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Expertos compartiendo

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Entrevista al Doctor Eduardo
Morales Manzanares
Entrevista al Doctor Eduardo
Morales Manzanares
Investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), realiza investigación en aprendizaje computacional y robótica.

El Dr. Morales nos comparte su experiencia de más de 20 años en el tema.
Investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), realiza investigación en aprendizaje computacional y robótica.

El Dr. Morales nos comparte su experiencia de más de 20 años en el tema.

*Versión pdf

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La inteligencia artificial y algunas
aplicaciones
La inteligencia artificial y algunas
aplicaciones

Revista Transición Energética (RTE): ¿Desde el punto de vista científico, cuales considera que sean los mayores retos para contar con una verdadera Inteligencia Artificial?

Dr. Eduardo Morales Manzanares (EMM): Aunque la Inteligencia Artificial (IA) ha tenido un desarrollo acelerado en los últimos años, todavía existen muchas áreas por desarrollar de las cuales se tiene poca idea de cómo hacerlas. Actualmente, existen sistemas que superan o tienen desempeños parecidos a los humanos en tareas específicas tan diversas como jugar ajedrez o reconocer rostros, pueden generar música o personas artificialmente, son capaces de traducir texto y voz, y en poco tiempo muchas de las compañías de autos tendrán sus versiones de vehículos autónomos. Esta tendencia se espera que siga en muchas otras áreas. Sin embargo, existen aspectos que los humanos hacen y no está claro, ni cómo lo hacen ni cómo hacerlo en una computadora. Por ejemplo, dotarles a las máquinas de sentido común. Nosotros sabemos cómo reaccionar de forma "razonable" ante situaciones nuevas usando el conocimiento y experiencias adquiridas; las máquinas, por otro lado, actualmente funcionan en tareas muy específicas con pequeñas variaciones y normalmente tienen comportamientos catastróficos con cambios mayores en la tarea. Los humanos aprendemos muchas cosas de forma autónoma, por exploración, experimentación, curiosidad, imitación, etc. A las máquinas, en general, se les tiene que indicar qué aprender y no está claro cómo programarlas para que aprendan por sí solas, esto es, que decidan qué aprender en un momento dado. Nosotros aprendemos muchas tareas a la vez, a hablar, a caminar, a vestirnos, a comer, y muchos etcéteras más. Las máquinas aprenden una sola tarea a la vez (la que le decimos) y aunque pudieran aprender más, no queda claro cómo integrarlas, cómo compartir información, cómo organizar la información adquirida, cómo decidir cuál usar en diferentes situaciones, etc. A pesar de los avances impresionantes de los últimos años, todavía queda mucho camino por recorrer.

RTE: ¿Podría comentarnos brevemente sobre algunos mitos y realidades de la IA?

EMM: Uno de los primeros mitos que se tiene, es que la gente cree que es imposible crear una IA o que está a la vuelta de la esquina. Hasta ahora no hay nada claro que diga que no se puede crear una inteligencia comparable con la de las personas. Seguramente será una inteligencia diferente, como lo es el vuelo de los aviones y las aves, van a existir aspectos en donde las máquinas van a ser claramente superiores (como ya es actualmente) y otros en donde se comporten diferentes. La realidad es que no se sabe si se va a poder lograr, pero se cree que para lograrlo nos tendremos que esperar algunas décadas. De todos modos, simplemente por la posibilidad de que se logre, necesitamos estar preparados para que sea una IA que beneficie a las personas.

Existe el mito de que los que se oponen al desarrollo en general, son los únicos que se preocupan por el desarrollo de la IA. La realidad es que los investigadores en IA son los que están al frente de las iniciativas que buscan un desarrollo seguro de una IA.

Se cree que las máquinas no pueden controlar a los humanos, la realidad es que ya lo hacen. Algunas personas creen que la IA va a poder resolver todo, inclusive con los sistemas actuales. La verdad es que todavía está limitada en lo que puede hacer (a pesar de los avances impresionantes que ha tenido recientemente). Por otro lado, aunque se llegue a una IA con capacidades superiores a las actuales que ayuden a dar solución a problemas complejos, por ejemplo, del cambio climático, no quiere decir que se va a adoptar, por posibles intereses políticos y económicos.

RTE: ¿Considera que existen impactos negativos de la IA en la sociedad? ¿Si es así, cuáles son, y si no, por qué?

EMM: Uno de los impactos más importantes de la IA es su incidencia en la sociedad y economía en su conjunto. Uno de los que más preocupa es la pérdida de empleos. Existen muchas tareas que se van a poder hacer con los sistemas modernos de IA (algunas ya se están haciendo o están cercanos por hacer). Por ejemplo, los vehículos autónomos pueden desplazar a una gran cantidad de choferes de vehículos de todo tipo. Muchos trabajos que implican cierta repetición con pocas variantes van a poder ser desplazados. Seguramente saldrán desarrollos artesanales (hechos en su totalidad exclusivamente por humanos), pero serán pocos y caros. Por otro lado, si resulta más barato usar solo robots para producir, por ejemplo, un coche, la industria se va a establecer en el país en donde se producen y reparan los robots, y no en un país en donde le saldría más caro mantenerlos. Ante este panorama, también se espera que se creen nuevos empleos, pero no está claro que vayan a ser suficientes y, por otro lado, las personas se van a tener que adaptar muy rápidamente a nuevas capacidades para las que no fueron educadas.

Algunas personas hablan de que si se da esa automatización masiva, con su consecuente pérdida de empleo, se debería optar por un "salario universal", obtenido de impuestos a las fábricas que desplacen empleos. Las posturas optimistas ven la posibilidad de que las personas se dediquen a cuestiones "más humanas", alejándonos de las horas extendidas de trabajo guiado por beneficios a corto plazo.

Los sistemas de aprendizaje computacional utilizan datos para inferir sus modelos. Otro posible peligro de la IA es que los datos estén sesgados y, por lo mismo, también los modelos que se producen a partir de ellos. Esto ya ocurre y se está tratando de corregir. Finalmente, en general, los datos los producen las personas, quienes pueden introducir sesgos sin ser conscientes de ello. El problema es que los sesgos pueden afectar muchos de los derechos humanos, como privacidad, libertad de movimiento, libertad de participación política, no discriminación, derecho igualitario a la salud y educación, etc. Recientemente han surgido una serie de regulaciones para evitar afectar, con sistemas de IA, derechos humanos. Uno de los problemas es que la tecnología va a un ritmo mucho más rápido que las regulaciones, y el otro es que aunque exista una regulación no significa que se vaya a cumplir.

Finalmente, se cree que la inclusión de sistemas inteligentes puede ensanchar aún más la brecha entre países/personas ricas y pobres, en donde los sectores privilegiados pueden tener mucho mejores sistemas educativos, de salud, de justicia, etc., con la incorporación de IA, los cuales no sean accesibles a la población en su conjunto.

Por otro lado, la IA promete traer muchos beneficios, mejorando los sistemas de salud, proporcionando una educación personalizada exitosa, ayudando a resolver problemas globales relacionados con el hambre, el cambio climático, etc., y ayudando a mejorar la productividad en ciertas áreas.

RTE: ¿Cuáles podrían ser algunos efectos positivos del uso de drones autónomos para supervisión de aerogeneradores o el uso de aprendizaje automático para construir modelos de pronóstico de viento?

EMM: Los drones, en los últimos años, han tenido un desarrollo muy importante. Hasta hace relativamente poco tiempo, nadie pensaba en drones, y mucho menos en drones autónomos. Los drones tienen la ventaja que pueden moverse en el espacio y portar diversos tipos de sensores. Esto los convierte en instrumentos ideales para hacer tareas de inspección (y vigilancia). En el caso de los aerogeneradores, la inspección de las paletas se hace manualmente (una persona dirige a un dron, otra persona se sube a la góndola, etc.) lo cual es costoso y en muchos casos peligroso. Un dron autónomo puede despegar automáticamente en revisiones planeadas, recorrer toda la estructura del aerogenerador, obtener información de sus sensores (cámaras, rayos X, cámaras térmicas, etc.) y entregarla para su inspección (posiblemente ayudada con un sistema inteligente de reconocimiento de imágenes). Esto reduciría tiempos (no se requiere esperar al experto para realizar la inspección y se pueden hacer varias inspecciones en paralelo usando varios drones), y ayudaría a hacer inspecciones más seguras en puntos poco accesibles para las personas.

Por otro lado, uno de los factores principales para el éxito de las energías renovables es su sistema de predicción. El poder contar con una predicción confiable de dirección y velocidad de viento (en el caso de energía eólica), o de radiación solar (en el caso de energía fotovoltaica), es indispensable para poder planear adecuadamente los balances de energía y ajustar precios del mercado de energía eléctrica. Con estos sistemas de predicción se puede hacer una mejor planeación de la distribución de energía eléctrica y reducir costos. Los pronósticos actuales del clima, en general, tienen un buen desempeño global, pero tienen problemas, debido a su costo computacional, para hacer predicciones locales más finas y con ventanas de tiempos más cortas. Se espera que el desarrollo de técnicas de IA pueda mejorar estos resultados y, por lo mismo, mejorar la planeación en los parques eólicos.

RTE: ¿La IA llegó para quedarse?

EMM: La IA si llegó para quedarse, de hecho, nunca se ha ido, aunque ha tenido sus altibajos. En estos momentos estamos en una época de bonanza, existe una inversión muy fuerte y acelerada de gobiernos y empresas apostando en su desarrollo. El número de artículos científicos e investigadores en IA ha crecido de manera exponencial en los últimos años. También hay un crecimiento acelerado de compañías que ofrecen servicios de IA. Ya antes se tuvieron crecimientos importantes en al área, con sus correspondientes desencantos, pero ninguno como el que se está viviendo actualmente. Se tienen algoritmos y herramientas públicas que se pueden utilizar para desarrollar más aplicaciones, cosa que no existía anteriormente. Existe mucha gente trabajando en el área, produciendo alrededor de 100 nuevos artículos científicos diarios. Existen personas que creen que en este momento se está experimentando una burbuja que se va a romper cuando los investigadores se topen con algunos de los retos mencionados antes, los cuales no se logren superar rápidamente y se detenga la producción de nuevas aplicaciones. Mi opinión es que, a pesar de que se está sobredimensionando actualmente a la IA y que puede bajar su inversión en el futuro de manera importarte, su desarrollo va a seguir. Las ventajas que ofrecen a los primeros en desarrollar sistemas inteligentes son muy altas como para abandonarlas. Al día de hoy parece ser una carrera de dos jugadores, China y Estados Unidos.


Entrevista realizada por: Equipo editorial de la RTE.


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Morales Manzanares
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Investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), realiza investigación en aprendizaje computacional y robótica.

El Dr. Morales nos comparte su experiencia de más de 20 años en el tema.
Investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), realiza investigación en aprendizaje computacional y robótica.

El Dr. Morales nos comparte su experiencia de más de 20 años en el tema.

*Versión pdf

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La inteligencia artificial y algunas
aplicaciones
La inteligencia artificial y algunas
aplicaciones

Revista Transición Energética (RTE): ¿Desde el punto de vista científico, cuales considera que sean los mayores retos para contar con una verdadera Inteligencia Artificial?

Dr. Eduardo Morales Manzanares (EMM): Aunque la Inteligencia Artificial (IA) ha tenido un desarrollo acelerado en los últimos años, todavía existen muchas áreas por desarrollar de las cuales se tiene poca idea de cómo hacerlas. Actualmente, existen sistemas que superan o tienen desempeños parecidos a los humanos en tareas específicas tan diversas como jugar ajedrez o reconocer rostros, pueden generar música o personas artificialmente, son capaces de traducir texto y voz, y en poco tiempo muchas de las compañías de autos tendrán sus versiones de vehículos autónomos. Esta tendencia se espera que siga en muchas otras áreas. Sin embargo, existen aspectos que los humanos hacen y no está claro, ni cómo lo hacen ni cómo hacerlo en una computadora. Por ejemplo, dotarles a las máquinas de sentido común. Nosotros sabemos cómo reaccionar de forma "razonable" ante situaciones nuevas usando el conocimiento y experiencias adquiridas; las máquinas, por otro lado, actualmente funcionan en tareas muy específicas con pequeñas variaciones y normalmente tienen comportamientos catastróficos con cambios mayores en la tarea. Los humanos aprendemos muchas cosas de forma autónoma, por exploración, experimentación, curiosidad, imitación, etc. A las máquinas, en general, se les tiene que indicar qué aprender y no está claro cómo programarlas para que aprendan por sí solas, esto es, que decidan qué aprender en un momento dado. Nosotros aprendemos muchas tareas a la vez, a hablar, a caminar, a vestirnos, a comer, y muchos etcéteras más. Las máquinas aprenden una sola tarea a la vez (la que le decimos) y aunque pudieran aprender más, no queda claro cómo integrarlas, cómo compartir información, cómo organizar la información adquirida, cómo decidir cuál usar en diferentes situaciones, etc. A pesar de los avances impresionantes de los últimos años, todavía queda mucho camino por recorrer.

RTE: ¿Podría comentarnos brevemente sobre algunos mitos y realidades de la IA?

EMM: Uno de los primeros mitos que se tiene, es que la gente cree que es imposible crear una IA o que está a la vuelta de la esquina. Hasta ahora no hay nada claro que diga que no se puede crear una inteligencia comparable con la de las personas. Seguramente será una inteligencia diferente, como lo es el vuelo de los aviones y las aves, van a existir aspectos en donde las máquinas van a ser claramente superiores (como ya es actualmente) y otros en donde se comporten diferentes. La realidad es que no se sabe si se va a poder lograr, pero se cree que para lograrlo nos tendremos que esperar algunas décadas. De todos modos, simplemente por la posibilidad de que se logre, necesitamos estar preparados para que sea una IA que beneficie a las personas.

Existe el mito de que los que se oponen al desarrollo en general, son los únicos que se preocupan por el desarrollo de la IA. La realidad es que los investigadores en IA son los que están al frente de las iniciativas que buscan un desarrollo seguro de una IA.

Se cree que las máquinas no pueden controlar a los humanos, la realidad es que ya lo hacen. Algunas personas creen que la IA va a poder resolver todo, inclusive con los sistemas actuales. La verdad es que todavía está limitada en lo que puede hacer (a pesar de los avances impresionantes que ha tenido recientemente). Por otro lado, aunque se llegue a una IA con capacidades superiores a las actuales que ayuden a dar solución a problemas complejos, por ejemplo, del cambio climático, no quiere decir que se va a adoptar, por posibles intereses políticos y económicos.

RTE: ¿Considera que existen impactos negativos de la IA en la sociedad? ¿Si es así, cuáles son, y si no, por qué?

EMM: Uno de los impactos más importantes de la IA es su incidencia en la sociedad y economía en su conjunto. Uno de los que más preocupa es la pérdida de empleos. Existen muchas tareas que se van a poder hacer con los sistemas modernos de IA (algunas ya se están haciendo o están cercanos por hacer). Por ejemplo, los vehículos autónomos pueden desplazar a una gran cantidad de choferes de vehículos de todo tipo. Muchos trabajos que implican cierta repetición con pocas variantes van a poder ser desplazados. Seguramente saldrán desarrollos artesanales (hechos en su totalidad exclusivamente por humanos), pero serán pocos y caros. Por otro lado, si resulta más barato usar solo robots para producir, por ejemplo, un coche, la industria se va a establecer en el país en donde se producen y reparan los robots, y no en un país en donde le saldría más caro mantenerlos. Ante este panorama, también se espera que se creen nuevos empleos, pero no está claro que vayan a ser suficientes y, por otro lado, las personas se van a tener que adaptar muy rápidamente a nuevas capacidades para las que no fueron educadas.

Algunas personas hablan de que si se da esa automatización masiva, con su consecuente pérdida de empleo, se debería optar por un "salario universal", obtenido de impuestos a las fábricas que desplacen empleos. Las posturas optimistas ven la posibilidad de que las personas se dediquen a cuestiones "más humanas", alejándonos de las horas extendidas de trabajo guiado por beneficios a corto plazo.

Los sistemas de aprendizaje computacional utilizan datos para inferir sus modelos. Otro posible peligro de la IA es que los datos estén sesgados y, por lo mismo, también los modelos que se producen a partir de ellos. Esto ya ocurre y se está tratando de corregir. Finalmente, en general, los datos los producen las personas, quienes pueden introducir sesgos sin ser conscientes de ello. El problema es que los sesgos pueden afectar muchos de los derechos humanos, como privacidad, libertad de movimiento, libertad de participación política, no discriminación, derecho igualitario a la salud y educación, etc. Recientemente han surgido una serie de regulaciones para evitar afectar, con sistemas de IA, derechos humanos. Uno de los problemas es que la tecnología va a un ritmo mucho más rápido que las regulaciones, y el otro es que aunque exista una regulación no significa que se vaya a cumplir.

Finalmente, se cree que la inclusión de sistemas inteligentes puede ensanchar aún más la brecha entre países/personas ricas y pobres, en donde los sectores privilegiados pueden tener mucho mejores sistemas educativos, de salud, de justicia, etc., con la incorporación de IA, los cuales no sean accesibles a la población en su conjunto.

Por otro lado, la IA promete traer muchos beneficios, mejorando los sistemas de salud, proporcionando una educación personalizada exitosa, ayudando a resolver problemas globales relacionados con el hambre, el cambio climático, etc., y ayudando a mejorar la productividad en ciertas áreas.

RTE: ¿Cuáles podrían ser algunos efectos positivos del uso de drones autónomos para supervisión de aerogeneradores o el uso de aprendizaje automático para construir modelos de pronóstico de viento?

EMM: Los drones, en los últimos años, han tenido un desarrollo muy importante. Hasta hace relativamente poco tiempo, nadie pensaba en drones, y mucho menos en drones autónomos. Los drones tienen la ventaja que pueden moverse en el espacio y portar diversos tipos de sensores. Esto los convierte en instrumentos ideales para hacer tareas de inspección (y vigilancia). En el caso de los aerogeneradores, la inspección de las paletas se hace manualmente (una persona dirige a un dron, otra persona se sube a la góndola, etc.) lo cual es costoso y en muchos casos peligroso. Un dron autónomo puede despegar automáticamente en revisiones planeadas, recorrer toda la estructura del aerogenerador, obtener información de sus sensores (cámaras, rayos X, cámaras térmicas, etc.) y entregarla para su inspección (posiblemente ayudada con un sistema inteligente de reconocimiento de imágenes). Esto reduciría tiempos (no se requiere esperar al experto para realizar la inspección y se pueden hacer varias inspecciones en paralelo usando varios drones), y ayudaría a hacer inspecciones más seguras en puntos poco accesibles para las personas.

Por otro lado, uno de los factores principales para el éxito de las energías renovables es su sistema de predicción. El poder contar con una predicción confiable de dirección y velocidad de viento (en el caso de energía eólica), o de radiación solar (en el caso de energía fotovoltaica), es indispensable para poder planear adecuadamente los balances de energía y ajustar precios del mercado de energía eléctrica. Con estos sistemas de predicción se puede hacer una mejor planeación de la distribución de energía eléctrica y reducir costos. Los pronósticos actuales del clima, en general, tienen un buen desempeño global, pero tienen problemas, debido a su costo computacional, para hacer predicciones locales más finas y con ventanas de tiempos más cortas. Se espera que el desarrollo de técnicas de IA pueda mejorar estos resultados y, por lo mismo, mejorar la planeación en los parques eólicos.

RTE: ¿La IA llegó para quedarse?

EMM: La IA si llegó para quedarse, de hecho, nunca se ha ido, aunque ha tenido sus altibajos. En estos momentos estamos en una época de bonanza, existe una inversión muy fuerte y acelerada de gobiernos y empresas apostando en su desarrollo. El número de artículos científicos e investigadores en IA ha crecido de manera exponencial en los últimos años. También hay un crecimiento acelerado de compañías que ofrecen servicios de IA. Ya antes se tuvieron crecimientos importantes en al área, con sus correspondientes desencantos, pero ninguno como el que se está viviendo actualmente. Se tienen algoritmos y herramientas públicas que se pueden utilizar para desarrollar más aplicaciones, cosa que no existía anteriormente. Existe mucha gente trabajando en el área, produciendo alrededor de 100 nuevos artículos científicos diarios. Existen personas que creen que en este momento se está experimentando una burbuja que se va a romper cuando los investigadores se topen con algunos de los retos mencionados antes, los cuales no se logren superar rápidamente y se detenga la producción de nuevas aplicaciones. Mi opinión es que, a pesar de que se está sobredimensionando actualmente a la IA y que puede bajar su inversión en el futuro de manera importarte, su desarrollo va a seguir. Las ventajas que ofrecen a los primeros en desarrollar sistemas inteligentes son muy altas como para abandonarlas. Al día de hoy parece ser una carrera de dos jugadores, China y Estados Unidos.


Entrevista realizada por: Equipo editorial de la RTE.



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