Expertos compartiendo
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Entrevista al Ing. José Manuel Fernández Dávila
Entrevista al Ing. José Manuel Fernández Dávila
"El hidráulico ha de ser, ante todo, algo así como un psicólogo del agua, conocedor profundo de su naturaleza.
No es con violencia como se pueden hurtar sus secretos, sino con amor,
con esa comprensión que se deriva de una larga convivencia con ella,
tan larga que ni la vida del individuo, ni la de muchas generaciones, es suficiente".
Enzo Levi
Enzo Levi
"El hidráulico ha de ser, ante todo, algo así como un psicólogo del agua, conocedor profundo de su naturaleza.
No es con violencia como se pueden hurtar sus secretos, sino con amor,
con esa comprensión que se deriva de una larga convivencia con ella,
tan larga que ni la vida del individuo, ni la de muchas generaciones, es suficiente".
Enzo Levi
Enzo Levi


Ingeniero Mecánico, egresado de la Universidad Autónoma
de Zacatecas (UAZ). Experiencia de trabajo de 38 años con
la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Durante ese largo
y fructífero periodo laboral desempeñó diferentes funciones
y responsabilidades en centrales hidroeléctricas
del país, de diversa infraestructura civil y capacidad
electromecánica. Actualmente trabaja como Consultor en
Ingeniería Hidráulica. De acuerdo con sus propias palabras,
el Ingeniero Fernández Dávila resume su vida profesional
diciendo: "siempre me he dedicado a la hidráulica".
Revista Transición Energética (TE): ¿Qué se debe entender por repotenciación?, ¿qué por rehabilitación? y ¿qué por modernización?, por supuesto, en el tema de centrales hidroeléctricas.
José Manuel Fernández Dávila (JMFD): Creo que estos conceptos son muy importantes, sin embargo, a veces los mismos técnicos los confunden. Repotenciación, como yo lo entiendo, es modificarle las capacidades a una máquina, en sí, aumentar su potencia. Durante los últimos diez o quince años la repotenciación ha sido un tema de interés en todo el mundo, en gran medida derivado de las políticas ambientales y de la problemática social. Actualmente, ante la preocupación por evitar o disminuir contaminantes, se ha centrado la atención en las energías renovables. Bajo la premisa de utilizar dichas energías, las centrales hidroeléctricas resultan una excelente opción de repotenciación. Los recursos tecnológicos disponibles, hoy día, permiten incrementar de manera importante la potencia y eficiencia de centrales hidroeléctricas que tienen varias décadas de vida, al ser repotenciadas pueden seguir siendo aprovechadas por un tiempo considerable. Esto es muy atractivo y por eso muchos países del mundo, México no es la excepción, ven con interés esta alternativa tecnológica.
En cuanto a la rehabilitación, es un concepto muy ligado a la repotenciación. Rehabilitar es llevar la máquina a sus condiciones de diseño y que todos sus elementos estén en perfecto estado, sin tener incremento en potencia o sustitución de sus componentes principales. Entonces, rehabilitar sería llevar al estado de diseño a la máquina, repotenciar es poderle subir potencialidad. En cuanto a modernización, ésta tiene muchos aspectos, por mi experiencia yo la relacionaría más con los sistemas de control, ya que tuve la oportunidad de trabajar en la sustitución de todo el control lógico analógico, que era a base de relevadores, por controles lógicos programables. Esa modernización aplicada a hidroeléctricas, a través del control distribuido, tanto en las protecciones como en todas las secuencias de arranque y de paro, aumentó la confiabilidad del equipo y disminuyó de manera importante el cableado. Los principios de transformación de la energía no han cambiado, lo que ha cambiado es la tecnología y eso ha propiciado que haya un cierto auge en la repotenciación y modernización de centrales de generación eléctrica.
TE: ¿Nos puede ampliar cuáles son los objetivos y beneficios de estas alternativas tecnológicas y de ingeniería en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos?
JMFD: Estar siempre centrado en optimizar el recurso, garantizar la confiabilidad y disponibilidad de los equipos y buscar que tengan rentabilidad, serían los objetivos principales. Respecto a los beneficios, hay que ser muy cuidadosos, sobre todo cuando se trata de una repotenciación, ya que cada una de las centrales hidroeléctricas tiene, aparte de su nombre propio, sus características y sus circunstancias particulares. Esto significa que se requiere de un análisis muy puntual de cada una de ellas, para tener claro qué se puede lograr con su repotenciación. En eso el técnico debe de estar muy atento, para entender a fondo lo que se pretende y lo que se puede lograr.
TE: ¿Cómo ve usted el panorama sobre la factibilidad de aplicar estas alternativas tecnológicas en las centrales hidroeléctricas?
JMFD: Como le decía, cada día es más difícil construir una central hidroeléctrica con un vaso de almacenamiento importante, entre otros factores, por su alto costo, por su impacto social y por las afectaciones que ocasiona al medio ambiente. Ante esta situación es fundamental optimizar lo que se tiene y obtener el máximo beneficio. Más allá de los beneficios que brinda la rehabilitación, regresándole a la máquina sus condiciones de diseño, la modernización es una alternativa que permite una mejor optimización del complejo hidroeléctrico. Pero esta alternativa requiere que se haga un análisis muy puntual sobre cada una de las centrales que se pretenden modernizar. De esa manera, con este análisis se pueden dimensionar las posibilidades de modernización que existen, considerando tanto la antigüedad, el estado de vida útil y las capacidades técnicas, así como las inversiones necesarias que requiere la central examinada. Analizar todos estos factores en cada una de ellas permitirá decidir si es rentable el que se haga la repotenciación. Es importante señalar que todo se puede repotenciar, por supuesto, el incremento de la potencia será particular y corresponderá a las características de diseño de la central hidroeléctrica y a las condiciones de disponibilidad del recurso hídrico, que sin duda puede variar con el transcurso del tiempo. El caso de Malpaso es un buen ejemplo de optimización, considerando dicha variabilidad.
TE: ¿Cuál es la experiencia mexicana sobre este tipo de tecnologías, procedimientos o procesos de ingeniería para mejorar la operación de las centrales de generación hidroeléctrica?
JMFD: Yo creo que en México tenemos una experiencia muy favorable, desde luego el beneficio y el éxito de los proyectos que enseguida comentaré, estuvo en función de la particularidad de cada una de las centrales rehabilitadas, repotenciadas o modernizadas. Algunos ejemplos, en los que tuve la oportunidad de participar fueron: la repotenciación de Infiernillo, donde las unidades de la primera etapa se pudieron repotenciar de 160 MW por unidad a 200 MW. Otro proyecto importante fue La Villita, aguas abajo de Infiernillo, después de resolver ciertos problemas de azolvamiento y de hacer algunos arreglos de desfogues, se pudo incrementar la capacidad real de 66 MW a 80 MW. Yo creo que estas experiencias fueron muy buenas, porque en ambas, además de la repotenciación y la rehabilitación, se hicieron trabajos de modernización. En el caso de Infiernillo la repotenciación fue muy rentable.
Me tocó también trabajar en otros proyectos no tan rentables, de centrales que estaban al término de su vida útil, por ejemplo, en la central hidroeléctrica Sanalona, ubicada en el cauce del río Tamazula, en el municipio de Culiacán, Sinaloa, hicimos una repotenciación sustituyendo únicamente rodetes, la ganancia fue muy pequeña, pero estábamos obligados porque los rodetes habían llegado al término de su vida útil y ya no cubrían las necesidades de gasto de los distritos de riego. También en el noroeste del país, se trabajó en El Fuerte y en El Novillo. Otra experiencia con máquinas pequeñas y antiguas, fue en Ixtaczoquitlán, Veracruz, ese fue un proyecto muy rentable en el que se aumentó mucho la confiabilidad.
TE: ¿Qué podría usted decirnos sobre otras posibilidades, adicionales a las comentadas, para favorecer la generación hidroeléctrica en México?
JMFD: Una posibilidad enorme es aprovechar el potencial del recurso hidráulico y la infraestructura civil, que está disponible en todo el país. La Comisión Nacional del Agua cuenta con infraestructura impresionante que, con las modificaciones a la Ley de Servicio de Energía Eléctrica de 1992, la iniciativa privada ha tratado de aprovechar, ya que esta Ley permitió la participación de la iniciativa privada en diferentes modalidades, una de ellas el autoabasto, y en esa modalidad se solicitaron permisos para generar energía eléctrica con tecnologías rentables. Entonces, considerando que la infraestructura civil es la que tiene mayor costo en la construcción de una central hidroeléctrica, solicitaron permisos a la Comisión Reguladora de Energía, a la Comisión Nacional del Agua, pero poco se ha construido. Por eso, creo que es necesario incentivar o tomar algunas acciones que permitan instalar centrales en esas presas que hoy están dedicadas exclusivamente al riego o al suministro de agua para la población. Creo que es un renglón interesante y, sin duda, existe una importante infraestructura que se pueden utilizar.
TE: Para concluir, ¿nos podría comentar qué futuro vislumbra para las centrales hidroeléctricas en México?
JMFD: Creo que México cuenta con un potencial enorme, tenemos cerca de 40 mil MW identificados, conviene empezar a explotarlos con proyectos que no requieran de mucha inversión. Una propuesta es hacer un aprovechamiento a gastos medios de escurrimiento de los ríos y no ir a proyectos que requieran de una gran infraestructura civil, sino buscar que la inversión en materia civil disminuya los costos para que estos proyectos tengan rentabilidad. Existen muchísimas posibilidades para explotar estas alternativas reales y considero que es una obligación utilizar este tipo de energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Qué se debe entender por repotenciación?, ¿qué por rehabilitación? y ¿qué por modernización?, por supuesto, en el tema de centrales hidroeléctricas.
José Manuel Fernández Dávila (JMFD): Creo que estos conceptos son muy importantes, sin embargo, a veces los mismos técnicos los confunden. Repotenciación, como yo lo entiendo, es modificarle las capacidades a una máquina, en sí, aumentar su potencia. Durante los últimos diez o quince años la repotenciación ha sido un tema de interés en todo el mundo, en gran medida derivado de las políticas ambientales y de la problemática social. Actualmente, ante la preocupación por evitar o disminuir contaminantes, se ha centrado la atención en las energías renovables. Bajo la premisa de utilizar dichas energías, las centrales hidroeléctricas resultan una excelente opción de repotenciación. Los recursos tecnológicos disponibles, hoy día, permiten incrementar de manera importante la potencia y eficiencia de centrales hidroeléctricas que tienen varias décadas de vida, al ser repotenciadas pueden seguir siendo aprovechadas por un tiempo considerable. Esto es muy atractivo y por eso muchos países del mundo, México no es la excepción, ven con interés esta alternativa tecnológica.
En cuanto a la rehabilitación, es un concepto muy ligado a la repotenciación. Rehabilitar es llevar la máquina a sus condiciones de diseño y que todos sus elementos estén en perfecto estado, sin tener incremento en potencia o sustitución de sus componentes principales. Entonces, rehabilitar sería llevar al estado de diseño a la máquina, repotenciar es poderle subir potencialidad. En cuanto a modernización, ésta tiene muchos aspectos, por mi experiencia yo la relacionaría más con los sistemas de control, ya que tuve la oportunidad de trabajar en la sustitución de todo el control lógico analógico, que era a base de relevadores, por controles lógicos programables. Esa modernización aplicada a hidroeléctricas, a través del control distribuido, tanto en las protecciones como en todas las secuencias de arranque y de paro, aumentó la confiabilidad del equipo y disminuyó de manera importante el cableado. Los principios de transformación de la energía no han cambiado, lo que ha cambiado es la tecnología y eso ha propiciado que haya un cierto auge en la repotenciación y modernización de centrales de generación eléctrica.
TE: ¿Nos puede ampliar cuáles son los objetivos y beneficios de estas alternativas tecnológicas y de ingeniería en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos?
JMFD: Estar siempre centrado en optimizar el recurso, garantizar la confiabilidad y disponibilidad de los equipos y buscar que tengan rentabilidad, serían los objetivos principales. Respecto a los beneficios, hay que ser muy cuidadosos, sobre todo cuando se trata de una repotenciación, ya que cada una de las centrales hidroeléctricas tiene, aparte de su nombre propio, sus características y sus circunstancias particulares. Esto significa que se requiere de un análisis muy puntual de cada una de ellas, para tener claro qué se puede lograr con su repotenciación. En eso el técnico debe de estar muy atento, para entender a fondo lo que se pretende y lo que se puede lograr.
TE: ¿Cómo ve usted el panorama sobre la factibilidad de aplicar estas alternativas tecnológicas en las centrales hidroeléctricas?
JMFD: Como le decía, cada día es más difícil construir una central hidroeléctrica con un vaso de almacenamiento importante, entre otros factores, por su alto costo, por su impacto social y por las afectaciones que ocasiona al medio ambiente. Ante esta situación es fundamental optimizar lo que se tiene y obtener el máximo beneficio. Más allá de los beneficios que brinda la rehabilitación, regresándole a la máquina sus condiciones de diseño, la modernización es una alternativa que permite una mejor optimización del complejo hidroeléctrico. Pero esta alternativa requiere que se haga un análisis muy puntual sobre cada una de las centrales que se pretenden modernizar. De esa manera, con este análisis se pueden dimensionar las posibilidades de modernización que existen, considerando tanto la antigüedad, el estado de vida útil y las capacidades técnicas, así como las inversiones necesarias que requiere la central examinada. Analizar todos estos factores en cada una de ellas permitirá decidir si es rentable el que se haga la repotenciación. Es importante señalar que todo se puede repotenciar, por supuesto, el incremento de la potencia será particular y corresponderá a las características de diseño de la central hidroeléctrica y a las condiciones de disponibilidad del recurso hídrico, que sin duda puede variar con el transcurso del tiempo. El caso de Malpaso es un buen ejemplo de optimización, considerando dicha variabilidad.
TE: ¿Cuál es la experiencia mexicana sobre este tipo de tecnologías, procedimientos o procesos de ingeniería para mejorar la operación de las centrales de generación hidroeléctrica?
JMFD: Yo creo que en México tenemos una experiencia muy favorable, desde luego el beneficio y el éxito de los proyectos que enseguida comentaré, estuvo en función de la particularidad de cada una de las centrales rehabilitadas, repotenciadas o modernizadas. Algunos ejemplos, en los que tuve la oportunidad de participar fueron: la repotenciación de Infiernillo, donde las unidades de la primera etapa se pudieron repotenciar de 160 MW por unidad a 200 MW. Otro proyecto importante fue La Villita, aguas abajo de Infiernillo, después de resolver ciertos problemas de azolvamiento y de hacer algunos arreglos de desfogues, se pudo incrementar la capacidad real de 66 MW a 80 MW. Yo creo que estas experiencias fueron muy buenas, porque en ambas, además de la repotenciación y la rehabilitación, se hicieron trabajos de modernización. En el caso de Infiernillo la repotenciación fue muy rentable.
Me tocó también trabajar en otros proyectos no tan rentables, de centrales que estaban al término de su vida útil, por ejemplo, en la central hidroeléctrica Sanalona, ubicada en el cauce del río Tamazula, en el municipio de Culiacán, Sinaloa, hicimos una repotenciación sustituyendo únicamente rodetes, la ganancia fue muy pequeña, pero estábamos obligados porque los rodetes habían llegado al término de su vida útil y ya no cubrían las necesidades de gasto de los distritos de riego. También en el noroeste del país, se trabajó en El Fuerte y en El Novillo. Otra experiencia con máquinas pequeñas y antiguas, fue en Ixtaczoquitlán, Veracruz, ese fue un proyecto muy rentable en el que se aumentó mucho la confiabilidad.
TE: ¿Qué podría usted decirnos sobre otras posibilidades, adicionales a las comentadas, para favorecer la generación hidroeléctrica en México?
JMFD: Una posibilidad enorme es aprovechar el potencial del recurso hidráulico y la infraestructura civil, que está disponible en todo el país. La Comisión Nacional del Agua cuenta con infraestructura impresionante que, con las modificaciones a la Ley de Servicio de Energía Eléctrica de 1992, la iniciativa privada ha tratado de aprovechar, ya que esta Ley permitió la participación de la iniciativa privada en diferentes modalidades, una de ellas el autoabasto, y en esa modalidad se solicitaron permisos para generar energía eléctrica con tecnologías rentables. Entonces, considerando que la infraestructura civil es la que tiene mayor costo en la construcción de una central hidroeléctrica, solicitaron permisos a la Comisión Reguladora de Energía, a la Comisión Nacional del Agua, pero poco se ha construido. Por eso, creo que es necesario incentivar o tomar algunas acciones que permitan instalar centrales en esas presas que hoy están dedicadas exclusivamente al riego o al suministro de agua para la población. Creo que es un renglón interesante y, sin duda, existe una importante infraestructura que se pueden utilizar.
TE: Para concluir, ¿nos podría comentar qué futuro vislumbra para las centrales hidroeléctricas en México?
JMFD: Creo que México cuenta con un potencial enorme, tenemos cerca de 40 mil MW identificados, conviene empezar a explotarlos con proyectos que no requieran de mucha inversión. Una propuesta es hacer un aprovechamiento a gastos medios de escurrimiento de los ríos y no ir a proyectos que requieran de una gran infraestructura civil, sino buscar que la inversión en materia civil disminuya los costos para que estos proyectos tengan rentabilidad. Existen muchísimas posibilidades para explotar estas alternativas reales y considero que es una obligación utilizar este tipo de energía.
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Entrevista al Ing. José Manuel Fernández Dávila
Entrevista al Ing. José Manuel Fernández Dávila
"El hidráulico ha de ser, ante todo, algo así como un psicólogo del agua, conocedor profundo de su naturaleza.
No es con violencia como se pueden hurtar sus secretos, sino con amor,
con esa comprensión que se deriva de una larga convivencia con ella,
tan larga que ni la vida del individuo, ni la de muchas generaciones, es suficiente".
Enzo Levi
Enzo Levi
"El hidráulico ha de ser, ante todo, algo así como un psicólogo del agua, conocedor profundo de su naturaleza.
No es con violencia como se pueden hurtar sus secretos, sino con amor,
con esa comprensión que se deriva de una larga convivencia con ella,
tan larga que ni la vida del individuo, ni la de muchas generaciones, es suficiente".
Enzo Levi
Enzo Levi


Ingeniero Mecánico, egresado de la Universidad Autónoma
de Zacatecas (UAZ). Experiencia de trabajo de 38 años con
la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Durante ese largo
y fructífero periodo laboral desempeñó diferentes funciones
y responsabilidades en centrales hidroeléctricas
del país, de diversa infraestructura civil y capacidad
electromecánica. Actualmente trabaja como Consultor en
Ingeniería Hidráulica. De acuerdo con sus propias palabras,
el Ingeniero Fernández Dávila resume su vida profesional
diciendo: "siempre me he dedicado a la hidráulica".
Revista Transición Energética (TE): ¿Qué se debe entender por repotenciación?, ¿qué por rehabilitación? y ¿qué por modernización?, por supuesto, en el tema de centrales hidroeléctricas.
José Manuel Fernández Dávila (JMFD): Creo que estos conceptos son muy importantes, sin embargo, a veces los mismos técnicos los confunden. Repotenciación, como yo lo entiendo, es modificarle las capacidades a una máquina, en sí, aumentar su potencia. Durante los últimos diez o quince años la repotenciación ha sido un tema de interés en todo el mundo, en gran medida derivado de las políticas ambientales y de la problemática social. Actualmente, ante la preocupación por evitar o disminuir contaminantes, se ha centrado la atención en las energías renovables. Bajo la premisa de utilizar dichas energías, las centrales hidroeléctricas resultan una excelente opción de repotenciación. Los recursos tecnológicos disponibles, hoy día, permiten incrementar de manera importante la potencia y eficiencia de centrales hidroeléctricas que tienen varias décadas de vida, al ser repotenciadas pueden seguir siendo aprovechadas por un tiempo considerable. Esto es muy atractivo y por eso muchos países del mundo, México no es la excepción, ven con interés esta alternativa tecnológica.
En cuanto a la rehabilitación, es un concepto muy ligado a la repotenciación. Rehabilitar es llevar la máquina a sus condiciones de diseño y que todos sus elementos estén en perfecto estado, sin tener incremento en potencia o sustitución de sus componentes principales. Entonces, rehabilitar sería llevar al estado de diseño a la máquina, repotenciar es poderle subir potencialidad. En cuanto a modernización, ésta tiene muchos aspectos, por mi experiencia yo la relacionaría más con los sistemas de control, ya que tuve la oportunidad de trabajar en la sustitución de todo el control lógico analógico, que era a base de relevadores, por controles lógicos programables. Esa modernización aplicada a hidroeléctricas, a través del control distribuido, tanto en las protecciones como en todas las secuencias de arranque y de paro, aumentó la confiabilidad del equipo y disminuyó de manera importante el cableado. Los principios de transformación de la energía no han cambiado, lo que ha cambiado es la tecnología y eso ha propiciado que haya un cierto auge en la repotenciación y modernización de centrales de generación eléctrica.
TE: ¿Nos puede ampliar cuáles son los objetivos y beneficios de estas alternativas tecnológicas y de ingeniería en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos?
JMFD: Estar siempre centrado en optimizar el recurso, garantizar la confiabilidad y disponibilidad de los equipos y buscar que tengan rentabilidad, serían los objetivos principales. Respecto a los beneficios, hay que ser muy cuidadosos, sobre todo cuando se trata de una repotenciación, ya que cada una de las centrales hidroeléctricas tiene, aparte de su nombre propio, sus características y sus circunstancias particulares. Esto significa que se requiere de un análisis muy puntual de cada una de ellas, para tener claro qué se puede lograr con su repotenciación. En eso el técnico debe de estar muy atento, para entender a fondo lo que se pretende y lo que se puede lograr.
TE: ¿Cómo ve usted el panorama sobre la factibilidad de aplicar estas alternativas tecnológicas en las centrales hidroeléctricas?
JMFD: Como le decía, cada día es más difícil construir una central hidroeléctrica con un vaso de almacenamiento importante, entre otros factores, por su alto costo, por su impacto social y por las afectaciones que ocasiona al medio ambiente. Ante esta situación es fundamental optimizar lo que se tiene y obtener el máximo beneficio. Más allá de los beneficios que brinda la rehabilitación, regresándole a la máquina sus condiciones de diseño, la modernización es una alternativa que permite una mejor optimización del complejo hidroeléctrico. Pero esta alternativa requiere que se haga un análisis muy puntual sobre cada una de las centrales que se pretenden modernizar. De esa manera, con este análisis se pueden dimensionar las posibilidades de modernización que existen, considerando tanto la antigüedad, el estado de vida útil y las capacidades técnicas, así como las inversiones necesarias que requiere la central examinada. Analizar todos estos factores en cada una de ellas permitirá decidir si es rentable el que se haga la repotenciación. Es importante señalar que todo se puede repotenciar, por supuesto, el incremento de la potencia será particular y corresponderá a las características de diseño de la central hidroeléctrica y a las condiciones de disponibilidad del recurso hídrico, que sin duda puede variar con el transcurso del tiempo. El caso de Malpaso es un buen ejemplo de optimización, considerando dicha variabilidad.
TE: ¿Cuál es la experiencia mexicana sobre este tipo de tecnologías, procedimientos o procesos de ingeniería para mejorar la operación de las centrales de generación hidroeléctrica?
JMFD: Yo creo que en México tenemos una experiencia muy favorable, desde luego el beneficio y el éxito de los proyectos que enseguida comentaré, estuvo en función de la particularidad de cada una de las centrales rehabilitadas, repotenciadas o modernizadas. Algunos ejemplos, en los que tuve la oportunidad de participar fueron: la repotenciación de Infiernillo, donde las unidades de la primera etapa se pudieron repotenciar de 160 MW por unidad a 200 MW. Otro proyecto importante fue La Villita, aguas abajo de Infiernillo, después de resolver ciertos problemas de azolvamiento y de hacer algunos arreglos de desfogues, se pudo incrementar la capacidad real de 66 MW a 80 MW. Yo creo que estas experiencias fueron muy buenas, porque en ambas, además de la repotenciación y la rehabilitación, se hicieron trabajos de modernización. En el caso de Infiernillo la repotenciación fue muy rentable.
Me tocó también trabajar en otros proyectos no tan rentables, de centrales que estaban al término de su vida útil, por ejemplo, en la central hidroeléctrica Sanalona, ubicada en el cauce del río Tamazula, en el municipio de Culiacán, Sinaloa, hicimos una repotenciación sustituyendo únicamente rodetes, la ganancia fue muy pequeña, pero estábamos obligados porque los rodetes habían llegado al término de su vida útil y ya no cubrían las necesidades de gasto de los distritos de riego. También en el noroeste del país, se trabajó en El Fuerte y en El Novillo. Otra experiencia con máquinas pequeñas y antiguas, fue en Ixtaczoquitlán, Veracruz, ese fue un proyecto muy rentable en el que se aumentó mucho la confiabilidad.
TE: ¿Qué podría usted decirnos sobre otras posibilidades, adicionales a las comentadas, para favorecer la generación hidroeléctrica en México?
JMFD: Una posibilidad enorme es aprovechar el potencial del recurso hidráulico y la infraestructura civil, que está disponible en todo el país. La Comisión Nacional del Agua cuenta con infraestructura impresionante que, con las modificaciones a la Ley de Servicio de Energía Eléctrica de 1992, la iniciativa privada ha tratado de aprovechar, ya que esta Ley permitió la participación de la iniciativa privada en diferentes modalidades, una de ellas el autoabasto, y en esa modalidad se solicitaron permisos para generar energía eléctrica con tecnologías rentables. Entonces, considerando que la infraestructura civil es la que tiene mayor costo en la construcción de una central hidroeléctrica, solicitaron permisos a la Comisión Reguladora de Energía, a la Comisión Nacional del Agua, pero poco se ha construido. Por eso, creo que es necesario incentivar o tomar algunas acciones que permitan instalar centrales en esas presas que hoy están dedicadas exclusivamente al riego o al suministro de agua para la población. Creo que es un renglón interesante y, sin duda, existe una importante infraestructura que se pueden utilizar.
TE: Para concluir, ¿nos podría comentar qué futuro vislumbra para las centrales hidroeléctricas en México?
JMFD: Creo que México cuenta con un potencial enorme, tenemos cerca de 40 mil MW identificados, conviene empezar a explotarlos con proyectos que no requieran de mucha inversión. Una propuesta es hacer un aprovechamiento a gastos medios de escurrimiento de los ríos y no ir a proyectos que requieran de una gran infraestructura civil, sino buscar que la inversión en materia civil disminuya los costos para que estos proyectos tengan rentabilidad. Existen muchísimas posibilidades para explotar estas alternativas reales y considero que es una obligación utilizar este tipo de energía.
Revista Transición Energética (TE): ¿Qué se debe entender por repotenciación?, ¿qué por rehabilitación? y ¿qué por modernización?, por supuesto, en el tema de centrales hidroeléctricas.
José Manuel Fernández Dávila (JMFD): Creo que estos conceptos son muy importantes, sin embargo, a veces los mismos técnicos los confunden. Repotenciación, como yo lo entiendo, es modificarle las capacidades a una máquina, en sí, aumentar su potencia. Durante los últimos diez o quince años la repotenciación ha sido un tema de interés en todo el mundo, en gran medida derivado de las políticas ambientales y de la problemática social. Actualmente, ante la preocupación por evitar o disminuir contaminantes, se ha centrado la atención en las energías renovables. Bajo la premisa de utilizar dichas energías, las centrales hidroeléctricas resultan una excelente opción de repotenciación. Los recursos tecnológicos disponibles, hoy día, permiten incrementar de manera importante la potencia y eficiencia de centrales hidroeléctricas que tienen varias décadas de vida, al ser repotenciadas pueden seguir siendo aprovechadas por un tiempo considerable. Esto es muy atractivo y por eso muchos países del mundo, México no es la excepción, ven con interés esta alternativa tecnológica.
En cuanto a la rehabilitación, es un concepto muy ligado a la repotenciación. Rehabilitar es llevar la máquina a sus condiciones de diseño y que todos sus elementos estén en perfecto estado, sin tener incremento en potencia o sustitución de sus componentes principales. Entonces, rehabilitar sería llevar al estado de diseño a la máquina, repotenciar es poderle subir potencialidad. En cuanto a modernización, ésta tiene muchos aspectos, por mi experiencia yo la relacionaría más con los sistemas de control, ya que tuve la oportunidad de trabajar en la sustitución de todo el control lógico analógico, que era a base de relevadores, por controles lógicos programables. Esa modernización aplicada a hidroeléctricas, a través del control distribuido, tanto en las protecciones como en todas las secuencias de arranque y de paro, aumentó la confiabilidad del equipo y disminuyó de manera importante el cableado. Los principios de transformación de la energía no han cambiado, lo que ha cambiado es la tecnología y eso ha propiciado que haya un cierto auge en la repotenciación y modernización de centrales de generación eléctrica.
TE: ¿Nos puede ampliar cuáles son los objetivos y beneficios de estas alternativas tecnológicas y de ingeniería en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos?
JMFD: Estar siempre centrado en optimizar el recurso, garantizar la confiabilidad y disponibilidad de los equipos y buscar que tengan rentabilidad, serían los objetivos principales. Respecto a los beneficios, hay que ser muy cuidadosos, sobre todo cuando se trata de una repotenciación, ya que cada una de las centrales hidroeléctricas tiene, aparte de su nombre propio, sus características y sus circunstancias particulares. Esto significa que se requiere de un análisis muy puntual de cada una de ellas, para tener claro qué se puede lograr con su repotenciación. En eso el técnico debe de estar muy atento, para entender a fondo lo que se pretende y lo que se puede lograr.
TE: ¿Cómo ve usted el panorama sobre la factibilidad de aplicar estas alternativas tecnológicas en las centrales hidroeléctricas?
JMFD: Como le decía, cada día es más difícil construir una central hidroeléctrica con un vaso de almacenamiento importante, entre otros factores, por su alto costo, por su impacto social y por las afectaciones que ocasiona al medio ambiente. Ante esta situación es fundamental optimizar lo que se tiene y obtener el máximo beneficio. Más allá de los beneficios que brinda la rehabilitación, regresándole a la máquina sus condiciones de diseño, la modernización es una alternativa que permite una mejor optimización del complejo hidroeléctrico. Pero esta alternativa requiere que se haga un análisis muy puntual sobre cada una de las centrales que se pretenden modernizar. De esa manera, con este análisis se pueden dimensionar las posibilidades de modernización que existen, considerando tanto la antigüedad, el estado de vida útil y las capacidades técnicas, así como las inversiones necesarias que requiere la central examinada. Analizar todos estos factores en cada una de ellas permitirá decidir si es rentable el que se haga la repotenciación. Es importante señalar que todo se puede repotenciar, por supuesto, el incremento de la potencia será particular y corresponderá a las características de diseño de la central hidroeléctrica y a las condiciones de disponibilidad del recurso hídrico, que sin duda puede variar con el transcurso del tiempo. El caso de Malpaso es un buen ejemplo de optimización, considerando dicha variabilidad.
TE: ¿Cuál es la experiencia mexicana sobre este tipo de tecnologías, procedimientos o procesos de ingeniería para mejorar la operación de las centrales de generación hidroeléctrica?
JMFD: Yo creo que en México tenemos una experiencia muy favorable, desde luego el beneficio y el éxito de los proyectos que enseguida comentaré, estuvo en función de la particularidad de cada una de las centrales rehabilitadas, repotenciadas o modernizadas. Algunos ejemplos, en los que tuve la oportunidad de participar fueron: la repotenciación de Infiernillo, donde las unidades de la primera etapa se pudieron repotenciar de 160 MW por unidad a 200 MW. Otro proyecto importante fue La Villita, aguas abajo de Infiernillo, después de resolver ciertos problemas de azolvamiento y de hacer algunos arreglos de desfogues, se pudo incrementar la capacidad real de 66 MW a 80 MW. Yo creo que estas experiencias fueron muy buenas, porque en ambas, además de la repotenciación y la rehabilitación, se hicieron trabajos de modernización. En el caso de Infiernillo la repotenciación fue muy rentable.
Me tocó también trabajar en otros proyectos no tan rentables, de centrales que estaban al término de su vida útil, por ejemplo, en la central hidroeléctrica Sanalona, ubicada en el cauce del río Tamazula, en el municipio de Culiacán, Sinaloa, hicimos una repotenciación sustituyendo únicamente rodetes, la ganancia fue muy pequeña, pero estábamos obligados porque los rodetes habían llegado al término de su vida útil y ya no cubrían las necesidades de gasto de los distritos de riego. También en el noroeste del país, se trabajó en El Fuerte y en El Novillo. Otra experiencia con máquinas pequeñas y antiguas, fue en Ixtaczoquitlán, Veracruz, ese fue un proyecto muy rentable en el que se aumentó mucho la confiabilidad.
TE: ¿Qué podría usted decirnos sobre otras posibilidades, adicionales a las comentadas, para favorecer la generación hidroeléctrica en México?
JMFD: Una posibilidad enorme es aprovechar el potencial del recurso hidráulico y la infraestructura civil, que está disponible en todo el país. La Comisión Nacional del Agua cuenta con infraestructura impresionante que, con las modificaciones a la Ley de Servicio de Energía Eléctrica de 1992, la iniciativa privada ha tratado de aprovechar, ya que esta Ley permitió la participación de la iniciativa privada en diferentes modalidades, una de ellas el autoabasto, y en esa modalidad se solicitaron permisos para generar energía eléctrica con tecnologías rentables. Entonces, considerando que la infraestructura civil es la que tiene mayor costo en la construcción de una central hidroeléctrica, solicitaron permisos a la Comisión Reguladora de Energía, a la Comisión Nacional del Agua, pero poco se ha construido. Por eso, creo que es necesario incentivar o tomar algunas acciones que permitan instalar centrales en esas presas que hoy están dedicadas exclusivamente al riego o al suministro de agua para la población. Creo que es un renglón interesante y, sin duda, existe una importante infraestructura que se pueden utilizar.
TE: Para concluir, ¿nos podría comentar qué futuro vislumbra para las centrales hidroeléctricas en México?
JMFD: Creo que México cuenta con un potencial enorme, tenemos cerca de 40 mil MW identificados, conviene empezar a explotarlos con proyectos que no requieran de mucha inversión. Una propuesta es hacer un aprovechamiento a gastos medios de escurrimiento de los ríos y no ir a proyectos que requieran de una gran infraestructura civil, sino buscar que la inversión en materia civil disminuya los costos para que estos proyectos tengan rentabilidad. Existen muchísimas posibilidades para explotar estas alternativas reales y considero que es una obligación utilizar este tipo de energía.
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Director General, A3E Ingenieros Especialistas en Energía Eléctrica SA de CV, México
Doctor en Ingeniería, INEEL, México
Director ejecutivo, Capítulo México del Consejo Mundial de Energía, México