Expertos compartiendo
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Entrevista al ingeniero
José Manuel Muñoz Villalobos
José Manuel Muñoz Villalobos
Entrevista al ingeniero
José Manuel Muñoz Villalobos
José Manuel Muñoz Villalobos
Subdirector de Negocios No Regulados (Generación), de la CFE.
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
Subdirector de Negocios No Regulados (Generación), de la CFE.
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."


Revista Transición Energética (RTE): Por favor háblenos
un poco sobre su formación académica y su trayectoria
profesional.
Ing. José Manuel Muñoz Villalobos (JMMV): Yo soy Ingeniero Mecánico Industrial del Tecnológico de Chihuahua, egresé en 1973. Desde entonces a la fecha he trabajado más de 45 años, casi siempre en temas relacionados con la energía, principalmente con generación de energía eléctrica. La mayor parte de estos años en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en tres periodos: de 1975 a 1999, de 2002 a 2015 y del 1ero de diciembre del año pasado a la fecha. He tenido actividades en organizaciones de tipo no gubernamental, de hecho, soy fundador de una asociación civil que se llama Observatorio Ciudadano de la Energía A. C., que se formó principalmente con colegas de la CFE, cuando el presidente Zedillo presentó una iniciativa de reforma muy parecida a la que se aprobó en la presidencia de Enrique Peña Nieto. A partir de esa asociación civil y de esa agrupación, produjimos reflexiones, opiniones y propuestas con una visión diferente a la que apareció en ese primer intento de reforma y en esta reforma ya concluida, que como hemos visto tuvo la intención de privatizar y casi desaparecer la CFE. Precisamente por ese conjunto de opiniones y expresiones públicas es que estoy aquí: Me llamaron para poner en práctica lo que estábamos proponiendo.
RTE: En el contexto de la 4T, a propósito del rescate de nuestra capacidad de generación eléctrica, ¿nos puede comentar algunos estudios de evaluación del potencial de generación termoeléctrica que tienen considerados, o que ya están realizando?
JMMV: Lo primero que estamos haciendo es recuperar la capacidad de generación a cargo de esta Subdirección, primero un gran bloque de generación termoeléctrica; después, otro siguiente bloque importante que es el de la generación hidroeléctrica; asimismo nos estamos haciendo cargo de la generación nuclear de la Planta de Laguna Verde, Ver., de manera más directa que como se había hecho en el pasado. De los 42,000 MW propiedad de la CFE vamos a subir este año a 45,000 MW, con la entrada en servicio de unidades nuevas, principalmente las dos de Empalme, Son. Tenemos otra porción de generación de 14,000 MW, contratada con Productores Externos de Energía (PEE), con lo que esta gestión, a su inicio, sumaba 56,000 MW de capacidad instalada. La parte que es propiedad directa de la CFE tenía atrasos en la ejecución de sus mantenimientos, más que por falta de presupuesto suficiente, por una decisión de no atender esa capacidad. Estamos en un proceso muy avanzado de recuperación de casi 6,000 MW, que se encontraban indisponibles por fallas, por paros, por mantenimientos extendidos y por decrementos. Entonces, la primera parte de esta intención es precisamente recuperar la capacidad de generación propia. Con el bloque que era de 14,000 MW de Productores Externos de Energía, que va a crecer, principalmente con las dos plantas llamadas Topolobambo I y II y con otra que es la Central de Ciclo Combinado Norte III (Juárez), vamos a estar llegando casi a los 61,000 MW.
Los PEE tienen contratos de servicio de capacidad y energía, con pagos puntuales por CFE, y así el cumplimiento de los programas de mantenimiento se dan también puntualmente, así que ahí no hay problema de recuperación de capacidad. En las plantas de la CFE, a través de mantenimientos y en su caso modernizaciones, estamos recuperando esta capacidad.
Acorde a ese propósito, varias áreas de la empresa: esta Subdirección de Generación, la Dirección de Construcción, Finanzas, la Dirección General y la Dirección Corporativa de Operaciones estamos trabajando en un proceso de decidir la construcción de nuevas plantas y en principio vamos muy avanzados en los acuerdos y en las autorizaciones para empezar, tal vez este año mismo, la licitación de dos centrales con un tamaño del orden de 800 a 900 MW, de ciclo combinado con gas. La primera en Salamanca, en el propio terreno de la planta actual; la segunda en San Luis Potosí, también en un terreno existente en la Central Villa de Reyes y la tercera es una planta de combustión interna de unos 60 MW en Baja California Sur. Eso es lo más probable que empecemos este año, las primeras dos de ciclo combinado son de la mejor tecnología disponible, de la mejor eficiencia que ofrece el mercado actual y de la mejor disponibilidad y confiabilidad. Estamos con la intención de obtener más de 8000 horas anuales de operación que significa, más de 90% de factor de planta con estas centrales. De hecho, estamos trabajando para que aprovechemos la tecnología disponible que permite periodos de operación continua de más de 2 años sin parar. Pudiéramos tener 100% de factor de planta un año y un segundo año, etcétera. Tener esa capacidad, con la potencia y la energía suficiente, de muy bajo costo, para su entrega contractual a la empresa de suministro básico de la CFE. Este es un primer paso para empezar a reducir las tarifas, así como para ampliar o recuperar el margen que la CFE debe tener. Estas dos plantas y las que vengan después tendrán que ser insisto, de la mejor tecnología disponible.
Por otra parte, estamos en pláticas con PEMEX, para desarrollar varias plantas de cogeneración, donde la tecnología es similar al ciclo combinado. Son turbinas de gas con generadores de vapor de recuperación de calor que, pueden tener turbina de vapor de extracción-condensación para generar un poco más de electricidad y regular el flujo de vapor que se va al proceso de refinerías o petroquímicas. Si el ciclo combinado con gas, sobre todo con gas de bajo precio, es la mejor tecnología disponible, en cuanto al costo total de generación o en cuanto al precio de venta, para satisfacer los requerimientos financieros, el ciclo combinado para cogeneración da todavía menor costo de generación y además da ventajas adicionales como son un uso eficiente de los energéticos de manera combinada con la instalación petrolera. La suma del combustible que se necesita para generar electricidad más la que se necesite para producir vapor en una instalación industrial, si se juntan, es menor que el total combinado y entonces se cumplen objetivos, se cumplen metas de reducción de emisiones y esa es una energía limpia por sí sola. Estamos trabajando en eso, aún no es un proyecto formal, pero podría serlo en los próximos meses y entonces estaríamos construyendo plantas de entre 300 y 500 MW, que a su vez se harían cargo de la producción de vapor de la refinería que es de más de 800 toneladas por hora en cada instalación petrolera.
En resumen, las primeras acciones del plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: el mantenimiento de las unidades existentes, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX.
RTE: ¿De qué forma inciden esos planes en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde?
JMMV: Para Laguna Verde lo que hay que hacer es respetar puntualmente los procedimientos de mantenimiento y de operación segura que tiene la propia planta, que además son práctica internacional. Nuestro objetivo es asegurar que esta central nuclear siga operando de manera confiable, segura y económica.
RTE: ¿Cómo vislumbra la evolución de las energías limpias renovables en el contexto del Sector Energético Mexicano?
JMMV: Sin duda, el tema de las energías limpias renovables, como la fotovoltaica, la eólica y la termosolar, es fundamental, pero varios de sus aspectos deben ventilarse abiertamente en el espacio público, por ejemplo, sus costos, principalmente los de respaldo, y regulación, que corren a cargo del resto de las unidades de la CFE. No obstante que existen sistemas de almacenamiento asociados a estas energías, construir sistemas energéticos renovables que se conjunten con sus respectivos sistemas de almacenamiento, para contrarrestar su intermitencia, como lo pueden ser las baterías o volantes, es algo demasiado caro y en esos términos dichas alternativas energéticas no son competitivas. Lo que está pasando en México y el resto del mundo es que los sistemas de energía renovable intermitente se complementan con el resto del sistema existente o junto con la planta renovable intermitente se construye otra convencional. Ya en México, conectados a la red pública de transmisión eléctrica hay más de 10,000 MW, de los cuales aproximadamente 4,500 MW son fotovoltaicos y otros tantos son de viento y si se siguen construyendo en un plazo corto tendremos unos 15,000 MW. Más allá de sus primeros beneficios: ahorrar combustible y disminuir las emisiones contaminantes, las energías renovables implican los costos ya mencionados que no son considerados en su implementación y operación. Además del respaldo eléctrico que demandan de energías convencionales, los generadores actuales basados en energías renovables, sobre todo los fotovoltaicos, debido a su impacto en las variaciones de frecuencia en la red, requieren del apoyo de otros generadores para regular los transitorios que ocasionan. Por lo anterior, es ineludible considerar seriamente los costos totales de la energía renovable intermitente. Es preciso incluir los sistemas de respaldo e incluir en el balance el resto de los servicios y equipos implícitos en la generación y aprovechamiento de la energía renovable intermitente. De no ser así estamos cometiendo un error o produciendo un engaño. Por supuesto, esta situación atañe a grandes usuarios privados con plantas industriales propias y a pequeños usuarios domésticos que tienen celdas fotovoltaicas en su techo. Ambos usuarios aprovechan esas dos capacidades que les suministra sin cobro el sistema nacional, la de respaldo y de regulación de frecuencia, y aunque aparecen en su contabilidad no las pagan, porque al estar en tarifas subsidiadas son absorbidas en los recibos de otros usuarios de la red.
Este asunto es muy importante, porque si no se ventila abiertamente y no se atiende con oportunidad, el sistema de generación eléctrica puede colapsar, conforme se incremente la demanda de energía de respaldo y regulación que deriva de la operación de los sistemas de energías renovables, particularmente de los fotovoltaicos. Sin embargo, en la CFE tenemos una actitud de servicio y estamos viendo que debe hacerse para que las plantas convencionales tengan la capacidad de responder a esos cambios de oferta y de demanda. Hasta hoy, no hemos hecho el cálculo de cuál es el límite en capacidad de generación de energía renovable intermitente, es necesario saber cómo se puede ampliar ese límite y cuánto cuesta. El precio del mercado, como dicen los economistas, es aquel que estamos dispuestos a pagar, por eso es conveniente saber el precio de la energía renovable, para decidir si estamos dispuestos a pagarlo o no. Como hecho, a reserva de que se compruebe y para que lo discutamos, en los países donde hay más energía renovable intermitente instalada, tales como Dinamarca o Alemania, están en los primeros lugares en la lista de precios de electricidad, al menos de la OCDE, entonces hay que tomar eso en cuenta para decidir si estamos dispuestos a pagar o subsidiar ese precio.
Cuando las energías renovables sean un tema seriamente instalado en la discusión pública, éste se enriquecerá con las aportaciones de mucha gente; sus puntos de vista, sus recursos, sus conocimientos y sus responsabilidades, entonces, seguramente, surgirán los temas del cambio climático y el de las necesidades de reducción de las emisiones de los productos de la combustión, sobre todo óxidos de carbono. En ese punto habrá que entrarle al tema de la energía nuclear, un asunto que nos da miedo o pereza. Pero si hay una fuente que no emite CO2 es la energía nuclear. Aunque esta energía es un poco más cara que la que tenemos, es limpia y de acuerdo a las estadísticas es muy segura. Por supuesto, tiene sus implicaciones, pero hay que asumirlas completas y aprovecharlas o renunciar a ellas.
RTE: De los temas comentados, ¿recuerda algunos proyectos conjuntos entre el INEEL y la propia CFE?
JMMV: El Instituto de Investigaciones Eléctricas, que ahora es el INEEL, tiene un expediente muy grande de proyectos. Recuerdo un proyecto donde estuvo el Instituto, la CFE, Pemex y la SENER, fue un proyecto patrocinado e impulsado por el Banco Mundial, precisamente sobre captura, almacenamiento y uso del CO2. Por cierto, es un tema muy complicado, en el que se han logrado avances, pero es necesario seguir trabajándolo, sobre todo si decidiéramos que no nos vamos por las plantas nucleares y entonces una alternativa sería el carbón mismo. Grandes países como China, Estados Unidos y Rusia, siguen quemando carbón, pero nosotros que queremos ser respetuosos en el escenario mundial, ya nos pusimos la limitante. Algunos países, que no voy a mencionar sus nombres, están construyendo plantas de carbón, porque tienen reservas y sino las usan no tienen electricidad.
México tiene en el estado de Coahuila algo así como 2,000 millones de toneladas de reservas identificadas y varios cientos, entre 500 y 700, de reservas perfectamente probadas. Ante estas realidades, habría que ser igualmente duros cuando decimos no a la energía nuclear y la emisión de carbono, asimismo hay que ser duros en decir sí a los problemas complejos, como lo son el aprovechamiento de la energía nuclear y el uso del carbón como combustible. El uso de carbón y el subsecuente desarrollo de las tecnologías de captura y luego el almacenamiento y uso del CO2, son todos problemas complejos, pero hay que asumir esos retos, no hay que evitarlos por el solo hecho de que son complejos. Hay que dejar fuera todo tipo de actitud contemplativa y reflexionar en la discusión pública, esos importantes temas. Así podremos convertir las dificultades en oportunidades, sólo como un ejemplo, si en Texas hay una red de tuberías donde se vende y se compra CO2, significa que hay un mercado de CO2. Ese hecho da la pauta para pensar que el carbón de Coahuila podría usarse para generar electricidad y producir CO2 súper crítico, que es una especie de líquido de muy alta presión, y venderlo a ese mercado. Esa es una solución posible, pero tenemos que ponernos de acuerdo para estudiarla y dominarla, pero el solo hecho de cruzar la frontera y enfrentarnos a ese país poderoso y a sus políticas nos da flojera. Todos estos temas complejos deben tratarse de forma pública, pero además las decisiones que se tomen tienen que ser de manera informada y por supuesto sin desviaciones.
RTE: Para concluir, ¿qué opinión le merece el INEEL en su conjunto?
JMMV: Yo tengo muy buena opinión del Instituto, me gusta que exista y me parece que es una fortuna que éste país tenga un instituto de investigación como el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Este Instituto tiene muchas posibilidades de aportar para el desarrollo económico, el desarrollo social y la soberanía de este país. Y soberanía no significa aislamiento ni nacionalismo a ultranza, significa tener las capacidades para interactuar con empresas y con gobiernos de todos lados y para buscar las soluciones y posibilidades de desarrollo nacional. El Instituto cuenta y siempre ha contado con mi confianza y con mi simpatía y por supuesto que todo lo que yo tengo a la mano lo podemos discutir y transformar en proyectos de investigación y de desarrollo tecnológico.
Ing. José Manuel Muñoz Villalobos (JMMV): Yo soy Ingeniero Mecánico Industrial del Tecnológico de Chihuahua, egresé en 1973. Desde entonces a la fecha he trabajado más de 45 años, casi siempre en temas relacionados con la energía, principalmente con generación de energía eléctrica. La mayor parte de estos años en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en tres periodos: de 1975 a 1999, de 2002 a 2015 y del 1ero de diciembre del año pasado a la fecha. He tenido actividades en organizaciones de tipo no gubernamental, de hecho, soy fundador de una asociación civil que se llama Observatorio Ciudadano de la Energía A. C., que se formó principalmente con colegas de la CFE, cuando el presidente Zedillo presentó una iniciativa de reforma muy parecida a la que se aprobó en la presidencia de Enrique Peña Nieto. A partir de esa asociación civil y de esa agrupación, produjimos reflexiones, opiniones y propuestas con una visión diferente a la que apareció en ese primer intento de reforma y en esta reforma ya concluida, que como hemos visto tuvo la intención de privatizar y casi desaparecer la CFE. Precisamente por ese conjunto de opiniones y expresiones públicas es que estoy aquí: Me llamaron para poner en práctica lo que estábamos proponiendo.
RTE: En el contexto de la 4T, a propósito del rescate de nuestra capacidad de generación eléctrica, ¿nos puede comentar algunos estudios de evaluación del potencial de generación termoeléctrica que tienen considerados, o que ya están realizando?
JMMV: Lo primero que estamos haciendo es recuperar la capacidad de generación a cargo de esta Subdirección, primero un gran bloque de generación termoeléctrica; después, otro siguiente bloque importante que es el de la generación hidroeléctrica; asimismo nos estamos haciendo cargo de la generación nuclear de la Planta de Laguna Verde, Ver., de manera más directa que como se había hecho en el pasado. De los 42,000 MW propiedad de la CFE vamos a subir este año a 45,000 MW, con la entrada en servicio de unidades nuevas, principalmente las dos de Empalme, Son. Tenemos otra porción de generación de 14,000 MW, contratada con Productores Externos de Energía (PEE), con lo que esta gestión, a su inicio, sumaba 56,000 MW de capacidad instalada. La parte que es propiedad directa de la CFE tenía atrasos en la ejecución de sus mantenimientos, más que por falta de presupuesto suficiente, por una decisión de no atender esa capacidad. Estamos en un proceso muy avanzado de recuperación de casi 6,000 MW, que se encontraban indisponibles por fallas, por paros, por mantenimientos extendidos y por decrementos. Entonces, la primera parte de esta intención es precisamente recuperar la capacidad de generación propia. Con el bloque que era de 14,000 MW de Productores Externos de Energía, que va a crecer, principalmente con las dos plantas llamadas Topolobambo I y II y con otra que es la Central de Ciclo Combinado Norte III (Juárez), vamos a estar llegando casi a los 61,000 MW.
Los PEE tienen contratos de servicio de capacidad y energía, con pagos puntuales por CFE, y así el cumplimiento de los programas de mantenimiento se dan también puntualmente, así que ahí no hay problema de recuperación de capacidad. En las plantas de la CFE, a través de mantenimientos y en su caso modernizaciones, estamos recuperando esta capacidad.
Acorde a ese propósito, varias áreas de la empresa: esta Subdirección de Generación, la Dirección de Construcción, Finanzas, la Dirección General y la Dirección Corporativa de Operaciones estamos trabajando en un proceso de decidir la construcción de nuevas plantas y en principio vamos muy avanzados en los acuerdos y en las autorizaciones para empezar, tal vez este año mismo, la licitación de dos centrales con un tamaño del orden de 800 a 900 MW, de ciclo combinado con gas. La primera en Salamanca, en el propio terreno de la planta actual; la segunda en San Luis Potosí, también en un terreno existente en la Central Villa de Reyes y la tercera es una planta de combustión interna de unos 60 MW en Baja California Sur. Eso es lo más probable que empecemos este año, las primeras dos de ciclo combinado son de la mejor tecnología disponible, de la mejor eficiencia que ofrece el mercado actual y de la mejor disponibilidad y confiabilidad. Estamos con la intención de obtener más de 8000 horas anuales de operación que significa, más de 90% de factor de planta con estas centrales. De hecho, estamos trabajando para que aprovechemos la tecnología disponible que permite periodos de operación continua de más de 2 años sin parar. Pudiéramos tener 100% de factor de planta un año y un segundo año, etcétera. Tener esa capacidad, con la potencia y la energía suficiente, de muy bajo costo, para su entrega contractual a la empresa de suministro básico de la CFE. Este es un primer paso para empezar a reducir las tarifas, así como para ampliar o recuperar el margen que la CFE debe tener. Estas dos plantas y las que vengan después tendrán que ser insisto, de la mejor tecnología disponible.
Por otra parte, estamos en pláticas con PEMEX, para desarrollar varias plantas de cogeneración, donde la tecnología es similar al ciclo combinado. Son turbinas de gas con generadores de vapor de recuperación de calor que, pueden tener turbina de vapor de extracción-condensación para generar un poco más de electricidad y regular el flujo de vapor que se va al proceso de refinerías o petroquímicas. Si el ciclo combinado con gas, sobre todo con gas de bajo precio, es la mejor tecnología disponible, en cuanto al costo total de generación o en cuanto al precio de venta, para satisfacer los requerimientos financieros, el ciclo combinado para cogeneración da todavía menor costo de generación y además da ventajas adicionales como son un uso eficiente de los energéticos de manera combinada con la instalación petrolera. La suma del combustible que se necesita para generar electricidad más la que se necesite para producir vapor en una instalación industrial, si se juntan, es menor que el total combinado y entonces se cumplen objetivos, se cumplen metas de reducción de emisiones y esa es una energía limpia por sí sola. Estamos trabajando en eso, aún no es un proyecto formal, pero podría serlo en los próximos meses y entonces estaríamos construyendo plantas de entre 300 y 500 MW, que a su vez se harían cargo de la producción de vapor de la refinería que es de más de 800 toneladas por hora en cada instalación petrolera.
En resumen, las primeras acciones del plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: el mantenimiento de las unidades existentes, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX.
RTE: ¿De qué forma inciden esos planes en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde?
JMMV: Para Laguna Verde lo que hay que hacer es respetar puntualmente los procedimientos de mantenimiento y de operación segura que tiene la propia planta, que además son práctica internacional. Nuestro objetivo es asegurar que esta central nuclear siga operando de manera confiable, segura y económica.
RTE: ¿Cómo vislumbra la evolución de las energías limpias renovables en el contexto del Sector Energético Mexicano?
JMMV: Sin duda, el tema de las energías limpias renovables, como la fotovoltaica, la eólica y la termosolar, es fundamental, pero varios de sus aspectos deben ventilarse abiertamente en el espacio público, por ejemplo, sus costos, principalmente los de respaldo, y regulación, que corren a cargo del resto de las unidades de la CFE. No obstante que existen sistemas de almacenamiento asociados a estas energías, construir sistemas energéticos renovables que se conjunten con sus respectivos sistemas de almacenamiento, para contrarrestar su intermitencia, como lo pueden ser las baterías o volantes, es algo demasiado caro y en esos términos dichas alternativas energéticas no son competitivas. Lo que está pasando en México y el resto del mundo es que los sistemas de energía renovable intermitente se complementan con el resto del sistema existente o junto con la planta renovable intermitente se construye otra convencional. Ya en México, conectados a la red pública de transmisión eléctrica hay más de 10,000 MW, de los cuales aproximadamente 4,500 MW son fotovoltaicos y otros tantos son de viento y si se siguen construyendo en un plazo corto tendremos unos 15,000 MW. Más allá de sus primeros beneficios: ahorrar combustible y disminuir las emisiones contaminantes, las energías renovables implican los costos ya mencionados que no son considerados en su implementación y operación. Además del respaldo eléctrico que demandan de energías convencionales, los generadores actuales basados en energías renovables, sobre todo los fotovoltaicos, debido a su impacto en las variaciones de frecuencia en la red, requieren del apoyo de otros generadores para regular los transitorios que ocasionan. Por lo anterior, es ineludible considerar seriamente los costos totales de la energía renovable intermitente. Es preciso incluir los sistemas de respaldo e incluir en el balance el resto de los servicios y equipos implícitos en la generación y aprovechamiento de la energía renovable intermitente. De no ser así estamos cometiendo un error o produciendo un engaño. Por supuesto, esta situación atañe a grandes usuarios privados con plantas industriales propias y a pequeños usuarios domésticos que tienen celdas fotovoltaicas en su techo. Ambos usuarios aprovechan esas dos capacidades que les suministra sin cobro el sistema nacional, la de respaldo y de regulación de frecuencia, y aunque aparecen en su contabilidad no las pagan, porque al estar en tarifas subsidiadas son absorbidas en los recibos de otros usuarios de la red.
Este asunto es muy importante, porque si no se ventila abiertamente y no se atiende con oportunidad, el sistema de generación eléctrica puede colapsar, conforme se incremente la demanda de energía de respaldo y regulación que deriva de la operación de los sistemas de energías renovables, particularmente de los fotovoltaicos. Sin embargo, en la CFE tenemos una actitud de servicio y estamos viendo que debe hacerse para que las plantas convencionales tengan la capacidad de responder a esos cambios de oferta y de demanda. Hasta hoy, no hemos hecho el cálculo de cuál es el límite en capacidad de generación de energía renovable intermitente, es necesario saber cómo se puede ampliar ese límite y cuánto cuesta. El precio del mercado, como dicen los economistas, es aquel que estamos dispuestos a pagar, por eso es conveniente saber el precio de la energía renovable, para decidir si estamos dispuestos a pagarlo o no. Como hecho, a reserva de que se compruebe y para que lo discutamos, en los países donde hay más energía renovable intermitente instalada, tales como Dinamarca o Alemania, están en los primeros lugares en la lista de precios de electricidad, al menos de la OCDE, entonces hay que tomar eso en cuenta para decidir si estamos dispuestos a pagar o subsidiar ese precio.
Cuando las energías renovables sean un tema seriamente instalado en la discusión pública, éste se enriquecerá con las aportaciones de mucha gente; sus puntos de vista, sus recursos, sus conocimientos y sus responsabilidades, entonces, seguramente, surgirán los temas del cambio climático y el de las necesidades de reducción de las emisiones de los productos de la combustión, sobre todo óxidos de carbono. En ese punto habrá que entrarle al tema de la energía nuclear, un asunto que nos da miedo o pereza. Pero si hay una fuente que no emite CO2 es la energía nuclear. Aunque esta energía es un poco más cara que la que tenemos, es limpia y de acuerdo a las estadísticas es muy segura. Por supuesto, tiene sus implicaciones, pero hay que asumirlas completas y aprovecharlas o renunciar a ellas.
RTE: De los temas comentados, ¿recuerda algunos proyectos conjuntos entre el INEEL y la propia CFE?
JMMV: El Instituto de Investigaciones Eléctricas, que ahora es el INEEL, tiene un expediente muy grande de proyectos. Recuerdo un proyecto donde estuvo el Instituto, la CFE, Pemex y la SENER, fue un proyecto patrocinado e impulsado por el Banco Mundial, precisamente sobre captura, almacenamiento y uso del CO2. Por cierto, es un tema muy complicado, en el que se han logrado avances, pero es necesario seguir trabajándolo, sobre todo si decidiéramos que no nos vamos por las plantas nucleares y entonces una alternativa sería el carbón mismo. Grandes países como China, Estados Unidos y Rusia, siguen quemando carbón, pero nosotros que queremos ser respetuosos en el escenario mundial, ya nos pusimos la limitante. Algunos países, que no voy a mencionar sus nombres, están construyendo plantas de carbón, porque tienen reservas y sino las usan no tienen electricidad.
México tiene en el estado de Coahuila algo así como 2,000 millones de toneladas de reservas identificadas y varios cientos, entre 500 y 700, de reservas perfectamente probadas. Ante estas realidades, habría que ser igualmente duros cuando decimos no a la energía nuclear y la emisión de carbono, asimismo hay que ser duros en decir sí a los problemas complejos, como lo son el aprovechamiento de la energía nuclear y el uso del carbón como combustible. El uso de carbón y el subsecuente desarrollo de las tecnologías de captura y luego el almacenamiento y uso del CO2, son todos problemas complejos, pero hay que asumir esos retos, no hay que evitarlos por el solo hecho de que son complejos. Hay que dejar fuera todo tipo de actitud contemplativa y reflexionar en la discusión pública, esos importantes temas. Así podremos convertir las dificultades en oportunidades, sólo como un ejemplo, si en Texas hay una red de tuberías donde se vende y se compra CO2, significa que hay un mercado de CO2. Ese hecho da la pauta para pensar que el carbón de Coahuila podría usarse para generar electricidad y producir CO2 súper crítico, que es una especie de líquido de muy alta presión, y venderlo a ese mercado. Esa es una solución posible, pero tenemos que ponernos de acuerdo para estudiarla y dominarla, pero el solo hecho de cruzar la frontera y enfrentarnos a ese país poderoso y a sus políticas nos da flojera. Todos estos temas complejos deben tratarse de forma pública, pero además las decisiones que se tomen tienen que ser de manera informada y por supuesto sin desviaciones.
RTE: Para concluir, ¿qué opinión le merece el INEEL en su conjunto?
JMMV: Yo tengo muy buena opinión del Instituto, me gusta que exista y me parece que es una fortuna que éste país tenga un instituto de investigación como el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Este Instituto tiene muchas posibilidades de aportar para el desarrollo económico, el desarrollo social y la soberanía de este país. Y soberanía no significa aislamiento ni nacionalismo a ultranza, significa tener las capacidades para interactuar con empresas y con gobiernos de todos lados y para buscar las soluciones y posibilidades de desarrollo nacional. El Instituto cuenta y siempre ha contado con mi confianza y con mi simpatía y por supuesto que todo lo que yo tengo a la mano lo podemos discutir y transformar en proyectos de investigación y de desarrollo tecnológico.
Expertos compartiendo
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Entrevista al ingeniero
José Manuel Muñoz Villalobos
José Manuel Muñoz Villalobos
Entrevista al ingeniero
José Manuel Muñoz Villalobos
José Manuel Muñoz Villalobos
Subdirector de Negocios No Regulados (Generación), de la CFE.
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
Subdirector de Negocios No Regulados (Generación), de la CFE.
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."
El potencial energético de la CFE.
El Ingeniero Muñoz Villalobos nos ofrece un panorama sobre las acciones de la CFE para incrementar la capacidad de generación eléctrica en el país. "En resumen, las primeras acciones de nuestro plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: la recuperación de la capacidad existente, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX."


Revista Transición Energética (RTE): Por favor háblenos
un poco sobre su formación académica y su trayectoria
profesional.
Ing. José Manuel Muñoz Villalobos (JMMV): Yo soy Ingeniero Mecánico Industrial del Tecnológico de Chihuahua, egresé en 1973. Desde entonces a la fecha he trabajado más de 45 años, casi siempre en temas relacionados con la energía, principalmente con generación de energía eléctrica. La mayor parte de estos años en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en tres periodos: de 1975 a 1999, de 2002 a 2015 y del 1ero de diciembre del año pasado a la fecha. He tenido actividades en organizaciones de tipo no gubernamental, de hecho, soy fundador de una asociación civil que se llama Observatorio Ciudadano de la Energía A. C., que se formó principalmente con colegas de la CFE, cuando el presidente Zedillo presentó una iniciativa de reforma muy parecida a la que se aprobó en la presidencia de Enrique Peña Nieto. A partir de esa asociación civil y de esa agrupación, produjimos reflexiones, opiniones y propuestas con una visión diferente a la que apareció en ese primer intento de reforma y en esta reforma ya concluida, que como hemos visto tuvo la intención de privatizar y casi desaparecer la CFE. Precisamente por ese conjunto de opiniones y expresiones públicas es que estoy aquí: Me llamaron para poner en práctica lo que estábamos proponiendo.
RTE: En el contexto de la 4T, a propósito del rescate de nuestra capacidad de generación eléctrica, ¿nos puede comentar algunos estudios de evaluación del potencial de generación termoeléctrica que tienen considerados, o que ya están realizando?
JMMV: Lo primero que estamos haciendo es recuperar la capacidad de generación a cargo de esta Subdirección, primero un gran bloque de generación termoeléctrica; después, otro siguiente bloque importante que es el de la generación hidroeléctrica; asimismo nos estamos haciendo cargo de la generación nuclear de la Planta de Laguna Verde, Ver., de manera más directa que como se había hecho en el pasado. De los 42,000 MW propiedad de la CFE vamos a subir este año a 45,000 MW, con la entrada en servicio de unidades nuevas, principalmente las dos de Empalme, Son. Tenemos otra porción de generación de 14,000 MW, contratada con Productores Externos de Energía (PEE), con lo que esta gestión, a su inicio, sumaba 56,000 MW de capacidad instalada. La parte que es propiedad directa de la CFE tenía atrasos en la ejecución de sus mantenimientos, más que por falta de presupuesto suficiente, por una decisión de no atender esa capacidad. Estamos en un proceso muy avanzado de recuperación de casi 6,000 MW, que se encontraban indisponibles por fallas, por paros, por mantenimientos extendidos y por decrementos. Entonces, la primera parte de esta intención es precisamente recuperar la capacidad de generación propia. Con el bloque que era de 14,000 MW de Productores Externos de Energía, que va a crecer, principalmente con las dos plantas llamadas Topolobambo I y II y con otra que es la Central de Ciclo Combinado Norte III (Juárez), vamos a estar llegando casi a los 61,000 MW.
Los PEE tienen contratos de servicio de capacidad y energía, con pagos puntuales por CFE, y así el cumplimiento de los programas de mantenimiento se dan también puntualmente, así que ahí no hay problema de recuperación de capacidad. En las plantas de la CFE, a través de mantenimientos y en su caso modernizaciones, estamos recuperando esta capacidad.
Acorde a ese propósito, varias áreas de la empresa: esta Subdirección de Generación, la Dirección de Construcción, Finanzas, la Dirección General y la Dirección Corporativa de Operaciones estamos trabajando en un proceso de decidir la construcción de nuevas plantas y en principio vamos muy avanzados en los acuerdos y en las autorizaciones para empezar, tal vez este año mismo, la licitación de dos centrales con un tamaño del orden de 800 a 900 MW, de ciclo combinado con gas. La primera en Salamanca, en el propio terreno de la planta actual; la segunda en San Luis Potosí, también en un terreno existente en la Central Villa de Reyes y la tercera es una planta de combustión interna de unos 60 MW en Baja California Sur. Eso es lo más probable que empecemos este año, las primeras dos de ciclo combinado son de la mejor tecnología disponible, de la mejor eficiencia que ofrece el mercado actual y de la mejor disponibilidad y confiabilidad. Estamos con la intención de obtener más de 8000 horas anuales de operación que significa, más de 90% de factor de planta con estas centrales. De hecho, estamos trabajando para que aprovechemos la tecnología disponible que permite periodos de operación continua de más de 2 años sin parar. Pudiéramos tener 100% de factor de planta un año y un segundo año, etcétera. Tener esa capacidad, con la potencia y la energía suficiente, de muy bajo costo, para su entrega contractual a la empresa de suministro básico de la CFE. Este es un primer paso para empezar a reducir las tarifas, así como para ampliar o recuperar el margen que la CFE debe tener. Estas dos plantas y las que vengan después tendrán que ser insisto, de la mejor tecnología disponible.
Por otra parte, estamos en pláticas con PEMEX, para desarrollar varias plantas de cogeneración, donde la tecnología es similar al ciclo combinado. Son turbinas de gas con generadores de vapor de recuperación de calor que, pueden tener turbina de vapor de extracción-condensación para generar un poco más de electricidad y regular el flujo de vapor que se va al proceso de refinerías o petroquímicas. Si el ciclo combinado con gas, sobre todo con gas de bajo precio, es la mejor tecnología disponible, en cuanto al costo total de generación o en cuanto al precio de venta, para satisfacer los requerimientos financieros, el ciclo combinado para cogeneración da todavía menor costo de generación y además da ventajas adicionales como son un uso eficiente de los energéticos de manera combinada con la instalación petrolera. La suma del combustible que se necesita para generar electricidad más la que se necesite para producir vapor en una instalación industrial, si se juntan, es menor que el total combinado y entonces se cumplen objetivos, se cumplen metas de reducción de emisiones y esa es una energía limpia por sí sola. Estamos trabajando en eso, aún no es un proyecto formal, pero podría serlo en los próximos meses y entonces estaríamos construyendo plantas de entre 300 y 500 MW, que a su vez se harían cargo de la producción de vapor de la refinería que es de más de 800 toneladas por hora en cada instalación petrolera.
En resumen, las primeras acciones del plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: el mantenimiento de las unidades existentes, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX.
RTE: ¿De qué forma inciden esos planes en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde?
JMMV: Para Laguna Verde lo que hay que hacer es respetar puntualmente los procedimientos de mantenimiento y de operación segura que tiene la propia planta, que además son práctica internacional. Nuestro objetivo es asegurar que esta central nuclear siga operando de manera confiable, segura y económica.
RTE: ¿Cómo vislumbra la evolución de las energías limpias renovables en el contexto del Sector Energético Mexicano?
JMMV: Sin duda, el tema de las energías limpias renovables, como la fotovoltaica, la eólica y la termosolar, es fundamental, pero varios de sus aspectos deben ventilarse abiertamente en el espacio público, por ejemplo, sus costos, principalmente los de respaldo, y regulación, que corren a cargo del resto de las unidades de la CFE. No obstante que existen sistemas de almacenamiento asociados a estas energías, construir sistemas energéticos renovables que se conjunten con sus respectivos sistemas de almacenamiento, para contrarrestar su intermitencia, como lo pueden ser las baterías o volantes, es algo demasiado caro y en esos términos dichas alternativas energéticas no son competitivas. Lo que está pasando en México y el resto del mundo es que los sistemas de energía renovable intermitente se complementan con el resto del sistema existente o junto con la planta renovable intermitente se construye otra convencional. Ya en México, conectados a la red pública de transmisión eléctrica hay más de 10,000 MW, de los cuales aproximadamente 4,500 MW son fotovoltaicos y otros tantos son de viento y si se siguen construyendo en un plazo corto tendremos unos 15,000 MW. Más allá de sus primeros beneficios: ahorrar combustible y disminuir las emisiones contaminantes, las energías renovables implican los costos ya mencionados que no son considerados en su implementación y operación. Además del respaldo eléctrico que demandan de energías convencionales, los generadores actuales basados en energías renovables, sobre todo los fotovoltaicos, debido a su impacto en las variaciones de frecuencia en la red, requieren del apoyo de otros generadores para regular los transitorios que ocasionan. Por lo anterior, es ineludible considerar seriamente los costos totales de la energía renovable intermitente. Es preciso incluir los sistemas de respaldo e incluir en el balance el resto de los servicios y equipos implícitos en la generación y aprovechamiento de la energía renovable intermitente. De no ser así estamos cometiendo un error o produciendo un engaño. Por supuesto, esta situación atañe a grandes usuarios privados con plantas industriales propias y a pequeños usuarios domésticos que tienen celdas fotovoltaicas en su techo. Ambos usuarios aprovechan esas dos capacidades que les suministra sin cobro el sistema nacional, la de respaldo y de regulación de frecuencia, y aunque aparecen en su contabilidad no las pagan, porque al estar en tarifas subsidiadas son absorbidas en los recibos de otros usuarios de la red.
Este asunto es muy importante, porque si no se ventila abiertamente y no se atiende con oportunidad, el sistema de generación eléctrica puede colapsar, conforme se incremente la demanda de energía de respaldo y regulación que deriva de la operación de los sistemas de energías renovables, particularmente de los fotovoltaicos. Sin embargo, en la CFE tenemos una actitud de servicio y estamos viendo que debe hacerse para que las plantas convencionales tengan la capacidad de responder a esos cambios de oferta y de demanda. Hasta hoy, no hemos hecho el cálculo de cuál es el límite en capacidad de generación de energía renovable intermitente, es necesario saber cómo se puede ampliar ese límite y cuánto cuesta. El precio del mercado, como dicen los economistas, es aquel que estamos dispuestos a pagar, por eso es conveniente saber el precio de la energía renovable, para decidir si estamos dispuestos a pagarlo o no. Como hecho, a reserva de que se compruebe y para que lo discutamos, en los países donde hay más energía renovable intermitente instalada, tales como Dinamarca o Alemania, están en los primeros lugares en la lista de precios de electricidad, al menos de la OCDE, entonces hay que tomar eso en cuenta para decidir si estamos dispuestos a pagar o subsidiar ese precio.
Cuando las energías renovables sean un tema seriamente instalado en la discusión pública, éste se enriquecerá con las aportaciones de mucha gente; sus puntos de vista, sus recursos, sus conocimientos y sus responsabilidades, entonces, seguramente, surgirán los temas del cambio climático y el de las necesidades de reducción de las emisiones de los productos de la combustión, sobre todo óxidos de carbono. En ese punto habrá que entrarle al tema de la energía nuclear, un asunto que nos da miedo o pereza. Pero si hay una fuente que no emite CO2 es la energía nuclear. Aunque esta energía es un poco más cara que la que tenemos, es limpia y de acuerdo a las estadísticas es muy segura. Por supuesto, tiene sus implicaciones, pero hay que asumirlas completas y aprovecharlas o renunciar a ellas.
RTE: De los temas comentados, ¿recuerda algunos proyectos conjuntos entre el INEEL y la propia CFE?
JMMV: El Instituto de Investigaciones Eléctricas, que ahora es el INEEL, tiene un expediente muy grande de proyectos. Recuerdo un proyecto donde estuvo el Instituto, la CFE, Pemex y la SENER, fue un proyecto patrocinado e impulsado por el Banco Mundial, precisamente sobre captura, almacenamiento y uso del CO2. Por cierto, es un tema muy complicado, en el que se han logrado avances, pero es necesario seguir trabajándolo, sobre todo si decidiéramos que no nos vamos por las plantas nucleares y entonces una alternativa sería el carbón mismo. Grandes países como China, Estados Unidos y Rusia, siguen quemando carbón, pero nosotros que queremos ser respetuosos en el escenario mundial, ya nos pusimos la limitante. Algunos países, que no voy a mencionar sus nombres, están construyendo plantas de carbón, porque tienen reservas y sino las usan no tienen electricidad.
México tiene en el estado de Coahuila algo así como 2,000 millones de toneladas de reservas identificadas y varios cientos, entre 500 y 700, de reservas perfectamente probadas. Ante estas realidades, habría que ser igualmente duros cuando decimos no a la energía nuclear y la emisión de carbono, asimismo hay que ser duros en decir sí a los problemas complejos, como lo son el aprovechamiento de la energía nuclear y el uso del carbón como combustible. El uso de carbón y el subsecuente desarrollo de las tecnologías de captura y luego el almacenamiento y uso del CO2, son todos problemas complejos, pero hay que asumir esos retos, no hay que evitarlos por el solo hecho de que son complejos. Hay que dejar fuera todo tipo de actitud contemplativa y reflexionar en la discusión pública, esos importantes temas. Así podremos convertir las dificultades en oportunidades, sólo como un ejemplo, si en Texas hay una red de tuberías donde se vende y se compra CO2, significa que hay un mercado de CO2. Ese hecho da la pauta para pensar que el carbón de Coahuila podría usarse para generar electricidad y producir CO2 súper crítico, que es una especie de líquido de muy alta presión, y venderlo a ese mercado. Esa es una solución posible, pero tenemos que ponernos de acuerdo para estudiarla y dominarla, pero el solo hecho de cruzar la frontera y enfrentarnos a ese país poderoso y a sus políticas nos da flojera. Todos estos temas complejos deben tratarse de forma pública, pero además las decisiones que se tomen tienen que ser de manera informada y por supuesto sin desviaciones.
RTE: Para concluir, ¿qué opinión le merece el INEEL en su conjunto?
JMMV: Yo tengo muy buena opinión del Instituto, me gusta que exista y me parece que es una fortuna que éste país tenga un instituto de investigación como el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Este Instituto tiene muchas posibilidades de aportar para el desarrollo económico, el desarrollo social y la soberanía de este país. Y soberanía no significa aislamiento ni nacionalismo a ultranza, significa tener las capacidades para interactuar con empresas y con gobiernos de todos lados y para buscar las soluciones y posibilidades de desarrollo nacional. El Instituto cuenta y siempre ha contado con mi confianza y con mi simpatía y por supuesto que todo lo que yo tengo a la mano lo podemos discutir y transformar en proyectos de investigación y de desarrollo tecnológico.
Ing. José Manuel Muñoz Villalobos (JMMV): Yo soy Ingeniero Mecánico Industrial del Tecnológico de Chihuahua, egresé en 1973. Desde entonces a la fecha he trabajado más de 45 años, casi siempre en temas relacionados con la energía, principalmente con generación de energía eléctrica. La mayor parte de estos años en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en tres periodos: de 1975 a 1999, de 2002 a 2015 y del 1ero de diciembre del año pasado a la fecha. He tenido actividades en organizaciones de tipo no gubernamental, de hecho, soy fundador de una asociación civil que se llama Observatorio Ciudadano de la Energía A. C., que se formó principalmente con colegas de la CFE, cuando el presidente Zedillo presentó una iniciativa de reforma muy parecida a la que se aprobó en la presidencia de Enrique Peña Nieto. A partir de esa asociación civil y de esa agrupación, produjimos reflexiones, opiniones y propuestas con una visión diferente a la que apareció en ese primer intento de reforma y en esta reforma ya concluida, que como hemos visto tuvo la intención de privatizar y casi desaparecer la CFE. Precisamente por ese conjunto de opiniones y expresiones públicas es que estoy aquí: Me llamaron para poner en práctica lo que estábamos proponiendo.
RTE: En el contexto de la 4T, a propósito del rescate de nuestra capacidad de generación eléctrica, ¿nos puede comentar algunos estudios de evaluación del potencial de generación termoeléctrica que tienen considerados, o que ya están realizando?
JMMV: Lo primero que estamos haciendo es recuperar la capacidad de generación a cargo de esta Subdirección, primero un gran bloque de generación termoeléctrica; después, otro siguiente bloque importante que es el de la generación hidroeléctrica; asimismo nos estamos haciendo cargo de la generación nuclear de la Planta de Laguna Verde, Ver., de manera más directa que como se había hecho en el pasado. De los 42,000 MW propiedad de la CFE vamos a subir este año a 45,000 MW, con la entrada en servicio de unidades nuevas, principalmente las dos de Empalme, Son. Tenemos otra porción de generación de 14,000 MW, contratada con Productores Externos de Energía (PEE), con lo que esta gestión, a su inicio, sumaba 56,000 MW de capacidad instalada. La parte que es propiedad directa de la CFE tenía atrasos en la ejecución de sus mantenimientos, más que por falta de presupuesto suficiente, por una decisión de no atender esa capacidad. Estamos en un proceso muy avanzado de recuperación de casi 6,000 MW, que se encontraban indisponibles por fallas, por paros, por mantenimientos extendidos y por decrementos. Entonces, la primera parte de esta intención es precisamente recuperar la capacidad de generación propia. Con el bloque que era de 14,000 MW de Productores Externos de Energía, que va a crecer, principalmente con las dos plantas llamadas Topolobambo I y II y con otra que es la Central de Ciclo Combinado Norte III (Juárez), vamos a estar llegando casi a los 61,000 MW.
Los PEE tienen contratos de servicio de capacidad y energía, con pagos puntuales por CFE, y así el cumplimiento de los programas de mantenimiento se dan también puntualmente, así que ahí no hay problema de recuperación de capacidad. En las plantas de la CFE, a través de mantenimientos y en su caso modernizaciones, estamos recuperando esta capacidad.
Acorde a ese propósito, varias áreas de la empresa: esta Subdirección de Generación, la Dirección de Construcción, Finanzas, la Dirección General y la Dirección Corporativa de Operaciones estamos trabajando en un proceso de decidir la construcción de nuevas plantas y en principio vamos muy avanzados en los acuerdos y en las autorizaciones para empezar, tal vez este año mismo, la licitación de dos centrales con un tamaño del orden de 800 a 900 MW, de ciclo combinado con gas. La primera en Salamanca, en el propio terreno de la planta actual; la segunda en San Luis Potosí, también en un terreno existente en la Central Villa de Reyes y la tercera es una planta de combustión interna de unos 60 MW en Baja California Sur. Eso es lo más probable que empecemos este año, las primeras dos de ciclo combinado son de la mejor tecnología disponible, de la mejor eficiencia que ofrece el mercado actual y de la mejor disponibilidad y confiabilidad. Estamos con la intención de obtener más de 8000 horas anuales de operación que significa, más de 90% de factor de planta con estas centrales. De hecho, estamos trabajando para que aprovechemos la tecnología disponible que permite periodos de operación continua de más de 2 años sin parar. Pudiéramos tener 100% de factor de planta un año y un segundo año, etcétera. Tener esa capacidad, con la potencia y la energía suficiente, de muy bajo costo, para su entrega contractual a la empresa de suministro básico de la CFE. Este es un primer paso para empezar a reducir las tarifas, así como para ampliar o recuperar el margen que la CFE debe tener. Estas dos plantas y las que vengan después tendrán que ser insisto, de la mejor tecnología disponible.
Por otra parte, estamos en pláticas con PEMEX, para desarrollar varias plantas de cogeneración, donde la tecnología es similar al ciclo combinado. Son turbinas de gas con generadores de vapor de recuperación de calor que, pueden tener turbina de vapor de extracción-condensación para generar un poco más de electricidad y regular el flujo de vapor que se va al proceso de refinerías o petroquímicas. Si el ciclo combinado con gas, sobre todo con gas de bajo precio, es la mejor tecnología disponible, en cuanto al costo total de generación o en cuanto al precio de venta, para satisfacer los requerimientos financieros, el ciclo combinado para cogeneración da todavía menor costo de generación y además da ventajas adicionales como son un uso eficiente de los energéticos de manera combinada con la instalación petrolera. La suma del combustible que se necesita para generar electricidad más la que se necesite para producir vapor en una instalación industrial, si se juntan, es menor que el total combinado y entonces se cumplen objetivos, se cumplen metas de reducción de emisiones y esa es una energía limpia por sí sola. Estamos trabajando en eso, aún no es un proyecto formal, pero podría serlo en los próximos meses y entonces estaríamos construyendo plantas de entre 300 y 500 MW, que a su vez se harían cargo de la producción de vapor de la refinería que es de más de 800 toneladas por hora en cada instalación petrolera.
En resumen, las primeras acciones del plan de trabajo para recuperar nuestra capacidad de generación eléctrica son: el mantenimiento de las unidades existentes, la construcción de ciclos combinados nuevos de la mejor tecnología y el desarrollo de plantas de cogeneración de gran escala en PEMEX.
RTE: ¿De qué forma inciden esos planes en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde?
JMMV: Para Laguna Verde lo que hay que hacer es respetar puntualmente los procedimientos de mantenimiento y de operación segura que tiene la propia planta, que además son práctica internacional. Nuestro objetivo es asegurar que esta central nuclear siga operando de manera confiable, segura y económica.
RTE: ¿Cómo vislumbra la evolución de las energías limpias renovables en el contexto del Sector Energético Mexicano?
JMMV: Sin duda, el tema de las energías limpias renovables, como la fotovoltaica, la eólica y la termosolar, es fundamental, pero varios de sus aspectos deben ventilarse abiertamente en el espacio público, por ejemplo, sus costos, principalmente los de respaldo, y regulación, que corren a cargo del resto de las unidades de la CFE. No obstante que existen sistemas de almacenamiento asociados a estas energías, construir sistemas energéticos renovables que se conjunten con sus respectivos sistemas de almacenamiento, para contrarrestar su intermitencia, como lo pueden ser las baterías o volantes, es algo demasiado caro y en esos términos dichas alternativas energéticas no son competitivas. Lo que está pasando en México y el resto del mundo es que los sistemas de energía renovable intermitente se complementan con el resto del sistema existente o junto con la planta renovable intermitente se construye otra convencional. Ya en México, conectados a la red pública de transmisión eléctrica hay más de 10,000 MW, de los cuales aproximadamente 4,500 MW son fotovoltaicos y otros tantos son de viento y si se siguen construyendo en un plazo corto tendremos unos 15,000 MW. Más allá de sus primeros beneficios: ahorrar combustible y disminuir las emisiones contaminantes, las energías renovables implican los costos ya mencionados que no son considerados en su implementación y operación. Además del respaldo eléctrico que demandan de energías convencionales, los generadores actuales basados en energías renovables, sobre todo los fotovoltaicos, debido a su impacto en las variaciones de frecuencia en la red, requieren del apoyo de otros generadores para regular los transitorios que ocasionan. Por lo anterior, es ineludible considerar seriamente los costos totales de la energía renovable intermitente. Es preciso incluir los sistemas de respaldo e incluir en el balance el resto de los servicios y equipos implícitos en la generación y aprovechamiento de la energía renovable intermitente. De no ser así estamos cometiendo un error o produciendo un engaño. Por supuesto, esta situación atañe a grandes usuarios privados con plantas industriales propias y a pequeños usuarios domésticos que tienen celdas fotovoltaicas en su techo. Ambos usuarios aprovechan esas dos capacidades que les suministra sin cobro el sistema nacional, la de respaldo y de regulación de frecuencia, y aunque aparecen en su contabilidad no las pagan, porque al estar en tarifas subsidiadas son absorbidas en los recibos de otros usuarios de la red.
Este asunto es muy importante, porque si no se ventila abiertamente y no se atiende con oportunidad, el sistema de generación eléctrica puede colapsar, conforme se incremente la demanda de energía de respaldo y regulación que deriva de la operación de los sistemas de energías renovables, particularmente de los fotovoltaicos. Sin embargo, en la CFE tenemos una actitud de servicio y estamos viendo que debe hacerse para que las plantas convencionales tengan la capacidad de responder a esos cambios de oferta y de demanda. Hasta hoy, no hemos hecho el cálculo de cuál es el límite en capacidad de generación de energía renovable intermitente, es necesario saber cómo se puede ampliar ese límite y cuánto cuesta. El precio del mercado, como dicen los economistas, es aquel que estamos dispuestos a pagar, por eso es conveniente saber el precio de la energía renovable, para decidir si estamos dispuestos a pagarlo o no. Como hecho, a reserva de que se compruebe y para que lo discutamos, en los países donde hay más energía renovable intermitente instalada, tales como Dinamarca o Alemania, están en los primeros lugares en la lista de precios de electricidad, al menos de la OCDE, entonces hay que tomar eso en cuenta para decidir si estamos dispuestos a pagar o subsidiar ese precio.
Cuando las energías renovables sean un tema seriamente instalado en la discusión pública, éste se enriquecerá con las aportaciones de mucha gente; sus puntos de vista, sus recursos, sus conocimientos y sus responsabilidades, entonces, seguramente, surgirán los temas del cambio climático y el de las necesidades de reducción de las emisiones de los productos de la combustión, sobre todo óxidos de carbono. En ese punto habrá que entrarle al tema de la energía nuclear, un asunto que nos da miedo o pereza. Pero si hay una fuente que no emite CO2 es la energía nuclear. Aunque esta energía es un poco más cara que la que tenemos, es limpia y de acuerdo a las estadísticas es muy segura. Por supuesto, tiene sus implicaciones, pero hay que asumirlas completas y aprovecharlas o renunciar a ellas.
RTE: De los temas comentados, ¿recuerda algunos proyectos conjuntos entre el INEEL y la propia CFE?
JMMV: El Instituto de Investigaciones Eléctricas, que ahora es el INEEL, tiene un expediente muy grande de proyectos. Recuerdo un proyecto donde estuvo el Instituto, la CFE, Pemex y la SENER, fue un proyecto patrocinado e impulsado por el Banco Mundial, precisamente sobre captura, almacenamiento y uso del CO2. Por cierto, es un tema muy complicado, en el que se han logrado avances, pero es necesario seguir trabajándolo, sobre todo si decidiéramos que no nos vamos por las plantas nucleares y entonces una alternativa sería el carbón mismo. Grandes países como China, Estados Unidos y Rusia, siguen quemando carbón, pero nosotros que queremos ser respetuosos en el escenario mundial, ya nos pusimos la limitante. Algunos países, que no voy a mencionar sus nombres, están construyendo plantas de carbón, porque tienen reservas y sino las usan no tienen electricidad.
México tiene en el estado de Coahuila algo así como 2,000 millones de toneladas de reservas identificadas y varios cientos, entre 500 y 700, de reservas perfectamente probadas. Ante estas realidades, habría que ser igualmente duros cuando decimos no a la energía nuclear y la emisión de carbono, asimismo hay que ser duros en decir sí a los problemas complejos, como lo son el aprovechamiento de la energía nuclear y el uso del carbón como combustible. El uso de carbón y el subsecuente desarrollo de las tecnologías de captura y luego el almacenamiento y uso del CO2, son todos problemas complejos, pero hay que asumir esos retos, no hay que evitarlos por el solo hecho de que son complejos. Hay que dejar fuera todo tipo de actitud contemplativa y reflexionar en la discusión pública, esos importantes temas. Así podremos convertir las dificultades en oportunidades, sólo como un ejemplo, si en Texas hay una red de tuberías donde se vende y se compra CO2, significa que hay un mercado de CO2. Ese hecho da la pauta para pensar que el carbón de Coahuila podría usarse para generar electricidad y producir CO2 súper crítico, que es una especie de líquido de muy alta presión, y venderlo a ese mercado. Esa es una solución posible, pero tenemos que ponernos de acuerdo para estudiarla y dominarla, pero el solo hecho de cruzar la frontera y enfrentarnos a ese país poderoso y a sus políticas nos da flojera. Todos estos temas complejos deben tratarse de forma pública, pero además las decisiones que se tomen tienen que ser de manera informada y por supuesto sin desviaciones.
RTE: Para concluir, ¿qué opinión le merece el INEEL en su conjunto?
JMMV: Yo tengo muy buena opinión del Instituto, me gusta que exista y me parece que es una fortuna que éste país tenga un instituto de investigación como el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Este Instituto tiene muchas posibilidades de aportar para el desarrollo económico, el desarrollo social y la soberanía de este país. Y soberanía no significa aislamiento ni nacionalismo a ultranza, significa tener las capacidades para interactuar con empresas y con gobiernos de todos lados y para buscar las soluciones y posibilidades de desarrollo nacional. El Instituto cuenta y siempre ha contado con mi confianza y con mi simpatía y por supuesto que todo lo que yo tengo a la mano lo podemos discutir y transformar en proyectos de investigación y de desarrollo tecnológico.
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Director, Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), México
Doctor en Ingeniería, INEEL, México
Director ejecutivo, Capítulo México del Consejo Mundial de Energía, México