cuenta que el
uso de gasolina, diesel, petróleo, gas LP y carbón, que son
combustibles fósiles, son factores determinantes de este
desastre climático que impacta a todos en este mundo.
Juan también ha escuchado que él juega un papel muy
importante en la lucha contra la contaminación y el cambio
climático. Decidido a hacer su parte, investiga cuáles son
las acciones a su alcance, con las que puede involucrarse
activamente.
Ahorro de energía o eficiencia energética,
¿es lo mismo?
¿es lo mismo?
Ahorro de energía o eficiencia energética,
¿es lo mismo?
¿es lo mismo?
Entonces, después de leer periódicos, escuchar noticias y
ver documentales, Juan identificó dos términos mencionados
reiteradamente, que son ahora claves en esta lucha
contra el cambio climático: el "ahorro de energía" y la "eficiencia
energética". Sin embargo, para él, estos términos no
le quedan muy claros.
Con la intención de ayudar a Juan a comprender estos términos, comenzamos por la definición técnica de "energía", que es la capacidad que tiene la materia para realizar un trabajo, fuerza o movimiento. Pero, si a esto le agregamos la palabra "ahorro", quizá pongamos a Juan en un predicamento, porque de inmediato pensará en sus acciones cuando se decidide a "ahorrar dinero", es decir, no gastar, no usar, guardar, almacenar. Por lo que inmediantamente pensará en apagar las luces cada vez que salga de una habitación, o no dejará conectados los aparatos eléctricos, o no usará la secadora de ropa si el día esta soleado, o no usará un día el auto. Pero, ¿qué sucede cuando Juan escucha hablar de eficiencia energética?, quizá su mente se quede en blanco y después piense en acciones similares a las del ahorro de energía y concluya que, más o menos, son los mismo.
Sin embargo, ambos conceptos representan ideas diferentes enfocadas hacia una misma meta: evitar el desperdicio de los recursos energéticos con los que cuenta la humanidad y por tanto evitar la contaminación consecuente.
Aún cuando para algunas instituciones, el ahorro o conservación de la energía y la eficiencia energética son lo mismo, en cuanto a utilizar la energía de mejor manera, es conveniente establecer las diferencias que existen entre ambos términos. De modo que a Juan le quede claro que usando eficientemente la energía, no es necesario que renuncie a su comodidad, como suele pasar al ahorrar energía. El ahorrar energía implica un cambio de comportamiento. En este caso, Juan tendría que ver menos TV, prender solo las luces que sean necesarias en su casa, utilizar menos su automóvil, apagar el piloto del boiler, no usar a temperaturas muy frías el aire acondicionado en verano o simplemente, desconectar la computadora cuando no la esté utilizando, etc. Como podemos ver, en todos estos ejemplos, lo que hemos hecho es reducir el uso de la electricidad o el combustible. En otras palabras, para ahorrar energía hay que dejar de usarla. Este tipo de medidas quizá afecten las comodidades de Juan, pero sin duda, se reflejarán en una disminución en su recibo de luz y pagos de gas y gasolina.
En cambio, la eficiencia energética representa el uso de mejoras físicas o tecnológicas para realizar las mismas actividades, sin restringirnos de su uso. Por ejemplo, Juan puede preferir comprar lámparas led y remplazar sus focos incandescentes, adquirir electrodomésticos de bajo consumo, ajustar apropiadamente la temperatura del refrigerador, mejorar el aislamiento y ventilación de su casa.
Juan ahora comprende mejor cuál es su papel y la importancia de llevar a cabo acciones sencillas como estas medidas, pero, ahora se le ha despertado otra inquietud: ¿por qué está tan de moda la eficiencia energética? ¿de dónde se origina? y ¿cuál es el papel de México y, cuenta con instituciones y programas al respecto?
Con la intención de ayudar a Juan a comprender estos términos, comenzamos por la definición técnica de "energía", que es la capacidad que tiene la materia para realizar un trabajo, fuerza o movimiento. Pero, si a esto le agregamos la palabra "ahorro", quizá pongamos a Juan en un predicamento, porque de inmediato pensará en sus acciones cuando se decidide a "ahorrar dinero", es decir, no gastar, no usar, guardar, almacenar. Por lo que inmediantamente pensará en apagar las luces cada vez que salga de una habitación, o no dejará conectados los aparatos eléctricos, o no usará la secadora de ropa si el día esta soleado, o no usará un día el auto. Pero, ¿qué sucede cuando Juan escucha hablar de eficiencia energética?, quizá su mente se quede en blanco y después piense en acciones similares a las del ahorro de energía y concluya que, más o menos, son los mismo.
Sin embargo, ambos conceptos representan ideas diferentes enfocadas hacia una misma meta: evitar el desperdicio de los recursos energéticos con los que cuenta la humanidad y por tanto evitar la contaminación consecuente.
Aún cuando para algunas instituciones, el ahorro o conservación de la energía y la eficiencia energética son lo mismo, en cuanto a utilizar la energía de mejor manera, es conveniente establecer las diferencias que existen entre ambos términos. De modo que a Juan le quede claro que usando eficientemente la energía, no es necesario que renuncie a su comodidad, como suele pasar al ahorrar energía. El ahorrar energía implica un cambio de comportamiento. En este caso, Juan tendría que ver menos TV, prender solo las luces que sean necesarias en su casa, utilizar menos su automóvil, apagar el piloto del boiler, no usar a temperaturas muy frías el aire acondicionado en verano o simplemente, desconectar la computadora cuando no la esté utilizando, etc. Como podemos ver, en todos estos ejemplos, lo que hemos hecho es reducir el uso de la electricidad o el combustible. En otras palabras, para ahorrar energía hay que dejar de usarla. Este tipo de medidas quizá afecten las comodidades de Juan, pero sin duda, se reflejarán en una disminución en su recibo de luz y pagos de gas y gasolina.
En cambio, la eficiencia energética representa el uso de mejoras físicas o tecnológicas para realizar las mismas actividades, sin restringirnos de su uso. Por ejemplo, Juan puede preferir comprar lámparas led y remplazar sus focos incandescentes, adquirir electrodomésticos de bajo consumo, ajustar apropiadamente la temperatura del refrigerador, mejorar el aislamiento y ventilación de su casa.
Juan ahora comprende mejor cuál es su papel y la importancia de llevar a cabo acciones sencillas como estas medidas, pero, ahora se le ha despertado otra inquietud: ¿por qué está tan de moda la eficiencia energética? ¿de dónde se origina? y ¿cuál es el papel de México y, cuenta con instituciones y programas al respecto?
Ayudemos a Juan:
La eficiencia energética en el mundo y en México
La eficiencia energética en el mundo y en México
Ayudemos a Juan:
La eficiencia energética en el mundo y en México
La eficiencia energética en el mundo y en México
Juan sabe que la energía es el recurso vital para el crecimiento,
el desarrollo y el progreso de la sociedad moderna.
Porque, en un día común de Juan, es posible que haga uso
de la electricidad para su despertador eléctrico, su celular,
la iluminación de su cuarto, el radio, la TV, para escuchar
las noticias, la computadora, el refrigerador o el ventilador.
También ocupará la energçia para calentar agua para su
café y para darse un baño. Camino al trabajo deberá hacer
uso del transporte o de su auto que emplea gasolina como
combustible.
En fin, la vida cotidiana de Juan requiere vitalmente de la energía, en su mayoría proveniente de los combustibles fósiles. Ahora, es conveniente decirle a Juan que la economía mundial actual depende cada vez más del acceso a la energía; y está fincada, fuertemente, en la explotación y comercialización de los combustibles fósiles, lo cual representa billones de dólares e influye directamente en muchos países.
Por otro lado, para satisfacer las necesidades de alimentos y comunicaciones de una población creciente de 7,700 millones de personas en una economía globalizada, es necesario contar con las reservas suficientes de combustibles.
El ritmo de vida moderno depende en gran medida de la energía, ya sea en forma de electricidad, de gas o de combustibles líquidos.
Sin embargo, todos sabemos que los combustibles fósiles son un recurso que no se renueva, es finito y por lo tanto, en algún momento se acabará. Los estudios señalan que el punto de máxima explotación a nivel mundial del petróleo ya ha pasado y ahora empieza a mostrar una desaceleración, es decir, se consume más petróleo que el que se descubre, de modo que en algún momento estas reservas se agotarán.
En fin, la vida cotidiana de Juan requiere vitalmente de la energía, en su mayoría proveniente de los combustibles fósiles. Ahora, es conveniente decirle a Juan que la economía mundial actual depende cada vez más del acceso a la energía; y está fincada, fuertemente, en la explotación y comercialización de los combustibles fósiles, lo cual representa billones de dólares e influye directamente en muchos países.
Por otro lado, para satisfacer las necesidades de alimentos y comunicaciones de una población creciente de 7,700 millones de personas en una economía globalizada, es necesario contar con las reservas suficientes de combustibles.
El ritmo de vida moderno depende en gran medida de la energía, ya sea en forma de electricidad, de gas o de combustibles líquidos.
Sin embargo, todos sabemos que los combustibles fósiles son un recurso que no se renueva, es finito y por lo tanto, en algún momento se acabará. Los estudios señalan que el punto de máxima explotación a nivel mundial del petróleo ya ha pasado y ahora empieza a mostrar una desaceleración, es decir, se consume más petróleo que el que se descubre, de modo que en algún momento estas reservas se agotarán.


Las crisis del petróleo
Las crisis del petróleo
Es importante decirle a Juan que a inicios de la década de
los años 70, diversos acontecimientos internacionales provocaron
un aumento abrupto de los precios del petróleo, esto
despertó la conciencia mundial, principalmente de los países
de Occidente, sobre la vulnerabilidad de sus economías con
respecto a los combustibles fósiles. A partir de entonces,
las naciones se vieron obligadas a desarrollar esquemas,
acciones y políticas para reducir su consumo de energía
haciendo un uso más racional y eficiente de la energía.
Tras la segunda crisis petrolera de 1979, cuando los precios reales de la energía subieron dramáticamente y la demanda energética mundial alcanzó su más alto nivel, aparece el término ?gestión de la energía?, que se empieza a desarrollar como una disciplina. En los años 80 y mediados de los años 90 se consolida la gestión de la energía desplazando al concepto de "conservación de la energía".
Tras la segunda crisis petrolera de 1979, cuando los precios reales de la energía subieron dramáticamente y la demanda energética mundial alcanzó su más alto nivel, aparece el término ?gestión de la energía?, que se empieza a desarrollar como una disciplina. En los años 80 y mediados de los años 90 se consolida la gestión de la energía desplazando al concepto de "conservación de la energía".
El cambio climático
El cambio climático
La era moderna en la que vive Juan, llena de comodidades,
está visto que tiene un precio, y muy alto. Para esa vida
de confort, el mundo optó por la elección más "cómoda", quemar combustibles. Juan debe enterarse que generar
electricidad, es un procedimiento fácil y barato, aunque el
rendimiento sea solo del 30%, es decir, solo se aprovecha
una tercera parte del calor que desprende. El problema
es que el 70% restante de calor se acumula en la atmósfera.
Está comprobado que el uso de la energía eléctrica
es uno de los principales detonadores de la emisión de
gases de efecto invernadero (GEI) y, por tanto, del cambio
climático en el planeta, pero irónicamente, es también el
uso eficiente de la energía eléctrica, una de las principales
medidas mundiales para su mitigación y solución.
Así, en la primera década del nuevo siglo se pusieron de "moda" términos como Calentamiento global, Huella de carbono, Cambio Climático, Eco amigable, etc. y se hizo conciencia de la necesidad de reducir el empleo de los combustibles fósiles, de modo que las naciones se coordinaron y llegaron a acuerdos internacionales que cobraron protagonismo mundial y la agenda del cambio climático se convirtió en un foco principal para individuos, gobiernos y organizaciones.
A partir de 2010, el concepto de eficiencia energética comenzó a crecer a nivel mundial y hoy, prácticamente todos los países del mundo se encuentran participando activamente en programas de eficiencia energética, no solo por sus beneficios económicos sino también por los beneficios ambientales y sociales que aportan.
Así, en todo el mundo, existen organizaciones internacionales, instituciones nacionales y locales, así como asociaciones empresariales y entidades gubernamentales, con intereses económicos y ambientales en la eficiencia energética, por ejemplo:
⋅Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
https://www.oecd.org/acerca/
⋅Centro de Copenhague sobre Eficiencia Energética
https://c2e2.unepdtu.org/
⋅Agencia Internacional de Energía-París
https://www.iea.org/
⋅Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (España)
https://www.idae.es/
⋅Asociación para la energía descentralizada (Reino Unido)
https://www.theade.co.uk/
⋅Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable (Estados Unidos)
https://www.energy.gov/eere/office-energy-efficiency-renewable-energy
⋅Alianza para el Ahorro de Energía (Estados Unidos)
https://www.ase.org/
⋅Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente
https://www.aceee.org/
⋅ENERGY STAR® (Estados Unidos)
https://www.energystar.gov/
⋅Centro de Colaboración para la Conservación y Eficiencia Energética de Asia (Países Asiáticos)
https://www.asiaeec-col.eccj.or.jp/
⋅Comisión Económica para América Latina (CEPAL)
https://www.cepal.org/es
⋅Organización Latinoamericana de Energía
http://www.olade.org/eficiencia-energetica/
Así, en la primera década del nuevo siglo se pusieron de "moda" términos como Calentamiento global, Huella de carbono, Cambio Climático, Eco amigable, etc. y se hizo conciencia de la necesidad de reducir el empleo de los combustibles fósiles, de modo que las naciones se coordinaron y llegaron a acuerdos internacionales que cobraron protagonismo mundial y la agenda del cambio climático se convirtió en un foco principal para individuos, gobiernos y organizaciones.
A partir de 2010, el concepto de eficiencia energética comenzó a crecer a nivel mundial y hoy, prácticamente todos los países del mundo se encuentran participando activamente en programas de eficiencia energética, no solo por sus beneficios económicos sino también por los beneficios ambientales y sociales que aportan.
Así, en todo el mundo, existen organizaciones internacionales, instituciones nacionales y locales, así como asociaciones empresariales y entidades gubernamentales, con intereses económicos y ambientales en la eficiencia energética, por ejemplo:
⋅Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
https://www.oecd.org/acerca/
⋅Centro de Copenhague sobre Eficiencia Energética
https://c2e2.unepdtu.org/
⋅Agencia Internacional de Energía-París
https://www.iea.org/
⋅Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (España)
https://www.idae.es/
⋅Asociación para la energía descentralizada (Reino Unido)
https://www.theade.co.uk/
⋅Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable (Estados Unidos)
https://www.energy.gov/eere/office-energy-efficiency-renewable-energy
⋅Alianza para el Ahorro de Energía (Estados Unidos)
https://www.ase.org/
⋅Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente
https://www.aceee.org/
⋅ENERGY STAR® (Estados Unidos)
https://www.energystar.gov/
⋅Centro de Colaboración para la Conservación y Eficiencia Energética de Asia (Países Asiáticos)
https://www.asiaeec-col.eccj.or.jp/
⋅Comisión Económica para América Latina (CEPAL)
https://www.cepal.org/es
⋅Organización Latinoamericana de Energía
http://www.olade.org/eficiencia-energetica/
El caso de México
El caso de México
Juan debería de enterarse que, en la década de los 80,
México inicia acciones para enfrentar la crisis energética
mundial y establece un Programa Nacional, con el objetivo
de racionalizar la producción y el uso de la energía.
En 1989 la Secretaría de Energía (SENER) crea la CONAE, que para 2008 pasó a ser la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), que busca promover la eficiencia energética y ser el órgano técnico en materia de aprovechamiento eficiente de la energía. La CONUEE cuenta con programas de promoción y apoyo a la administración pública federal para el uso eficiente de la energía en sus instalaciones, con los municipios, a través de incentivos para contar con equipos más eficientes en los sistemas de alumbrado público, también cuenta con programas de cooperación internacional, por ejemplo, con la Agencia Francesa de energía o la Comisión Económica de América Latina (CEPAL), entre otros organismos internacionales.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) inicia varios programas de ahorro de energía eléctrica, como el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE). En el marco de estos programas, CFE, SUTERM, LyFC y otros organismos empresariales de México, crean el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), con la finalidad de asesorar y promover acciones y programas para el fomento del ahorro de energía eléctrica en medianas y pequeñas empresas y primordialmente, en el hogar. Siendo éstas últimas las que Juan debe considerar.
En 1989 la Secretaría de Energía (SENER) crea la CONAE, que para 2008 pasó a ser la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), que busca promover la eficiencia energética y ser el órgano técnico en materia de aprovechamiento eficiente de la energía. La CONUEE cuenta con programas de promoción y apoyo a la administración pública federal para el uso eficiente de la energía en sus instalaciones, con los municipios, a través de incentivos para contar con equipos más eficientes en los sistemas de alumbrado público, también cuenta con programas de cooperación internacional, por ejemplo, con la Agencia Francesa de energía o la Comisión Económica de América Latina (CEPAL), entre otros organismos internacionales.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) inicia varios programas de ahorro de energía eléctrica, como el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE). En el marco de estos programas, CFE, SUTERM, LyFC y otros organismos empresariales de México, crean el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), con la finalidad de asesorar y promover acciones y programas para el fomento del ahorro de energía eléctrica en medianas y pequeñas empresas y primordialmente, en el hogar. Siendo éstas últimas las que Juan debe considerar.
"La etiqueta amarilla"
"La etiqueta amarilla"
Juan debe saber que, una parte importante de la eficiencia
energética, es la parte de las normas energéticas. Es decir,
aquel documento que nos garantiza que estamos comprando
un equipo o ejecutando un proceso que cumple
con los estándares mundiales en cuanto a la emisión de
contaminantes y de eficiencia energética.
La norma energética, es un documento que publica la CONUEE, en colaboración con el FIDE, a través de un Comité de Normalización, y es obligatorio. A más de 25 años de la creación de este Comité, se han desarrollado 32 normas oficiales mexicanas para diferentes equipos y sistemas, como lámparas, lavadoras de ropa, refrigeradores, calentadores de gas, aires acondicionados de ventana, y una variedad de motores eléctricos.
La norma energética, es un documento que publica la CONUEE, en colaboración con el FIDE, a través de un Comité de Normalización, y es obligatorio. A más de 25 años de la creación de este Comité, se han desarrollado 32 normas oficiales mexicanas para diferentes equipos y sistemas, como lámparas, lavadoras de ropa, refrigeradores, calentadores de gas, aires acondicionados de ventana, y una variedad de motores eléctricos.


Las normas oficiales mexicanas han permitido que la gente
adquiera equipos eficientes de refrigeración, iluminación,
aire acondicionado, etcétera, lo que ha resultado en
mayores beneficios económicos tanto al adquirilos como
en el recibo de luz. Por otro lado, la simple aplicación de
estas normas para el sector residencial significan un ahorro
para la hacienda pública, es decir, que al ser eficientes, se
evitan gastos de inversión pública para nuevas centrales
de energía eléctrica, por ende, dicha inversión, puede ocuparse
en otros sectores.
El emitir normas energéticas no es suficiente para que la normalización funcione, para ello, es necesario contar con un sistema que permita su verificación, y esto corre a cargo de los laboratorios de prueba o de certificación y de un organismo superior que es la entidad mexicana de acreditación. Cabe mencionar que, el primer laboratorio de las normas oficiales mexicanas estuvo, a finales de los años 90, en el INEEL (anteriormente IIE), en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
¿Ha visto usted una etiqueta amarilla en algunos productos de línea blanca como refrigeradores, lavadoras, estufas y aires acondicionados?. Bueno, esa etiqueta amarilla debe significar para Juan que, ese producto está regulado por el Estado a través de la CONUEE-FIDE.
El emitir normas energéticas no es suficiente para que la normalización funcione, para ello, es necesario contar con un sistema que permita su verificación, y esto corre a cargo de los laboratorios de prueba o de certificación y de un organismo superior que es la entidad mexicana de acreditación. Cabe mencionar que, el primer laboratorio de las normas oficiales mexicanas estuvo, a finales de los años 90, en el INEEL (anteriormente IIE), en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
¿Ha visto usted una etiqueta amarilla en algunos productos de línea blanca como refrigeradores, lavadoras, estufas y aires acondicionados?. Bueno, esa etiqueta amarilla debe significar para Juan que, ese producto está regulado por el Estado a través de la CONUEE-FIDE.
Los beneficios ambientales y el papel del INEEL
Los beneficios ambientales y el papel del INEEL
Juan debe enterarse que, de cumplirse las metas nacionales
de ahorro de energía se evita quemar un importante
volumen de combustibles, lo cual, además de ayudar a
conservar los recursos naturales no renovables, previene la
emisión a la atmósfera de casi cien millones de toneladas
de bióxido de carbono, CO2 (Una tonelada de CO2 es lo que
se genera para producir unos 1,200 kilos de pan o unos 100 kilos de carne de vaca), lo que significa evitar la quema
de millones de barriles de petróleo anuales. Además, esto
representa para la hacienda pública no tener que usar
miles de millones de pesos en la construccion de nuevas
centrales eléctricas y poder emplear ese dinero en otros
sectores primordiales diferentes al energético.
Con todo lo que se ha expuesto, Juan deberá saber que tiene un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático y que si a sus acciones de eficiencia energética se suman millones de "juanes", el beneficio será enorme para el medio ambiente y para la economía de él y de su país.
Con todo lo que se ha expuesto, Juan deberá saber que tiene un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático y que si a sus acciones de eficiencia energética se suman millones de "juanes", el beneficio será enorme para el medio ambiente y para la economía de él y de su país.
Yo Juan, soy la eficiencia energética
Yo Juan, soy la eficiencia energética
Ahora que Juan sabe la diferencia entre ahorrar energía y
la eficiencia energética, puede convertirse en un agente
de cambio. Es así que, el día de compras con la familia en
una tienda departamental, escuchó a personas indecisas
sobre cuál refrigerador comprar. Entonces, Juan con todo
este nuevo conocimiento, gustoso se ofreció ayudarlos a
seleccionar la mejor opción. Ahora, Juan sabe identificar
que los refrigeradores con etiqueta amarilla, significa que
es un equipo eficiente y que cumple con las normas de
fabricación que emite la CONUEE en su país. Con orgullo,
Juan les comentó que, en Cuernavaca, Morelos, de donde él
es originario, existe el instituto de investigación, INEEL, que
se encargó de diseñar y ejecutar las primeras pruebas de
conformidad de esos equipos electrodomésticos y actualmente
realiza desarrollo tecnológico que apoya la eficiencia
energética en el país.
Juan está satisfecho de entender que con sus acciones contribuye con su importante grano de arena para contar con un mejor planeta donde vivir y con medidas que, además, apoyarán su economía familiar. Así que, Juan se siente parte de un gran esfuerzo mundial por salvar nuestro planeta. Y todos... somos Juan.
Juan está satisfecho de entender que con sus acciones contribuye con su importante grano de arena para contar con un mejor planeta donde vivir y con medidas que, además, apoyarán su economía familiar. Así que, Juan se siente parte de un gran esfuerzo mundial por salvar nuestro planeta. Y todos... somos Juan.
Reportaje
Reportaje
Soy la eficiencia energética para Juan
Soy la eficiencia energética para Juan


Juan está preocupado por lo que se dice sobre el cambio
climático y sus consecuencias, las cuales ya padece o se
entera por las noticias. Por ejemplo, temperaturas más elevadas
en todo el mundo, lluvias más intensas, huracanes
cada vez más poderosos, así como temporadas de sequías
más severas, o los impresionantes incendios en Australia
y Brasil. Juan, por lo que se informa, se da cuenta que el
uso de gasolina, diesel, petróleo, gas LP y carbón, que son
combustibles fósiles, son factores determinantes de este
desastre climático que impacta a todos en este mundo.
Juan también ha escuchado que él juega un papel muy
importante en la lucha contra la contaminación y el cambio
climático. Decidido a hacer su parte, investiga cuáles son
las acciones a su alcance, con las que puede involucrarse
activamente.
Ahorro de energía o eficiencia energética,
¿es lo mismo?
¿es lo mismo?
Ahorro de energía o eficiencia energética,
¿es lo mismo?
¿es lo mismo?
Entonces, después de leer periódicos, escuchar noticias y
ver documentales, Juan identificó dos términos mencionados
reiteradamente, que son ahora claves en esta lucha
contra el cambio climático: el "ahorro de energía" y la "eficiencia
energética". Sin embargo, para él, estos términos no
le quedan muy claros.
Con la intención de ayudar a Juan a comprender estos términos, comenzamos por la definición técnica de "energía", que es la capacidad que tiene la materia para realizar un trabajo, fuerza o movimiento. Pero, si a esto le agregamos la palabra "ahorro", quizá pongamos a Juan en un predicamento, porque de inmediato pensará en sus acciones cuando se decidide a "ahorrar dinero", es decir, no gastar, no usar, guardar, almacenar. Por lo que inmediantamente pensará en apagar las luces cada vez que salga de una habitación, o no dejará conectados los aparatos eléctricos, o no usará la secadora de ropa si el día esta soleado, o no usará un día el auto. Pero, ¿qué sucede cuando Juan escucha hablar de eficiencia energética?, quizá su mente se quede en blanco y después piense en acciones similares a las del ahorro de energía y concluya que, más o menos, son los mismo.
Sin embargo, ambos conceptos representan ideas diferentes enfocadas hacia una misma meta: evitar el desperdicio de los recursos energéticos con los que cuenta la humanidad y por tanto evitar la contaminación consecuente.
Aún cuando para algunas instituciones, el ahorro o conservación de la energía y la eficiencia energética son lo mismo, en cuanto a utilizar la energía de mejor manera, es conveniente establecer las diferencias que existen entre ambos términos. De modo que a Juan le quede claro que usando eficientemente la energía, no es necesario que renuncie a su comodidad, como suele pasar al ahorrar energía. El ahorrar energía implica un cambio de comportamiento. En este caso, Juan tendría que ver menos TV, prender solo las luces que sean necesarias en su casa, utilizar menos su automóvil, apagar el piloto del boiler, no usar a temperaturas muy frías el aire acondicionado en verano o simplemente, desconectar la computadora cuando no la esté utilizando, etc. Como podemos ver, en todos estos ejemplos, lo que hemos hecho es reducir el uso de la electricidad o el combustible. En otras palabras, para ahorrar energía hay que dejar de usarla. Este tipo de medidas quizá afecten las comodidades de Juan, pero sin duda, se reflejarán en una disminución en su recibo de luz y pagos de gas y gasolina.
En cambio, la eficiencia energética representa el uso de mejoras físicas o tecnológicas para realizar las mismas actividades, sin restringirnos de su uso. Por ejemplo, Juan puede preferir comprar lámparas led y remplazar sus focos incandescentes, adquirir electrodomésticos de bajo consumo, ajustar apropiadamente la temperatura del refrigerador, mejorar el aislamiento y ventilación de su casa.
Juan ahora comprende mejor cuál es su papel y la importancia de llevar a cabo acciones sencillas como estas medidas, pero, ahora se le ha despertado otra inquietud: ¿por qué está tan de moda la eficiencia energética? ¿de dónde se origina? y ¿cuál es el papel de México y, cuenta con instituciones y programas al respecto?
Con la intención de ayudar a Juan a comprender estos términos, comenzamos por la definición técnica de "energía", que es la capacidad que tiene la materia para realizar un trabajo, fuerza o movimiento. Pero, si a esto le agregamos la palabra "ahorro", quizá pongamos a Juan en un predicamento, porque de inmediato pensará en sus acciones cuando se decidide a "ahorrar dinero", es decir, no gastar, no usar, guardar, almacenar. Por lo que inmediantamente pensará en apagar las luces cada vez que salga de una habitación, o no dejará conectados los aparatos eléctricos, o no usará la secadora de ropa si el día esta soleado, o no usará un día el auto. Pero, ¿qué sucede cuando Juan escucha hablar de eficiencia energética?, quizá su mente se quede en blanco y después piense en acciones similares a las del ahorro de energía y concluya que, más o menos, son los mismo.
Sin embargo, ambos conceptos representan ideas diferentes enfocadas hacia una misma meta: evitar el desperdicio de los recursos energéticos con los que cuenta la humanidad y por tanto evitar la contaminación consecuente.
Aún cuando para algunas instituciones, el ahorro o conservación de la energía y la eficiencia energética son lo mismo, en cuanto a utilizar la energía de mejor manera, es conveniente establecer las diferencias que existen entre ambos términos. De modo que a Juan le quede claro que usando eficientemente la energía, no es necesario que renuncie a su comodidad, como suele pasar al ahorrar energía. El ahorrar energía implica un cambio de comportamiento. En este caso, Juan tendría que ver menos TV, prender solo las luces que sean necesarias en su casa, utilizar menos su automóvil, apagar el piloto del boiler, no usar a temperaturas muy frías el aire acondicionado en verano o simplemente, desconectar la computadora cuando no la esté utilizando, etc. Como podemos ver, en todos estos ejemplos, lo que hemos hecho es reducir el uso de la electricidad o el combustible. En otras palabras, para ahorrar energía hay que dejar de usarla. Este tipo de medidas quizá afecten las comodidades de Juan, pero sin duda, se reflejarán en una disminución en su recibo de luz y pagos de gas y gasolina.
En cambio, la eficiencia energética representa el uso de mejoras físicas o tecnológicas para realizar las mismas actividades, sin restringirnos de su uso. Por ejemplo, Juan puede preferir comprar lámparas led y remplazar sus focos incandescentes, adquirir electrodomésticos de bajo consumo, ajustar apropiadamente la temperatura del refrigerador, mejorar el aislamiento y ventilación de su casa.
Juan ahora comprende mejor cuál es su papel y la importancia de llevar a cabo acciones sencillas como estas medidas, pero, ahora se le ha despertado otra inquietud: ¿por qué está tan de moda la eficiencia energética? ¿de dónde se origina? y ¿cuál es el papel de México y, cuenta con instituciones y programas al respecto?
Ayudemos a Juan:
La eficiencia energética en el mundo y en México
La eficiencia energética en el mundo y en México
Ayudemos a Juan:
La eficiencia energética en el mundo y en México
La eficiencia energética en el mundo y en México
Juan sabe que la energía es el recurso vital para el crecimiento,
el desarrollo y el progreso de la sociedad moderna.
Porque, en un día común de Juan, es posible que haga uso
de la electricidad para su despertador eléctrico, su celular,
la iluminación de su cuarto, el radio, la TV, para escuchar
las noticias, la computadora, el refrigerador o el ventilador.
También ocupará la energçia para calentar agua para su
café y para darse un baño. Camino al trabajo deberá hacer
uso del transporte o de su auto que emplea gasolina como
combustible.
En fin, la vida cotidiana de Juan requiere vitalmente de la energía, en su mayoría proveniente de los combustibles fósiles. Ahora, es conveniente decirle a Juan que la economía mundial actual depende cada vez más del acceso a la energía; y está fincada, fuertemente, en la explotación y comercialización de los combustibles fósiles, lo cual representa billones de dólares e influye directamente en muchos países.
Por otro lado, para satisfacer las necesidades de alimentos y comunicaciones de una población creciente de 7,700 millones de personas en una economía globalizada, es necesario contar con las reservas suficientes de combustibles.
El ritmo de vida moderno depende en gran medida de la energía, ya sea en forma de electricidad, de gas o de combustibles líquidos.
Sin embargo, todos sabemos que los combustibles fósiles son un recurso que no se renueva, es finito y por lo tanto, en algún momento se acabará. Los estudios señalan que el punto de máxima explotación a nivel mundial del petróleo ya ha pasado y ahora empieza a mostrar una desaceleración, es decir, se consume más petróleo que el que se descubre, de modo que en algún momento estas reservas se agotarán.
En fin, la vida cotidiana de Juan requiere vitalmente de la energía, en su mayoría proveniente de los combustibles fósiles. Ahora, es conveniente decirle a Juan que la economía mundial actual depende cada vez más del acceso a la energía; y está fincada, fuertemente, en la explotación y comercialización de los combustibles fósiles, lo cual representa billones de dólares e influye directamente en muchos países.
Por otro lado, para satisfacer las necesidades de alimentos y comunicaciones de una población creciente de 7,700 millones de personas en una economía globalizada, es necesario contar con las reservas suficientes de combustibles.
El ritmo de vida moderno depende en gran medida de la energía, ya sea en forma de electricidad, de gas o de combustibles líquidos.
Sin embargo, todos sabemos que los combustibles fósiles son un recurso que no se renueva, es finito y por lo tanto, en algún momento se acabará. Los estudios señalan que el punto de máxima explotación a nivel mundial del petróleo ya ha pasado y ahora empieza a mostrar una desaceleración, es decir, se consume más petróleo que el que se descubre, de modo que en algún momento estas reservas se agotarán.


Las crisis del petróleo
Las crisis del petróleo
Es importante decirle a Juan que a inicios de la década de
los años 70, diversos acontecimientos internacionales provocaron
un aumento abrupto de los precios del petróleo, esto
despertó la conciencia mundial, principalmente de los países
de Occidente, sobre la vulnerabilidad de sus economías con
respecto a los combustibles fósiles. A partir de entonces,
las naciones se vieron obligadas a desarrollar esquemas,
acciones y políticas para reducir su consumo de energía
haciendo un uso más racional y eficiente de la energía.
Tras la segunda crisis petrolera de 1979, cuando los precios reales de la energía subieron dramáticamente y la demanda energética mundial alcanzó su más alto nivel, aparece el término ?gestión de la energía?, que se empieza a desarrollar como una disciplina. En los años 80 y mediados de los años 90 se consolida la gestión de la energía desplazando al concepto de "conservación de la energía".
Tras la segunda crisis petrolera de 1979, cuando los precios reales de la energía subieron dramáticamente y la demanda energética mundial alcanzó su más alto nivel, aparece el término ?gestión de la energía?, que se empieza a desarrollar como una disciplina. En los años 80 y mediados de los años 90 se consolida la gestión de la energía desplazando al concepto de "conservación de la energía".
El cambio climático
El cambio climático
La era moderna en la que vive Juan, llena de comodidades,
está visto que tiene un precio, y muy alto. Para esa vida
de confort, el mundo optó por la elección más "cómoda", quemar combustibles. Juan debe enterarse que generar
electricidad, es un procedimiento fácil y barato, aunque el
rendimiento sea solo del 30%, es decir, solo se aprovecha
una tercera parte del calor que desprende. El problema
es que el 70% restante de calor se acumula en la atmósfera.
Está comprobado que el uso de la energía eléctrica
es uno de los principales detonadores de la emisión de
gases de efecto invernadero (GEI) y, por tanto, del cambio
climático en el planeta, pero irónicamente, es también el
uso eficiente de la energía eléctrica, una de las principales
medidas mundiales para su mitigación y solución.
Así, en la primera década del nuevo siglo se pusieron de "moda" términos como Calentamiento global, Huella de carbono, Cambio Climático, Eco amigable, etc. y se hizo conciencia de la necesidad de reducir el empleo de los combustibles fósiles, de modo que las naciones se coordinaron y llegaron a acuerdos internacionales que cobraron protagonismo mundial y la agenda del cambio climático se convirtió en un foco principal para individuos, gobiernos y organizaciones.
A partir de 2010, el concepto de eficiencia energética comenzó a crecer a nivel mundial y hoy, prácticamente todos los países del mundo se encuentran participando activamente en programas de eficiencia energética, no solo por sus beneficios económicos sino también por los beneficios ambientales y sociales que aportan.
Así, en todo el mundo, existen organizaciones internacionales, instituciones nacionales y locales, así como asociaciones empresariales y entidades gubernamentales, con intereses económicos y ambientales en la eficiencia energética, por ejemplo:
⋅Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
https://www.oecd.org/acerca/
⋅Centro de Copenhague sobre Eficiencia Energética
https://c2e2.unepdtu.org/
⋅Agencia Internacional de Energía-París
https://www.iea.org/
⋅Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (España)
https://www.idae.es/
⋅Asociación para la energía descentralizada (Reino Unido)
https://www.theade.co.uk/
⋅Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable (Estados Unidos)
https://www.energy.gov/eere/office-energy-efficiency-renewable-energy
⋅Alianza para el Ahorro de Energía (Estados Unidos)
https://www.ase.org/
⋅Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente
https://www.aceee.org/
⋅ENERGY STAR® (Estados Unidos)
https://www.energystar.gov/
⋅Centro de Colaboración para la Conservación y Eficiencia Energética de Asia (Países Asiáticos)
https://www.asiaeec-col.eccj.or.jp/
⋅Comisión Económica para América Latina (CEPAL)
https://www.cepal.org/es
⋅Organización Latinoamericana de Energía
http://www.olade.org/eficiencia-energetica/
Así, en la primera década del nuevo siglo se pusieron de "moda" términos como Calentamiento global, Huella de carbono, Cambio Climático, Eco amigable, etc. y se hizo conciencia de la necesidad de reducir el empleo de los combustibles fósiles, de modo que las naciones se coordinaron y llegaron a acuerdos internacionales que cobraron protagonismo mundial y la agenda del cambio climático se convirtió en un foco principal para individuos, gobiernos y organizaciones.
A partir de 2010, el concepto de eficiencia energética comenzó a crecer a nivel mundial y hoy, prácticamente todos los países del mundo se encuentran participando activamente en programas de eficiencia energética, no solo por sus beneficios económicos sino también por los beneficios ambientales y sociales que aportan.
Así, en todo el mundo, existen organizaciones internacionales, instituciones nacionales y locales, así como asociaciones empresariales y entidades gubernamentales, con intereses económicos y ambientales en la eficiencia energética, por ejemplo:
⋅Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
https://www.oecd.org/acerca/
⋅Centro de Copenhague sobre Eficiencia Energética
https://c2e2.unepdtu.org/
⋅Agencia Internacional de Energía-París
https://www.iea.org/
⋅Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (España)
https://www.idae.es/
⋅Asociación para la energía descentralizada (Reino Unido)
https://www.theade.co.uk/
⋅Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable (Estados Unidos)
https://www.energy.gov/eere/office-energy-efficiency-renewable-energy
⋅Alianza para el Ahorro de Energía (Estados Unidos)
https://www.ase.org/
⋅Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente
https://www.aceee.org/
⋅ENERGY STAR® (Estados Unidos)
https://www.energystar.gov/
⋅Centro de Colaboración para la Conservación y Eficiencia Energética de Asia (Países Asiáticos)
https://www.asiaeec-col.eccj.or.jp/
⋅Comisión Económica para América Latina (CEPAL)
https://www.cepal.org/es
⋅Organización Latinoamericana de Energía
http://www.olade.org/eficiencia-energetica/
El caso de México
El caso de México
Juan debería de enterarse que, en la década de los 80,
México inicia acciones para enfrentar la crisis energética
mundial y establece un Programa Nacional, con el objetivo
de racionalizar la producción y el uso de la energía.
En 1989 la Secretaría de Energía (SENER) crea la CONAE, que para 2008 pasó a ser la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), que busca promover la eficiencia energética y ser el órgano técnico en materia de aprovechamiento eficiente de la energía. La CONUEE cuenta con programas de promoción y apoyo a la administración pública federal para el uso eficiente de la energía en sus instalaciones, con los municipios, a través de incentivos para contar con equipos más eficientes en los sistemas de alumbrado público, también cuenta con programas de cooperación internacional, por ejemplo, con la Agencia Francesa de energía o la Comisión Económica de América Latina (CEPAL), entre otros organismos internacionales.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) inicia varios programas de ahorro de energía eléctrica, como el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE). En el marco de estos programas, CFE, SUTERM, LyFC y otros organismos empresariales de México, crean el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), con la finalidad de asesorar y promover acciones y programas para el fomento del ahorro de energía eléctrica en medianas y pequeñas empresas y primordialmente, en el hogar. Siendo éstas últimas las que Juan debe considerar.
En 1989 la Secretaría de Energía (SENER) crea la CONAE, que para 2008 pasó a ser la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), que busca promover la eficiencia energética y ser el órgano técnico en materia de aprovechamiento eficiente de la energía. La CONUEE cuenta con programas de promoción y apoyo a la administración pública federal para el uso eficiente de la energía en sus instalaciones, con los municipios, a través de incentivos para contar con equipos más eficientes en los sistemas de alumbrado público, también cuenta con programas de cooperación internacional, por ejemplo, con la Agencia Francesa de energía o la Comisión Económica de América Latina (CEPAL), entre otros organismos internacionales.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) inicia varios programas de ahorro de energía eléctrica, como el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE). En el marco de estos programas, CFE, SUTERM, LyFC y otros organismos empresariales de México, crean el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), con la finalidad de asesorar y promover acciones y programas para el fomento del ahorro de energía eléctrica en medianas y pequeñas empresas y primordialmente, en el hogar. Siendo éstas últimas las que Juan debe considerar.
"La etiqueta amarilla"
"La etiqueta amarilla"
Juan debe saber que, una parte importante de la eficiencia
energética, es la parte de las normas energéticas. Es decir,
aquel documento que nos garantiza que estamos comprando
un equipo o ejecutando un proceso que cumple
con los estándares mundiales en cuanto a la emisión de
contaminantes y de eficiencia energética.
La norma energética, es un documento que publica la CONUEE, en colaboración con el FIDE, a través de un Comité de Normalización, y es obligatorio. A más de 25 años de la creación de este Comité, se han desarrollado 32 normas oficiales mexicanas para diferentes equipos y sistemas, como lámparas, lavadoras de ropa, refrigeradores, calentadores de gas, aires acondicionados de ventana, y una variedad de motores eléctricos.
La norma energética, es un documento que publica la CONUEE, en colaboración con el FIDE, a través de un Comité de Normalización, y es obligatorio. A más de 25 años de la creación de este Comité, se han desarrollado 32 normas oficiales mexicanas para diferentes equipos y sistemas, como lámparas, lavadoras de ropa, refrigeradores, calentadores de gas, aires acondicionados de ventana, y una variedad de motores eléctricos.


Las normas oficiales mexicanas han permitido que la gente
adquiera equipos eficientes de refrigeración, iluminación,
aire acondicionado, etcétera, lo que ha resultado en
mayores beneficios económicos tanto al adquirilos como
en el recibo de luz. Por otro lado, la simple aplicación de
estas normas para el sector residencial significan un ahorro
para la hacienda pública, es decir, que al ser eficientes, se
evitan gastos de inversión pública para nuevas centrales
de energía eléctrica, por ende, dicha inversión, puede ocuparse
en otros sectores.
El emitir normas energéticas no es suficiente para que la normalización funcione, para ello, es necesario contar con un sistema que permita su verificación, y esto corre a cargo de los laboratorios de prueba o de certificación y de un organismo superior que es la entidad mexicana de acreditación. Cabe mencionar que, el primer laboratorio de las normas oficiales mexicanas estuvo, a finales de los años 90, en el INEEL (anteriormente IIE), en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
¿Ha visto usted una etiqueta amarilla en algunos productos de línea blanca como refrigeradores, lavadoras, estufas y aires acondicionados?. Bueno, esa etiqueta amarilla debe significar para Juan que, ese producto está regulado por el Estado a través de la CONUEE-FIDE.
El emitir normas energéticas no es suficiente para que la normalización funcione, para ello, es necesario contar con un sistema que permita su verificación, y esto corre a cargo de los laboratorios de prueba o de certificación y de un organismo superior que es la entidad mexicana de acreditación. Cabe mencionar que, el primer laboratorio de las normas oficiales mexicanas estuvo, a finales de los años 90, en el INEEL (anteriormente IIE), en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
¿Ha visto usted una etiqueta amarilla en algunos productos de línea blanca como refrigeradores, lavadoras, estufas y aires acondicionados?. Bueno, esa etiqueta amarilla debe significar para Juan que, ese producto está regulado por el Estado a través de la CONUEE-FIDE.
Los beneficios ambientales y el papel del INEEL
Los beneficios ambientales y el papel del INEEL
Juan debe enterarse que, de cumplirse las metas nacionales
de ahorro de energía se evita quemar un importante
volumen de combustibles, lo cual, además de ayudar a
conservar los recursos naturales no renovables, previene la
emisión a la atmósfera de casi cien millones de toneladas
de bióxido de carbono, CO2 (Una tonelada de CO2 es lo que
se genera para producir unos 1,200 kilos de pan o unos 100 kilos de carne de vaca), lo que significa evitar la quema
de millones de barriles de petróleo anuales. Además, esto
representa para la hacienda pública no tener que usar
miles de millones de pesos en la construccion de nuevas
centrales eléctricas y poder emplear ese dinero en otros
sectores primordiales diferentes al energético.
Con todo lo que se ha expuesto, Juan deberá saber que tiene un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático y que si a sus acciones de eficiencia energética se suman millones de "juanes", el beneficio será enorme para el medio ambiente y para la economía de él y de su país.
Con todo lo que se ha expuesto, Juan deberá saber que tiene un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático y que si a sus acciones de eficiencia energética se suman millones de "juanes", el beneficio será enorme para el medio ambiente y para la economía de él y de su país.
Yo Juan, soy la eficiencia energética
Yo Juan, soy la eficiencia energética
Ahora que Juan sabe la diferencia entre ahorrar energía y
la eficiencia energética, puede convertirse en un agente
de cambio. Es así que, el día de compras con la familia en
una tienda departamental, escuchó a personas indecisas
sobre cuál refrigerador comprar. Entonces, Juan con todo
este nuevo conocimiento, gustoso se ofreció ayudarlos a
seleccionar la mejor opción. Ahora, Juan sabe identificar
que los refrigeradores con etiqueta amarilla, significa que
es un equipo eficiente y que cumple con las normas de
fabricación que emite la CONUEE en su país. Con orgullo,
Juan les comentó que, en Cuernavaca, Morelos, de donde él
es originario, existe el instituto de investigación, INEEL, que
se encargó de diseñar y ejecutar las primeras pruebas de
conformidad de esos equipos electrodomésticos y actualmente
realiza desarrollo tecnológico que apoya la eficiencia
energética en el país.
Juan está satisfecho de entender que con sus acciones contribuye con su importante grano de arena para contar con un mejor planeta donde vivir y con medidas que, además, apoyarán su economía familiar. Así que, Juan se siente parte de un gran esfuerzo mundial por salvar nuestro planeta. Y todos... somos Juan.
Juan está satisfecho de entender que con sus acciones contribuye con su importante grano de arena para contar con un mejor planeta donde vivir y con medidas que, además, apoyarán su economía familiar. Así que, Juan se siente parte de un gran esfuerzo mundial por salvar nuestro planeta. Y todos... somos Juan.